Mucho presumir de afición en las campañas de marketing, pero la realidad de la gestión del club es una falta de respeto constante a los de siempre.
La última del club es echarnos a la fuerza de nuestros asientos de siempre para ampliar la grada de animación, y lo están haciendo de la peor forma imaginable:
1.- Pagar antes de saber tu sitio: Nos obligan a pasar por caja y renovar el abono YA, sin decirnos antes cuál va a ser nuestra ubicación. ¿Cómo se puede exigir fidelidad y dinero a cambio de una reubicación a ciegas? Es un atropello.
2-- Destrozan el fútbol en familia: Nos resulta casi imposible reubicar a bloques enteros de familiares juntos. Nos dispersan, nos separan y rompen una tradición de años de abuelos, padres e hijos compartiendo grada.
3.- Dejan fuera a los menores: Por normativa, en la grada de animación NO pueden entrar menores de 16 años. ¿Qué solución nos dan a los que íbamos con niños pequeños a esa zona? ¿Nos separan de ellos o directamente los dejamos en casa?
El asiento de un socio no es solo un trozo de plástico; son años de recuerdos y de herencia familiar azulgrana. Queremos ambiente en El Alcoraz, pero NUNCA a costa de maltratar al abonado fiel, exprimirle el bolsillo a ciegas y alejar a los niños del estadio.
Exigimos que la directiva recapacite, escuche y respete a las familias que sostienen al club en las buenas y en las malas. ¡El Huesca es de su gente!