El Entremuro de Barbastro celebra por todo lo alto la fiesta del Santo Cristo de los Milagros

Misa aragonesa este domingo con el obispo Ángel Pérez Pueyo, con bendición de la maqueta de la Catedral de Jesús Abizanda

DH
13 de Septiembre de 2026
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Celebración de la misa en la Catedral de Barbastro con motivo de las fiestas del Entremuro
Celebración de la misa en la Catedral de Barbastro con motivo de las fiestas del Entremuro

El Barrio del Entremuro de Barbastro viene celebrando sus fiestas con toda la animación que acredita su larguísima tradición en actos tan icónicos como el Pasacalle de las Antorchas, el festival de jota y el concurso Gastromuro que tendrá lugar este lunes. El domingo, tocaba cierto reposo después de un intenso sábado con pasacalles,, lectura del pregón y presentación de las damas del barrio, con una preciosa fotografía de familia en la plaza de la Candelera.

En el día del Señor, misa aragonesa amenizada por la Asociación Folclórica Estirpe de Aragonia en la Catedral, oficiada por el obispo Ángel Pérez Pueyo y con ofrenda de flores y frutos al Santo Cristo por la juventud del barrio ataviada del traje típico entremurano.

Monseñor Pérez Pueyo siente una gran estima por este acrisolado barrio. Y, de hecho, lo ha celebrado en el comienzo de su homilía en una Catedral embellecida. "Hoy se ha vestido de fiesta: de flores y frutos, de pañuelos, fajas y mantones, de música y de jota. Tiene ese color baturro que no hace falta explicar, porque huele a casa, a nuestros abuelos, a raíces, a pueblo".

Ha pedido el prelado mirar hacia el Santo Cristo de los Milagros, sin corona de oro ni espinas, sin traje de fiesta, desnudo, abriendo los brazos, sin gritar ni amenazar, simplemente "ama". Le ha pedido al Cristo: "Santo Cristo de los Milagros, haz un milagro en nosotros.
Ablanda nuestro corazón. Arráncanos la indiferencia. Cúranos de mirar hacia otro lado. Enséñanos a descubrirte en tantos crucificados que pasan junto a nosotros: el anciano que se siente solo, el enfermo, el joven que no encuentra sentido a su vida, la familia rota, el inmigrante, quien ha perdido el trabajo, quien sonríe por fuera mientras llora por dentro".

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Ha advertido Ángel Pérez de la cierta incoherencia que abrazamos. "No podemos besar tus pies aquí dentro y pisar la dignidad de alguien ahí fuera. No podemos encenderte una vela y apagar la esperanza de un hermano. No podemos contemplar tus brazos abiertos y vivir nosotros con los puños cerrados".

Mensaje específicamente dirigido a los jóvenes: "No tengáis miedo de vivir con los brazos abiertos. Parece que hoy triunfa quien pisa más fuerte, quien tiene más seguidores, quien aparenta más, quien nunca pierde… Mirad al Cristo. Humanamente, parece un derrotado. Y, sin embargo, nadie ha amado como Él".

En toda homilía de este Año Jubilar, no puede faltar San Ramón obispo. Su sucesor en 2026, novecientos años después, le considera un "compañero de camino excepcional", que aprendió la libertad mirando a Cristo, fue echado de Barbastro pero no le pudieron arrebatar el cariño de su puesto. "Perdió una sede, pero no perdió su libertad. Le quitaron poder, pero no pudieron quitarle el Evangelio. Lo expulsaron, pero siguió siendo pastor".

Dos maestros para la trascendencia, el Santo Cristo clavado pero "absolutamente libre", y un obispo expulsado que, sin embargo, ama. "Los dos parecen perder. Los dos ganan. Porque cuando uno ama de verdad, nadie puede derrotarlo. Y hoy vamos a bendecir también algo entrañable".

BENDICIÓN DE LA MAQUETA DE LA CATEDRAL

Ha bendecido monseñor Pérez Pueyo la maqueta de la catedral construida por Jesús Abizanda, piedra a piedra, detalle a detalle, con horas barnizadas de cariño. Tiene, además, el sentido de una parábola: una seo no se levanta de golpe, sino piedra a piedra. Y tampoco una comunidad, que se erige "persona a persona. Abrazo a abrazo. Perdón a perdón. Servicio a servicio. Esta maqueta reproduce maravillosamente nuestra Catedral. Pero Cristo hoy nos pide algo todavía más difícil: que construyamos la Catedral viva. Una Iglesia donde quepan todos. Los de siempre y los que llegan. Los convencidos y los que dudan. Los santos y los heridos. Los niños, los jóvenes, las familias y nuestros mayores. Una familia de familias donde nadie tenga que quedarse a la puerta".

El discurso del obispo que nunca traiciona sus convicciones. Tampoco su aprecio singular al barrio. "Entremuro sabe mucho de piedras antiguas. Pero las piedras más hermosas de este barrio sois vosotros. Por eso, cuando salgamos hoy de esta Catedral y vuelva la música, la jota, el traje baturro y la fiesta, no dejemos aquí dentro al Cristo de los Milagros. Llevémoslo puesto. En los ojos. En las manos. En la manera de tratar a la gente".

Tras pronunciar una jota convertida en oración, ha pedido al Santo Cristo un milagro: "No cambies las piedras. Cámbianos a nosotros. Y haz de cada uno una piedra viva de esa Catedral que todavía estás construyendo".

A la Eucaristía le ha seguido la celebración con una comida de hermandad en la calle Los Hornos, un festival de jota y la entrega de premios de los campeonatos de guiñote y parchís.

Este lunes, festividad del Santo Cristo de los Milagros, misa en la Catedral y por la tarde el 44 Concurso Gastronómico de Cocina Aragonesa Gastromuro 2026, con la tradicional degustación de judías.