José Torres Remírez: ¿Por qué a España le está afectando más la Guerra de Irán?

¿Por qué a España le está afectando más la Guerra de Irán?

Miembro de la Asociación Española de Derecho y Economía
22 de Marzo de 2026
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José Torres Remírez: ¿Por qué a España le está afectando más la Guerra de Irán?
José Torres Remírez: ¿Por qué a España le está afectando más la Guerra de Irán?

Si nos fijamos en los países de nuestro entorno, la actual Guerra de Irán ha sido un duro golpe a sus economías. Mucho peor de lo que fue el inicio de la Guerra de Ucrania. Sin embargo, al observar la evolución de las variables económicas de Francia, Portugal, Italia o Alemania, vemos que van mal, pero no tan mal como en España ¿Por qué a España le está afectando más la guerra de Irán?

Antes de nada, hay que afirmar que a España le ha afectado mucho este conflicto. Si no hacemos esto lo primero, estaremos cometiendo un terrible error. Desde sectores económicos y políticos cercanos al gobierno no ocultan que nos está lastrando lo que ocurre en Oriente Medio, pero se niegan a afirmar que somos de los países de la Unión Europea que peor lo está pasando. Este detalle no es baladí. Ya que, si a nosotros nos está afectando más, las medidas que hemos de aplicar deben ser más contundentes que las de nuestros vecinos. Cosa que, hasta el momento, no ha ocurrido.

Dejando de lado la respuesta a la crisis, hemos de preguntarnos los distintos motivos por los que, a nuestro país, un conflicto que se palpaba en el ambiente desde hace unos meses, le ha afectado tanto. Las tres principales razones que se suelen leer en la prensa estos días son:

- La política energética de los distintos gobiernos. En España, desde Felipe González, se ha apostado por la desnuclearización. Nuestra dependencia al petróleo y al gas hace que una subida como la que está ocurriendo devenga en incremento de precios y posteriormente en incremento de paro.

- La baja productividad española. El mercado laboral está tan encorsetado en normativa absurda y en un salario mínimo profesional muy alto, que ha provocado que la productividad se haya estancado en los últimos veinte años. La competitividad de nuestros productos es debida a que se compite vía precios con el resto del mundo. Si el precio de las materias primas sube (la energía), la competitividad baja y se destruye empleo.

- Una red de transporte ineficiente. España es un país muy grande, pero desde 1992 se ha apostado por una red de tren de alta velocidad pensada para pasajeros, pero ¿y las mercancías? En este 2026 somos de los países con más transporte de mercancías por carretera de todos nuestros vecinos. Si sube la gasolina, el transporte sube, y con ello todos los productos. El tren de mercancías es algo anecdótico por decisión de los gobiernos del último cuarto de siglo.

Y aunque todo esto es verdad, sirve como excusa para el gobierno de Pedro Sánchez. La culpa no es suya, viene de atrás; pero eluden que hay un cuarto factor: la falta de presupuestos públicos.

España lleva tres años sin presupuesto. En otras palabras, la herramienta más importante que tiene un gobierno es de la legislatura pasada. En los presupuestos están recogidas las líneas de actuación de las políticas del ejecutivo. Vivimos con unas cuentas públicas pensadas para el 2023, realizadas en el 2022. Las cosas ahora son muy distintas que en el 2023. La inflación acumulada en este tiempo es del 9,1%, la población ha crecido casi un millón de habitantes, el paro ha seguido subiendo (aunque lo oculten con maquillaje estadístico) y los jubilados se han incrementado en 500.000 personas netas, con pensiones cada vez más altas. El 2026 no es 2023. Unas cuentas para el 2023 hoy en día es un lastre para la economía, y más si hay una crisis energética. Por lo que si en España está afectando más la guerra de Irán es, en parte, culpa de que Pedro Sánchez y María Jesús Montero no han aprobado los presupuestos.

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