pardina

Migajas para hoy, hambruna para mañana

04 de Marzo de 2026
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Ahora que nos están inundando con un maná de millones de euros procedentes de los centros de datos y la inteligencia artificial, no estaría de más revisar lo que está sucediendo en otros países y preguntarnos por qué en Aragón se reciben con tanta alegría como ligereza.

Para los que consideran que esta lluvia de millones es altamente beneficiosa les recomendaría que visionaran en youtube la charla “Tu nube seca mi río”, sobre el impacto eco-social que están teniendo los centros de datos de hiperescala. En ella se exponen los problemas con el uso de agua, energía, falsas promesas laborales, alfombras rojas y exenciones fiscales, etcétera.

Por otro lado, en el informe “El precio de las nubes” se detallan los impactos en las desigualdades de los proyectos de centros de datos en Aragón. Este informe, parte de una investigación más amplia encargado por Oxfam Internacional, cuenta con más investigaciones de otras autoras en más países y enmarca el problema de los centros de datos en un contexto internacional.

Por citar algunos apuntes, las infraestructuras de lo digital son dolorosamente materiales, y tienen graves impactos en las comunidades y los territorios que los acogen. Las principales características diferenciales de los centros de datos que están apareciendo en Aragón es que son en su mayoría de hiperescala, hay una enorme concentración y están apareciendo con una rapidez vertiginosa.

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Aragón cumple todos los requisitos que buscan los centros de datos para implantarse en un territorio. En lo que se refiere a la predisposición de las autoridades, resulta interesante observar la clara toma de postura de algunos responsables políticos, como ocurre en el caso de Jorge Azcón, el actual presidente de Aragón (antes con Javier Lambán) que ha reclamado que Aragón será la Virginia Europea.

Precisamente, Virginia es conocida mundialmente por el daño que ha provocado la alta densidad de centros de datos a su medio ambiente y a su población (Cook & Jardim, 2019).

Europa y, en concreto España, no tiene todavía con suficiente legislación desarrollada y en funcionamiento, que regule el sector. Lo que está acelerando la implantación de los centros de datos antes de que aparezcan dichas normas.

Aragón cuenta con mecanismos administrativos favorables, que son verdaderas alfombras rojas para los macro proyectos. En este caso, la principal herramienta se llama PIGA (Proyectos de Interés General de Aragón) y supone una mayor rapidez para aprobar los proyectos, con lo que se dificulta la posibilidad de que las comunidades puedan defenderse legalmente. El PIGA también supone mayores incentivos fiscales. Además de la falta de transparencia.

Aunque Aragón sea una región de fuerte estrés hídrico, estas corporaciones siempre tendrán acceso al agua (y a la energía) con el beneplácito de las autoridades.

El suelo barato es uno de los elementos de más peso para los centros de datos de hiperescala, debido al enorme tamaño de sus instalaciones. ¿Y dónde están los suelos más baratos? En las zonas rurales empobrecidas. Por eso, más del 70% de los centros de datos de hiperescala se están implantando en zonas rurales con alto riesgo de estrés hídrico.

Los consumos de energía que plantean son tan grandes, que solo los centros de AWS en Aragón equivaldrían a toda la industria del dato en Londres (Lamana, 2024a).

Conocer los consumos reales de un centro de datos es toda una odisea, sólo esos generadores supusieron emisiones al aire de monóxido de carbono, dióxido de carbono, hidrofluorocarburos, óxidos de nitrógeno; y emisiones al agua de cloruros, DQO… Y también generaron residuos peligrosos.

El Gobierno aragonés permite a Amazon que no realice un informe de Impacto Medioambiental, y cómo es lógico, estas ampliaciones suponen también una mayor cantidad de consumos energéticos, de materiales, tamaño y agua. Por ejemplo, en esta ampliación Amazon pide un 48% más de agua, e incluso, pidieron pozos sin supervisión, para poder gastar tanta agua como quisieran. Son las denominadas zonas de sacrificio.

Si, realmente, hay una parte de burbuja especulativa, habrá quien ganará, habrá quien perderá, pero los territorios y sus comunidades se quedarán con los daños irreversibles (Kneese & Woluchen, 2025). El presidente de Aragón ha mostrado con claridad de qué manera quiere ponerles la alfombra roja a los centros de datos: con ventajas fiscales. En sus propias palabras: “El mayor error sería ponerles impuestos [a los centros de datos]”.

La Declaración de Interés General de Aragón, DIGA: Es el primer paso, un reconocimiento oficial que considera el proyecto como “estratégico” para la comunidad, lo que le otorga prioridad y agiliza los trámites administrativos iniciales. El Proyecto de Interés General de Aragón, PIGA: Es la herramienta administrativa, fiscal y planificación urbanística de máximo nivel. Un PIGA no solo acelera los plazos de forma drástica al unificar todos los permisos (urbanísticos, medioambientales, etc.), sino que también puede conllevar incentivos, como la exención de ciertos impuestos municipales (Lobera, 2025).

Uno de los problemas de este sector es la tendencia al acaparamiento de recursos o gentrificación energética como denominan algunos autores (Libertson et al., 2021). El consumo excesivo de los centros de datos ha perturbado el acceso a la energía, llevando incluso a la red eléctrica a colapsar en comunidades locales de Suecia e Irlanda, México o Estados Unidos.

También hay preocupación sobre cómo puede afectar a otros sectores industriales. A nivel social este acaparamiento también dificulta la creación de infraestructuras sociales como vivienda, transporte, o educación.

Los centros de datos firman contratos preferenciales de energía con las empresas suministradoras de energía cuando llegan al territorio (sino también tarifas personalizadas que acaban pagando dichos pequeños consumidores.

Se basan en acaparar agua, energía y suelo con el objetivo maximizar beneficios a la par que centralizan el poder, aunque esto suponga dejar a otras poblaciones y sectores sin acceso a dichos recursos.

En un informe de la Fundación Basilio Paraíso, que parte de la base que las promesas de empleo fueran reales, aun así, el 59% de los beneficios se irían fuera de la región de Aragón. Para que en una región se produjeran beneficios para la ciudadanía deberían pasar varias cosas: que aumentara mucho la tributación, y fuera una fiscalidad justa; que se crearan muchos puestos de trabajo, diversos y de calidad; y que no se produjeran efectos negativos en dicha comunidad, ni por contaminación, ni por afectación negativa a otras industrias, ni una carga extra fiscal para las comunidades. Y nada de esto está pasando ni pasará en Aragón.

Las entidades que trabajan por la justicia fiscal lo tienen claro: estas empresas deben pagar impuestos de manera justa y equitativa.

Villanueva del Gállego es uno de los municipios donde se encuentra Amazon. Su anterior alcalde, Mariano Marcén, reclamó a la corporación los 3,5 millones que debería cobrar de tributos municipales por el ICIO. Las necesidades de agua para el sistema de refrigeración del centro de datos aumentarán en un 66% el consumo actual del pueblo. Cada uno de los centros de datos supone dejar de ingresar para las arcas públicas aproximadamente 60 millones de euros, comentaron.

Las promesas laborales son falsas por la propia naturaleza de los centros de datos, que son infraestructuras altamente automatizadas, que una vez construidas, apenas necesitan trabajadores directos. Algunos de los roles que se necesitan son conserjes, personal de limpieza y mantenimiento, técnicos de refrigeración y manos remotas, muchos de ellos, trabajadores de baja cualificación profesional, poco sueldo y menos fuerza para reclamar sus derechos (Tarczynska, 2025).

Los centros de datos solo crean empleos de manera sustancial en su fase inicial de construcción, luego los puestos de trabajo caen hasta un 90% (U.S. Chamber of Commerce, 2017). Según investigó El Periódico de Aragón cada centro de datos tenía un volumen de mano de obra directa de entre 50 y 75 empleados por centro, es decir, de 150 a 225 en total. Muy lejos de la promesa de 1300 puestos de trabajo recogidas en el PIGA (Pastor, 2023), o las incluso 6.800 que fueron publicadas posteriormente.

El estudio más reciente de la Agencia Internacional de la Energía proyecta que la demanda energética de los centros de datos va a duplicarse globalmente en 2030 alcanzando los 945 Teravatios/hora. Esto supone que la demanda energética se disparará un 20% en el Norte global, lo que supone tanto como todo el consumo actual de Japón (IEA, 2025). Un centro de datos típico con I.A. como servicio consume tanta electricidad como 100.000 hogares, pero los más grandes que se están construyendo hoy consumirán 20 veces más. El consumo de energía de los centros de datos que se están implantando es tan grande que el nuevo plan energético de Aragón estima que la mitad de la demanda energética será en 2030 solo para esta industria (Gobierno de Aragón, 2024).

La región del Maestrazgo, un ejemplo de cómo se puede convertir Aragón en zona de sacrificio. El Clúster del Maestrazgo es uno de los muchos macro proyectos de renovables que se extienden por Aragón. Es un proyecto energético de Forestalia que aúna energía solar y eólica, y tan grande que afecta a ocho municipios. Sólo la parte eólica suponen 22 parques eólicos con 161 generadores. Esto ha supuesto el levantamiento de las comunidades cercanas afectadas por el proyecto.

Es relevante señalar que el agua que necesitan para la refrigeración es agua potable, lo que entra directamente en competición con las necesidades de agua de la gente, algunas tan básicas como beber. Por tanto, según sus propios cálculos, los centros de datos de Amazon en Aragón gastarían tanta agua como 30.044 hogares.

Impactos locales en el agua: • Disminución de agua de los acuíferos • Posible contaminación de las aguas en las desembocaduras • Saturación de redes de alcantarillado Inundaciones • Afectación de los ecosistemas • Alteración de los patrones de agua • Afectación de los flujos del agua debido a la generación de energía hidroeléctrica. • Las otras industrias y agricultura se quedan sin agua para operar. • La gente se queda sin flujo de agua constante para beber. • Problemas de salud derivado de la falta de higiene por escasez de agua.

Así pues, nos enfrentamos a una falta total de transparencia sobre los consumos de agua y electricidad, los impactos y costes reales de los centros de datos.

Entre ellos el Ayuntamiento de Huesca: Aparece recogido el apartado de las agendas de la corporación municipal y partidos políticos, pero no se puede acceder. Los creadores de este informe “solicitamos una información de acceso público de información. No responden”.

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