Yolanda Vergara: “Ser cecilia es algo más que compartir el folclore y las tradiciones”

La integrante de Santa Cecilia repasa más de cinco décadas vinculada a la agrupación, desde sus primeros pasos

13 de Agosto de 2026
Guardar
El compromiso de Yolanda Vergara con la Agrupación Folklórica Santa Cecilia recorre toda su vida.
El compromiso de Yolanda Vergara con la Agrupación Folklórica Santa Cecilia recorre toda su vida.

Hay palabras que resisten al paso del tiempo. Bailadora es la que mejor define a Yolanda Vergara. Lo era cuando descubrió el folclore a los 7 años y lo sigue siendo hoy, más de cinco décadas después, aunque apenas regrese al escenario. Entre ambos momentos se ha escrito una historia de fidelidad a la Agrupación Folklórica Santa Cecilia, de trabajo silencioso, colaboración y de una manera de entender las tradiciones que ha terminado por convertirse en una forma de vida.

Fue en el antiguo colegio Santa Rosa de Huesca, donde las clases extraescolares despertaban la curiosidad por el baile tradicional. Allí conoció a Conchita Forcada, integrante de Santa Cecilia, que le enseñó sus primeros pasos con la Jota de Antillón, cuando había cumplido 7 años. Aquel aprendizaje infantil terminó convirtiéndose en un vínculo que ha acompañado toda su vida.

Su formación continuó en la Escuela Municipal de Folclore junto a Ángeles Montori hasta que, con apenas trece años, pasó a formar parte de Santa Cecilia. Y aquí, Pili Mainé le descubrió otra manera de acercarse al folclore, aprendiendo a valorar no solo la jota, sino también las danzas, la indumentaria y todo el patrimonio que las rodea.

Su incorporación al grupo, le abrió un mundo que iba mucho más allá del baile. Los ensayos, las actuaciones, los viajes y la convivencia terminaron convirtiéndose en una auténtica escuela de vida. "Decir que somos cecilios, expresa algo más que compartir el folklore y tradiciones. Es un grupo dinámico que te ayuda a enriquecerte como persona. Convivimos miembros de edades, profesiones y maneras de pensar muy distintas, y esa diversidad siempre ha sido una de nuestras mayores riquezas porque hemos sabido encontrar un equilibrio para que cada uno aporte lo mejor de sí mismo".

Ese mismo espíritu ha guiado su vinculación con Santa Cecilia desde el primer día. Después de años sobre los escenarios llegaron etapas de menor actividad coincidiendo con estudios y el nacimiento de sus hijos, aunque nunca se desvinculó de la Agrupación y retomó plenamente su participación en cuanto le fue posible.

En la actualidad colabora en la revista Alacay con el incondicional apoyo de Mamen, prepara junto a Marta y Rosa la indumentaria en los cestones y otras muchas tareas, forma parte de la junta y siempre está dispuesta a arrimar el hombro allí donde se la necesita. "Siempre diré que soy bailadora. Ahora no bailo de forma habitual, pero todo lo demás lo hago con muchísimo gusto porque también es una forma de cuidar Santa Cecilia y de devolverle una parte de todo lo que me ha dado".

La agrupación ha acompañado también su vida familiar. Está casada con Manuel Sorrosal, antiguo bailador de Santa Cecilia, con quien compartió durante años ensayos, actuaciones y viajes por toda España y el extranjero. Entre todos ellos conserva un recuerdo especialmente entrañable de Éfeso, por los momentos vividos junto a su marido. Sus tres hijos, Pablo, María y Carmen, forman igualmente parte de Santa Cecilia, lo que es una verdadera emoción para Yolanda.

Menciona a los antiguos presidentes Enrique de Ossó y Paco Bescós, con quienes compartió entrañables momentos y algunas de las etapas importantes de su vida en Santa Cecilia. Y también destaca la labor de la actual presidenta Alicia Monaj a la que le reconoce su buen talante y su incansable dedicación a todas las personas de la Agrupación.

En la actualidad forma parte de la junta que coordina la agrupación, una tarea que vive como una oportunidad para seguir trabajando por el presente y el futuro de la Agrupación.

"Cada día descubro algo nuevo que aportar junto a Alicia, Antonio, Jara, Leticia y todos los miembros de la Junta, que me motivan con su compromiso, su generosidad y su entusiasmo”.

Esencial para la Agrupación y para ella, aunque no los enumere, es "toda la gente, joven y no tan joven que impulsa y dan vida al grupo en el día a día”. Para Yolanda, esa convergencia entre la experiencia y las nuevas generaciones constituye una de las características de Santa Cecilia.

Cuando piensa en los momentos más emocionantes de su vida dentro de la Agrupación no recuerda una actuación multitudinaria. Su memoria vuelve siempre a la plaza de San Lorenzo durante la noche del 9 de agosto. "En cuanto empiezan los primeros acordes de la Jota de San Lorenzo siento un hormigueo muy difícil de explicar. Para mí no es una actuación como tal, es mucho más. Siempre me ha emocionado bailar delante del Santo el día de su Ronda y a ser posible en el suelo rodeada de oscenses. Ahora no la bailo, pero me sigue ocurriendo lo mismo".

Después de más de cuatro décadas vinculada a Santa Cecilia, Yolanda Vergara sigue convencida de que, además de conservar bailes, músicas o trajes tradicionales, la mayor fortaleza de la agrupación vive en ese compromiso compartido que permite que cada generación reciba un legado, lo enriquezca con su propio esfuerzo y lo entregue a la siguiente. Es la misma forma de entender Santa Cecilia que la ha acompañado desde los trece años y que hoy desea ver reflejada en quienes continúen escribiendo la historia de la agrupación.