Sólo el triunfalismo ha podido eclipsar otra pobreza ganadera. Y, con sus matices y excepciones, van tres de tres. El valor de Roca Rey y Cristiano Torres ante dos toros moribundos ha sido suficiente para abrir la puerta grande de Huesca por tercera tarde consecutiva, la segunda de "no hay billetes". El pleno hasta el momento contrasta con la corrida de nula fuerza que ha echado el hierro sevillano, de escaso juego tan sólo elevados por el poderío de dos toreros con conceptos muy similares. El aragonés Cristiano debutaba en Huesca como matador de toros y ha logrado arrancar dos apéndices del cierraplaza que ha brindado al propio Roca.
La jornada estaba marcada, sin duda, por el eclipse solar que hacía estar a todo el mundo pendiente del cielo. "No os preocupéis por el eclipse, el tendido de sol ya va ciego", gritaba un joven a través de un megáfono antes de que la tarde echara a rodar.
A las 20:17 horas Roca Rey recibía al ya llamado como "toro del eclipse" de rodillas con una larga cambiada. Ahí el respetable se ponía de acuerdo: asentado RR, el eclipse llegaba a su punto álgido, la noche se venía encima y el Sol enloquecía tras un pase del desdén. Con la luz volviendo, el de Lima ha ejecutado unas luquesinas para poner el broche a su faena. Pinchazo y estocada tras aviso que han significado una oreja y la puerta grande.
Antes, en el segundo de la tarde, RR, vestido de un azafrán y azabache que eso sí que hacía daño a los ojos, ha sacado su repertorio capotero. Delantales y dos medias de carteles de toros. Brindaba a Huesca ante de comenzar por estatuarios a un toro blandito y sin raza. Un buey de anodino juego. Muletazos de uno en uno que no calaban. Otro ya habría mandado al burel al desholladero. Ha echado la pata para adelante toreando al natural, pero ahí no había de dónde rascar. Al final, Roca ha terminado riéndose de un pobre animal moribundo. Un muerto en vida. Se ha ganado al público más triunfalista jugando con los arrimones. En definitiva, gritando mucho sin decir nada. Estocada y oreja.
Cristiano se presentaba en Huesca después de tomar la alternativa en la pasada feria del Pilar de Zaragoza, su tierra. Poco placeado desde entonces, el aragonés ha caído de pie en Huesca arrancando dos orejas al que cerraba la tarde, otro animal falto de fuerzas que ha brindado a Roca Rey. Igual que su compañero, ha puesto rodillas en tierra desde el centro del ruedo. Al menos los toreros han puesto de su parte ante la nula raza ganadera. Eso sí, a Cristiano le ha faltado por momentos colocación aunque bien es cierto que es un torero hecho al que no le ha pesado la tarde. Al final ha terminado tragando muchísimo a un toro parado, noble y que pedía clemencia. Estocada, descabello y dos orejas generosas.
Si el sexto había salido paradito, el tercero era un auténtico muermo. No había por dónde cogerlo. Sólo el poderío de Cristiano con el capote ha puesto algo de sustancia a la faena. Gaoneras y una media verónica de mucha clase han firmado su obra. La faena de muleta ha comenzado de forma vibrante, cambiándose al toro por la espalda de rodillas y junto al tendido de Sol. Cristiano ha puesto la plaza en pie. Lástima no haber encontrado más raza y clase que ni siquiera tenía movilidad como alguno de sus hermanos, pues se ha echado en tres ocasiones teniendo la cuadrilla que levantarlo. Otro toro que sólo pedía clemencia. Pinchazo y estocada defectuosa.
El tercero en discordia era Sebastián Castella, quien llegaba entre algodones después de una operación en su muñeca izquierda tras sufrir hace unos días un profundo corte en Vauvert. En el abre plaza ha querido abreviar después de un gran recibo capotero. Por cierto, buen tercio de varas con un puyazo de nota. El inicio con sabor añejo en la faena de muleta pegado a las tablas ha sido lo único destacable del francés antes de ir a por la espada. Estocada caída y silencio.
El toro de la merienda ha sufrido una charlotada en el tercio de varas. La cuadrilla del francés ha sido incapaz de sujetarlo y el toro se ha ido contra el caballo que debía guardar la puerta. Ahí ha sido picado por primera vez. La segunda vez ya ha entrado en el sitio en la contraquerencia.
Ha brindado al público Castella un toro cornivuelto, rematado y de bonitas hechuras que tenía su movilidad. Varios naturales de cartel pero realmente poca emoción. Unas manoletinas para meterse al público en el bolsillo antes de una estocada efectiva y oreja con petición de la segunda. Usieto, desde el palco, más comedido que el lunes.
Así, la ausencia de raza y fuerza deslumbraba una tarde más al respetable y se cerraba una tarde histórica. No por lo que había sucedido en el ruedo, sino por el fenómeno meteorológico que emerge cada no sé cuántos años. Esperemos no tardar tanto en disfrutar de una tarde con riqueza ganadera. Hoy, con o sin gafas, no se ha visto toro por ningún lado.
Ficha del festejo:
Plaza de toros de Huesca. Tercera corrida de toros de abono de la Feria de la Albahaca 2026. Lleno de "no hay billetes". El segundo consecutivo. Toros de Luis Algarra, nobles, desrazados y de escaso juego en su mayoría. Equilibrada de pesos. Silbado el tercero en el arrastre. Cristiano Torres salía a hombros de su amigo y alumno de la Escuela Taurina Oscense Asier Abadiano.
-Sebastián Castella (rojo y oro con remates azabache), silencio y oreja.
-Roca Rey (azafrán y azabache), oreja y oreja tras aviso.
-Cristiano Torres (verde lima y oro), silencio y dos orejas.