Valeria Corrales, estudiante ejemplar y divulgadora STEM (Ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), experta en robótica y jugadora de la Sociedad Deportiva Huesca, ha manejado un mecanismo tan sencillo y primitivo como la mecha de un cohete con el efecto milagroso de poner a saltar, bailar y cantar a la Plaza de la Catedral abarrotada y a toda Huesca por extensión.
Es el efecto milagroso que enlaza la física y la voluntad humana con la figura de San Lorenzo, el mejor patrón de la capital del mundo mundial, Huesca. Y Valeria, a la que no tiembla el pulso en comparecencias televisivas y en los videos de Youtube, sin embargo estaba tan nerviosa como exultante tras el pregón de Nuria Mur y atendiendo las instrucciones del pirotécnico Jesús Martínez.

El cohete anunciador estaba personalizado para Valeria, y es que, además de la bandera de Huesca, llevaba la leyenda "Valpat Steam Channel", en homenaje al exitoso canal de Patricia Heredia y Valeria Corrales de promoción de las vocaciones científicas, tecnológicas, ingenieriles y matemáticas de los jóvenes.
La Plaza de la Catedral se había ido llenando poco a poco desde primera hora, pero a las 11:00 ya se vivía un verdadero ambiente de fiesta. El vino había corrido de manera desigual entre los grupos, mientras el color de San Lorenzo se repartía también de forma distinta por el recinto: mirando hacia la Catedral, la zona de la derecha aparecía más teñida de morado por las camisetas, mientras que junto al Museo Diocesano se concentraban numerosos oscenses completamente vestidos de blanco y verde, como manda la tradición.
De vez en cuando, entre la música y el bullicio, se escuchaban también cánticos contra Pedro Sánchez, que rompían por unos instantes el repertorio festivo y daban cuenta del ambiente político que, ocasionalmente, se colaba entre la multitud.
Nuria Mur, concejal de Fiestas, ha pronunciado el pregón. "Ha llegado el momento que todos esperábamos. La ciudad vuelve a vestirse de blanco y verde. Vuelven los abrazos, la ilusión compartida. Comienzan nuestras fiestas de San Lorenzo. Vivámoslas con alegría, con respeto, con orgullo, demostremos una vez más lo que somos, una ciudad acogedora, una ciudad unida, que cuida sus tradiciones, que luce con orgullo la albahaca, que lleva el blanco y verde en el corazón. Porque San Lorenzo nos identifica, nos reúne. Este año iniciaremos las fiestas de la mano del talento joven de Valeria Corrales".

"Haced que estas fiestas sean inolvidables y sobre todo hacerlo con responsabilidad y respeto. Porque las mejores fiestas empiezan hoy. Oscenses, que suene alto", ha proclamado Nuria Mur.
Tras las palabras de Nuria Mur, Lorena Orduna se ha dirigido a los asistentes con un primer “Oscenses” que ha elevado un poco más el tono y ha buscado una respuesta entusiasta de la plaza. Después, ha vuelto a apelar a los presentes con un “¡Oscenses!”, mientras los gritos del público aumentaban también en intensidad y volumen. Después, ha lanzado los vivas a Huesca, San Lorenzo, y España.
Al sonido del cohete elevado cuarenta metros sobre las cabezas del balcón consistorial, ha seguido la explosión festiva. Al unísono y con el ritmo de la música laurentina más conocida, los miles de jóvenes agolpados en la Plaza de la Catedral han protagonizado una coreografía milagrosa. Valeria Corrales estaba nerviosa y emocionada después del lanzamiento.

En el balcón, la presencia de la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro, la vicepresidenta del Gobierno de Aragón Mar Vaquero, la alcaldesa de Huesca y el alcalde de Tarbes, el presidente de la Diputación Provincial, Isaac Claver, concejales de ambos consistorios.
Después de los vivas y del estallido del cohete ha sonado el Dance de las Espadas y, como ya es también tradición, “15 de agosto”, de Ixo Rai, una canción convertida en uno de los sonidos inseparables de este momento de las fiestas oscenses.
Los cuerpos funcionaban con las pilas del conejito, incansables, inaccesibles a cualquier tipo de atisbo de fatiga. Han tardado en desalojar la plaza para iniciar el desfile de la cabalgata, la que extiende a toda la ciudad una semana de júbilo y convivencia.