La reivindicación del buen trato ha vuelto a salir este viernes a las calles de Huesca como antesala de las fiestas de San Lorenzo. El Foro Municipal de Igualdad entre Mujeres y Hombres ha celebrado la segunda edición de la Ronda al Blasillo, una iniciativa con un mensaje claro: unas fiestas seguras, sin violencia sexual, comienzan por el respeto, la comunicación y el consentimiento.
La actividad se ha iniciado en la plaza Concepción Arenal, donde las personas asistentes han escuchado, por primera vez en la calle, dos pódcast elaborados dentro de un proyecto intergeneracional impulsado por el voluntariado de 60 y más y Equal Campus Urbano. El primero reflexiona sobre cómo queremos que nos cuiden, mientras que el segundo aborda el buen trato y la importancia de construir relaciones basadas en el respeto mutuo, una idea especialmente presente durante las celebraciones festivas.
"Hemos querido ponerlos en la calle en primicia, en el taller en el que estamos preparando una guirnalda para llevar hasta la Rotonda de Forges, a lo que llamamos 'Ronda al Blasillo', para reivindicar de forma positiva y celebrativa que el buen trato en fiestas es fundamental", ha explicado Pilar Martín, técnica de Igualdad del Ayuntamiento de Huesca.
Tras esta primera parte, la comitiva ha recorrido el itinerario hasta la Rotonda de Forges, donde se ha colocado una guirnalda reivindicativa y se ha dado lectura al manifiesto elaborado por el Foro Municipal de Igualdad.
Pilar Martín ha resumido una de las principales ideas de la campaña municipal. "Lo más importante es insistir en la palabra consentimiento y para que haya consentimiento debe haber comunicación entre iguales", ha señalado.
Precisamente, el manifiesto desarrolla esa idea como uno de los pilares de la convivencia durante las fiestas. El texto recuerda que las violencias sexuales tienen una especial incidencia en los grandes eventos multitudinarios y advierte de que no pueden entenderse como hechos aislados, sino como delitos que tienen un claro componente de género. Por ello, insiste en que ninguna forma de violencia, acoso o tocamiento tiene justificación, independientemente de las circunstancias o del consumo de alcohol u otras sustancias.
El documento subraya que la clave de cualquier relación es el consentimiento, entendido como una decisión libre que exige comunicación entre personas en igualdad de condiciones. También recuerda que cada persona tiene derecho a decidir con quién quiere relacionarse, cómo hacerlo y hasta dónde llegar, sin presiones de ningún tipo y preservando siempre su integridad física, emocional y social.
Otro de los mensajes que recoge el manifiesto pone el foco en la responsabilidad colectiva. Bajo el lema de la campaña "¿Preguntas por Ángela?", se reivindica la importancia de construir una red comunitaria capaz de detectar, acompañar y actuar ante posibles situaciones de violencia. En ese sentido, se recuerda el refuerzo del Centro de Atención a Víctimas de Violencia Sexual, ubicado en la calle Pedro Alfonso, así como el Punto Violeta instalado en la plaza Concepción Arenal como espacios de información, acompañamiento y atención durante las fiestas.
El texto dedica también un apartado a recordar la realidad de la violencia machista. Señala que las personas agresoras pertenecen, en la mayoría de los casos, al entorno cercano de las víctimas y recuerda que, hasta el 5 de agosto de este año, 35 mujeres habían sido asesinadas por violencia de género, además de tres menores víctimas de violencia vicaria, dejando 23 menores de edad en situación de orfandad. El manifiesto expresa un recuerdo para todas ellas y para sus familias.
La figura de Ángela, que da nombre a la campaña, simboliza precisamente esa actitud de apoyo y cercanía. Según recoge el texto, representa una comunidad que no permanece indiferente, que apuesta por el buen trato, actúa desde la proximidad y sitúa el foco sobre quien agrede, nunca sobre quien sufre la violencia.
En su tramo final, el manifiesto hace un llamamiento a trasladar a las fiestas los valores que deben regir la convivencia durante todo el año. Recuerda que la igualdad no puede quedarse al margen cuando comienza la celebración y defiende que el respeto debe estar presente en las calles, en los espacios de ocio y en cualquier relación personal.
Al acto también han asistido la concejala de Asuntos Sociales, Marta Escartín, y la concejala de Participación Ciudadana, Susana Oliván, que han acompañado a las personas participantes durante el recorrido.
La lectura ha concluido con un mensaje de compromiso: Huesca no tolera las violencias de género, las agresiones sexuales, el acoso ni ninguna otra forma de violencia contra las mujeres, y reivindica el buen trato como la mejor manera de relacionarse, también durante las fiestas de San Lorenzo.