El principal argumento contra Pedro Sánchez, después de la corrupción que asola a su partido y a sus allegados, es la falta de presupuestos. El Partido Popular llevó al extremo este argumento obligando a los dirigentes autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León a convocar elecciones por no poder aprobar sus cuentas públicas. Muchos sospecharon que esto era solo una excusa. El Partido Popular convocaba elecciones para desgastar más al PSOE y reforzarse él. El primer objetivo lo consiguieron, el segundo no.
Volviendo a los presupuestos. Se han prorrogado las cuentas anuales del año anterior en las regiones citadas y ahora están trabajando para aprobar las del 2027 pero, ¿hemos dado por perdido el 2026? Si de verdad importaban los presupuestos, ¿por qué no sé trabaja en los de este año?
Los argumentos que el PP usa contra Pedro Sánchez y su falta de presupuestos se pueden volver ahora en su contra. Porque nadie ni nada impide a los gobernantes autonómicos aprobar las cuentas del 2026 en pleno 2026. Aún faltan cinco meses y medio para el próximo año y nadie está trabajando por eliminar la anomalía de no tener presupuestos. Pero peor se ponen las cosas cuando vemos que han tomado posesión los presidentes del PP hace ya semanas. Guardiola y Azcón en abril y Mañueco a principio de junio.
Cuanto antes estén los presupuestos, siendo lo más actualizados posibles, antes se podrá llevar una política económica más eficiente y eficaz.
La principal excusa que ponen los dirigentes del PP ante está idea es la falta de tiempo, cuando justamente es lo que tienen. Los presupuestos en España se elaboran en base a los presupuestos del año anterior. No hay gobiernos rupturistas como Milei en Argentina, por lo que el margen de maniobra de los gobiernos es limitado. Unas pocas cuentas y capítulos de gastos donde recortar o meter más dinero, poco más. Sabiendo esto, elaborar los presupuestos del 2026 no llevaría mucho tiempo. Menos aun cuando el PP ya se tiene un compañero de viaje (VOX).
Respecto al tiempo, es cierto que las fases sobre el debate de estos presupuestos están muy marcadas y van despacio (las cosas de Palacio…), pero ¿No se han ido de vacaciones los parlamentarios? Ya no hay sesiones en los congresos autonómicos hasta septiembre. Sus señorías tienen dos meses de vacaciones cuando fueron elegidos hace pocos meses. Si ustedes empiezan un trabajo nuevo en enero (Extremadura), febrero (caso aragonés) y en abril (Castilla), no esperarían poder tener todas sus vacaciones en agosto. Pues nuestros diputados regionales así lo han hecho. Más vergonzoso es cuando ves que la mayoría de los políticos ya estaban en la anterior legislatura y se tomaron su buen mes y medio de vacaciones (pagadas) desde que disolvieron las cortes hasta la nueva toma de posesión de sus actas.
Esto me lleva a preguntarme: Si aprobar los presupuestos es bueno para Aragón, Extremadura y Castilla y León y sería un arma política contra Pedro Sánchez, ¿por qué no lo hacen?
Ignoro qué responderán Guardiola, Azcón y Mañueco a esa pregunta, pero desde fuera sólo hay una respuesta posible: tienen miedo al qué dirán de la izquierda. Los presupuestos que aprueben con VOX serán tildados de retrógrados, machistas, regresivos y xenófobos. Lo que no se da cuenta el PP es que cuando Ayuso en Madrid, Capellán en La Rioja o Rueda en Galicia aprueban unos presupuestos con mayoría absoluta, la izquierda los tilda de retrógrados, machistas, regresivos y xenófobos. Da igual lo que haga el PP, o con quién lo haga, nunca agradará a la izquierda. Algo que al parecer no les entra en la cabeza a los dirigentes populares.
Ojalá el PP deje de intentar gustar a la izquierda mediática y se ponga de una vez por todas a pensar en el bien de las regiones que gobierna y en la opinión de sus votantes. No hay lugar para las medias tintas o para dilatar las cosas.