La traca despide San Lorenzo sin fuegos artificiales por los afectados del incendio de Las Peñas de Riglos

La tradicional despedida en la plaza de Navarra pone el punto final a siete días de fiestas

Mercedes Manterola y Myriam Martínez
16 de Agosto de 2026
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Numeroso público ha disfrutado de la traca final. Foto Myriam Martínez
Numeroso público ha disfrutado de la traca final. Foto Myriam Martínez

Huesca ha dicho adiós a sus fiestas de San Lorenzo con el estruendo de la traca final. El sonido de la pólvora ha retumbado este sábado por todos los rincones de la ciudad desde la plaza de Navarra, poniendo punto final a siete días intensos que los oscenses han disfrutado al máximo y que han llenado las calles de blanco y verde, también con la presencia de numerosos visitantes.

La despedida ha comenzado en la plaza de San Lorenzo, donde las Peñas Recreativas han participado en el tradicional acto de despedida al Santo. Como durante toda la semana, el momento ha reunido a un numeroso público en torno a la Basílica, antes de que la marea blanca y verde emprendiera el camino hacia el centro de la ciudad.

La comitiva ha desembocado en la plaza de Navarra, donde, mientras las Peñas comenzaban a replegar sus pancartas y a recoger los instrumentos que han acompañado buena parte de la fiesta, el público esperaba una traca que este año ha tenido un significado especial.

Nuria Mur y los presidentes de las Peñas
Nuria Mur y los presidentes de las Peñas

Porque la pólvora no ha llegado acompañada de los habituales fuegos artificiales desde el Casino Oscense. El Ayuntamiento decidió prescindir de ellos como muestra de solidaridad y respeto hacia las personas afectadas por el incendio de Las Peñas de Riglos, que ha obligado al desalojo de numerosas localidades de la provincia y mantiene movilizado un amplio dispositivo de emergencia.

La traca, sin embargo, sí ha sonado. Y lo ha hecho con fuerza, desde el mismo corazón de Huesca, ante una plaza llena de público. Cada explosión ha servido para marcar el final de una celebración que durante una semana ha convertido la ciudad en un escenario permanente de música, tradición, encuentros y actividad.

Incluso, ha tenido un bonito corolario con una pirotecnia en torno a la Fuente de las Musas que ha gustado a los centenares de congregados en la plaza. Como anécdota, un árbol ha comenzado a echar humo justo en la parte alta del tronco y los bomberos se han tenido que aplicar para humedecerlo y apagarlo.

Han sido siete días y cientos de actos, con los Danzantes, las Peñas, la música, las procesiones, los conciertos, las actividades infantiles, la gastronomía y las calles abarrotadas como protagonistas de unas fiestas que han vuelto a sacar a los oscenses de sus casas para compartirlas con quienes han llegado a Huesca a vivir San Lorenzo.

La última traca ha puesto así el punto final a la fiesta. Las pancartas ya están recogidas, los instrumentos descansan y la marea blanca y verde comienza a disolverse después de una semana en la que la ciudad ha vivido San Lorenzo con toda su intensidad.

Huesca vuelve poco a poco a la normalidad, pero todavía queda el recuerdo de unos días en los que la ciudad volvió a encontrarse en sus calles para celebrar a su patrón.

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