Antonio Morlanes

España vertebrada

CEO Andersen Partners
23 de Noviembre de 2022
Guardar

El pasado día 15 se reunieron en Barcelona 1.500 empresarios manifestando los retrasos en la construcción del Corredor Mediterráneo. El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE),  Vicente Boluda, ha denunciado que “todo pasa por el centro de España”. Estoy convencido de que esa declaración en otro contexto podría tener su lógica, pero debo hacer una aclaración al propietario de esas palabras y a todos los que reivindican “la urgencia” del Corredor Mediterráneo. Fueron ellos quienes presionaron al Gobierno presidido por Zapatero, para que no se hiciese el Corredor Central, mucho más vertebrador, para la totalidad el Estado español, que el Mediterráneo. Pero, obviamente, al señor Boluda y a los empresarios que entran en ese recorrido no les importa el otro 75% del territorio de España, precisamente, la conocida como: España vaciada, y que así seguirá hasta que no se estructure todo el país. Además, mientras veamos solo intereses limitados a necesidades egoístas no seremos capaces de hacer una España global. Espero que se lo piensen todos esos patriotas que solo reclaman lo de ellos.

Deseo manifestar que no voy a caer en la misma parcialidad que estos reivindicantes. Creo con firmeza que es necesaria una España con un Corredor Mediterráneo, pero también con un Corredor Central que una Algeciras y Sines con Extremadura, Madrid, Zaragoza y Pirineo Central; un Corredor que una el Mediterráneo con el Cantábrico, desde Valencia a Bilbao pasando por Teruel y Zaragoza; un Corredor Cantábrico que recorra desde Galicia al País Vasco y un Corredor Atlántico que suba desde Nimes, Portugal hasta Galicia con el Corredor Cantábrico. Y como verán no sobra ninguno.

Si no somos capaces de estructurar bien todos los territorios de nuestra España ¿cuál es el futuro, la franja Mediterránea?¿Apreciaremos alguna vez ser de verdad españoles? O solo nos consideraremos patriotas en el Mundial de fútbol en Qatar. Vergonzoso, por cierto, otra demostración de lo que a quienes no tienen problemas les interesa el resto de la Humanidad.

Pero volvamos a nuestros corredores, el motivo de este artículo. Dice el señor Roig, presidente de Mercadona, algo así como: “Yo quiero mucho a Madrid, pero quiero más a España y el no tener el Corredor es una ofensa para todos los que vivimos en él”. A vista de estas declaraciones parece que España es donde “solo” vive él. Podría preguntar por “su corredor” a los de Zamora o Badajoz o Cuenca o también a los habitantes de Huesca. Se debe haber olvidado de que Mercadona está en esos territorios aportándole más riqueza de la que necesita.

En definitiva, entender el desarrollo del país en su conjunto es la única forma de saber que España forma parte esencial de lo que venimos interpretando como nuestra patria. No asumir la responsabilidad de entender por igual todas las partes del territorio, nos hace injustos. Es fundamental que tengamos una mayor amplitud de miras y que seamos españoles en cualquier metro cuadrado de los 505.944 km2 que tiene nuestra nación. Si no somos capaces de entender nuestra tierra de esta forma, seremos individuos que no se ven nada más que a ellos mismos y eso es de una gran tristeza.

También es preciso que demos valor a lo que significa el término vertebración. Y para entenderlo nos deberíamos hacer la siguiente pregunta: ¿por qué en cualquier lugar de la España interior no existe un desarrollo adecuado de la economía productiva? Seguro que la respuesta viene determinada porque el fin principal de ésta es el comercio y si no existen instrumentos adecuados de logística, cualquier inversor se lo pensará antes de establecer su proyecto empresarial en ese lugar. Por tanto, y por derivación, esto dará lugar a una permanente despoblación por falta de horizonte en su propio desarrollo.

¿Aprenderemos en algún momento que España no es un espacio de lucha entre territorios? Espero y deseo que sí, y quizás, en ese momento, empecemos a comprender que el concepto bandos no nos identifica, aunque seamos muy aficionados a ellos por razones políticas, sociales e incluso deportivas.  Acabar con esta forma de concebir la sociedad es la única reivindicación que nos hará entender a España como patria.

Archivado en

Suscríbete a Diario de Huesca
Suscríbete a Diario de Huesca
Apoya el periodismo independiente de tu provincia, suscríbete al Club del amigo militante