Hace un año ya dediqué un artículo al euro digital, animado por el impacto que estaba generando en la sociedad la implantación de este nuevo activo digital. Entre otros aspectos decía: "Se camina hacia las monedas y divisas virtuales, hacia una nueva moneda digital única y global que sustituirá a las monedas actuales. Esto lo tengo claro, lo que no tengo claro en cuantos años lo hará".
Asimismo, exponía: ¨Cristine Lagarde, presidente del Banco Central Europeo, acaba de manifestar que el Banco Central Europeo planea lanzar su euro digital en octubre de este 2025¨. Además, Úrsula von der Leyen se sumó al tema manifestando "La Comisión Europea presentará en breve la Unión de Ahorros e Inversiones, convertiremos el ahorro privado en inversiones muy necesarias". Decían que para "activar" el ahorro ocioso.
Estamos en marzo del 2026, y… ¿qué se ha producido realmente de estos vaticinios? En mi opinión, generar incertidumbre (y todos sabemos la enemiga que es la incertidumbre en el mundo del dinero). Paralelamente se generan comentarios, bulos, fakes, que nada ayudan a que la sociedad y los ciudadanos vean con buenos ojos su implantación. Pero no olvidemos que las Instituciones, siguen trabajando y avanzando en su desarrollo para una próxima puesta en marcha ¿a medio plazo?
¿Por qué vuelvo a escribir sobre el tema? Principalmente, por la mencionada incertidumbre que sigue cual "espada de Damocles" sobre nuestras cabezas. Otro aspecto, la reciente celebración (del 16 al 22 de marzo) de la Semana Global Money Week (GMW), una iniciativa internacional dedicada a promover la Educación Financiera entre niños y jóvenes de todo el mundo. Programa más ambicioso, que los que se celebran el primer lunes de octubre, que se celebra el Día Internacional de la Educación Financiera.
Dentro del marco de los actos programados con motivo de esta Semana, pudimos asistir el pasado día 17 en la sede de la Facultad de Empresa y Gestión Pública de Huesca, a una Jornada, con la participación de representantes del Banco de España (Aragón), con un título tan sugerente, como "El euro digital: La actualización del efectivo en un nuevo entorno". Por parte de su director Julio Gil, y más en concreto por parte de José Manuel Marqués, director del departamento de Infraestructuras de Mercado e Innovación, se disertó sobre el tema.
Considero, que desde el Banco de España se está intentando tranquilizar y poner luz a este importante aspecto que sin duda impactará en nuestra vida. Algunos aspectos relevantes que me parecieron destacables:
* Es un proyecto del Eurosistema Monetario. El dinero, debe adaptarse a la era digital
* Pretende garantizar la autonomía estratégica de Europa
* El euro digital, será la versión digital de la moneda. Lo emitirá y controlará el BCE (Banco Central Europeo)
* El euro digital, no tiene la finalidad de eliminar el efectivo, tiene el objetivo de complementarlo
* La clave es dotar de un nuevo medio de pago
* La puesta en marcha está previsto para el 2029. Todavía está pendiente la aprobación por el Parlamento Europeo. Y en consecuencia el desarrollo de la normativa
* Bajo ningún aspecto sustituirá al dinero en efectivo. El efectivo, no desaparecerá
* Garantizará los sistemas de pago. Podrá usarse como el efectivo de forma digital
* Mantendrá la misma convertibilidad. Será convertible 1 a 1
* Actualmente, el importe de las comisiones que se devengan por el uso de las tarjetas de crédito se valora en 3.750 millones de euros. Dependencia de empresas no europeas
* Se mantendrá el equilibrio entre el dinero público y el dinero privado.
* Roles. Se mantendrán los actuales Eurosistema/Entidades/Usuarios.
* Usos: Entre personas/En comercio físico/En comercio electrónico/Entre empresas entre sí, y en las relaciones empresa/personas.
* No se pondrán restricciones, ni condiciones. Pendiente de determinar los límites de uso.
*Privacidad. Es la base fundamental de la arquitectura del euro digital. La información por Ley, están determinada.
*¿Como están en otros países? Son varios gobiernos los que están trabajando en esta línea, pero realmente no hay casos referentes. EE. UU., lo ha "aparcado" entre particulares.
Evidentemente las características (entre otras cuestiones no se conocen con exactitud) serán muy variadas, así como la forma y plazos de implantación, pero en mi opinión no debemos tener miedo o exceso de preocupaciones. Una de nuestras fortalezas es la adaptabilidad. Siempre hemos sabido adaptarnos a los cambios.
En otro orden de cuestiones, estos días es noticia que el BCE recomienda que dispongamos de dinero en efectivo (sobre 100 euros) en nuestras casas. Dicen que para asumir el impacto de posibles situaciones de emergencias o alertas. No quiero ser mal pensado, pero igual forma parte de la campaña de tranquilizar a los ciudadanos sobre las informaciones sobre el euro digital.
Y finalizo con dos reflexiones o si lo prefieren dos preguntas: Una, si las compañías Visa y Mastercard fueran europeas, ¿se habría desarrollado el euro digital? Y otra, (soy consciente de que es un sueño), ¿sería preferible que todos los recursos que se destinan al desarrollo de monedas digitales, se destinara a desarrollar un modelo global de moneda única?