Con las mejores galas, que no son otras sino las de la humildad y la devoción al santo, el Santuario de Loreto ha acogido el Homenaje a la Cuna de San Lorenzo con la misa organizada por la Cofradía de Nuestra Señora de Loreto y San Lorenzo en una mañana en la que el gesto principal ha sido la sonrisa, por la consciencia de que este acto no es sino el preludio perfecto de las fiestas.
El Santuario se ha llenado de mairalesas ilusionadas, de cofradías que hacen de la fe su estandarte, de peñas recreativas, de barrios y de los municipios incorporados. Todos han preparado, con el máximo cariño, las cestas de flores y frutos para agasajar convenientemente al santo en un desfile cargado de virtud. Era el colofón de la homilía oficiada por José María Arnal, párroco de la Encarnación, que ha centrado la liturgia en la multiplicación de los panes y los peces como símbolo de la entrega al Señor que es correspondida por Dios proveyendo a la persona de lo necesario para su subsistencia.
En los primeros bancos, además de los responsables de las cofradías, la corporación municipal encabezada por la alcaldesa, Lorena Orduna, con representación de concejales del PP y del PSOE.
Las mairalesas, en perfecto orden, han salido hasta la fila de cestas de flores y frutos y las han depositado ante el altar convertido en un prodigio floral y de simbolismo. San Lorenzo y San Orencio, como sus padres San Orencio y Santa Paciencia, habrán sonreido en ese preciso instante. Tras las representantes de barrios, de peñas y de los barrios rurales, los Danzantes y las Cofradías de Loreto y San Lorenzo, la Real de San Lorenzo y la del Santo Cristo. El desfile ha concluido con la interpretación de la Coral de Santo Domingo con la interpretación de dos composiciones sobre el santo.
Que el Santuario de Loreto y este homenaje es un icono de Huesca resulta incuestionable. Aquí, además de peñas y barrios, centran su gran simbolismo festivo la propia Asociación Cuna de San Lorenzo, las cofradías o la Peña Os Casaus, que tiene este día marcado en un color muy especial. Ahora, sí, ya suena la cuenta atrás para San Lorenzo 2023.