Hoy no venimos solo a anunciar una carrera. Venimos a hablar de algo que nos toca a todos, de una u otra forma: familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo. El cáncer es una enfermedad que todos conocemos demasiado bien, y por eso, cada paso que damos hoy tiene un sentido que va mucho más allá de una línea de meta.
El primer motivo por el que estamos aquí es muy sencillo: el ejercicio salva vidas. Está demostrado que la actividad física regular es una de las herramientas más eficaces que tenemos para reducir el riesgo de desarrollar cáncer. Cada persona que se calza unas zapatillas y sale a correr, a caminar o simplemente a moverse, está haciendo algo por su salud. Esta carrera es, ante todo, una invitación: a cuidarnos, a cuidar a los nuestros, y a convertir el movimiento en un hábito de vida. Prevenir también es una forma de trabajar contra el cáncer, y hoy queremos que esa idea llegue a cada rincón de nuestra ciudad.
Pero esta carrera no es solo sobre prevención. Es también, y sobre todo, sobre las personas. Sobre quienes hoy están pasando por un diagnóstico, por un tratamiento, por una recaída. Sobre quienes ya lo superaron y entran en el término largo superviviente. Y sobre las familias que acompañan cada paso del camino, muchas veces en silencio, siempre con fuerza.
Desde nuestra asociación trabajamos cada día para que ninguna persona con cáncer se sienta sola. Ofrecemos acompañamiento, apoyo psicológico ,social información y, sobre todo, cercanía. Cada dorsal que se inscribe en esta carrera ayuda a que ese acompañamiento siga siendo posible. Correr hoy es, literalmente, sostener a quien lo necesita.
Este evento es también un escaparate de todo lo que hacemos durante los otros 364 días del año. Queremos que la ciudad vea nuestro trabajo, que conozca los programas, los talleres, las charlas, el acompañamiento diario que realizamos. Que esta jornada sea el reflejo visible de un compromiso constante, silencioso, pero incansable. Cuantos más ojos pongamos sobre esta causa, más fuerza tendremos para seguir adelante.
Y nada de esto sería posible sin las empresas que, un año más, han confiado en nosotros y se han sumado como colaboradoras de esta carrera. Su apoyo económico y su compromiso son el motor que permite que este evento salga adelante, que cada euro recaudado llegue a quien lo necesita, y que este proyecto crezca año tras año. A todas ellas, de corazón, gracias. Ustedes son parte fundamental de esta historia.
Todo lo que hemos contado hoy —la prevención, el acompañamiento, la visibilidad— depende de una sola cosa: de que la gente se apunte a la carrera. No hace falta ser un atleta, no hace falta correr rápido, no hace falta ni siquiera correr, se puede caminar, se puede ir con los niños, con la familia, con los amigos. Lo que importa es estar, sumar, formar parte.
Así que hoy os pedimos, con todo el cariño que esta causa merece: apuntaos a la carrera. Traed a vuestra familia, invitad a vuestros compañeros de trabajo, compartidlo con vuestros vecinos. Cada inscripción es un paso más cerca de la prevención, un abrazo más para quien está luchando, y una muestra más de que esta ciudad no da la espalda al cáncer.
Nos vemos en la línea de salida. Muchas gracias.