Jesús Sanagustín. Foto Myriam Martínez

¡Que no son inmigrantes, Sra. alcaldesa! ¡Que son vecinas!

22 de Abril de 2026
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¡Que no son inmigrantes, Sra. Alcaldesa! ¡Que son vecinas!

A propósito de las declaraciones de nuestra Alcaldesa sobre la regularización de las personas migrantes y su impacto en la ciudad y en el desempeño del Ayuntamiento de Huesca, una pregunta desde la perplejidad ¿Ignora la Sra. Alcaldesa que la gran, la inmensa inmensa mayoría de las personas que aspiran a la regularización administrativa en esta ciudad son vecinas de Huesca?

¿Por qué cree la Sra. Alcaldesa que toda esta gente, a lo que parece para ella desconocida, acude a las oficinas de empadronamiento de su ayuntamiento a pedir un certificado histórico y solicitan de sus Servicios Sociales un informe de vulnerabilidad? ¿Es que usted no pasea por el Coso? ¿No visita los parques? ¿No se sienta en un banco de la Plaza Zaragoza? ¿No visita su Centro de Salud? ¿No ha entrado en un locutorio una tarde de domingo a que le hagan una fotocopia? ¿No mira a sus conciudadanas por cualquier calle de Huesca?

¿Sabe dónde trabajan, como y cuando pueden, esas personas? En Huesca ¿Sabe dónde compran el pan y la ropa? ¿en qué habitaciones duermen? En Huesca ¿Sabe dónde estudian sus hijos e hijas? En las escuelas de Huesca ¿sabe a quién cuidan? A gente de Huesca ¿Sabe que espacios limpian? Los espacios de Huesca ¿Sabe que tasas e impuestos pagan? Los de Huesca ¿sabe que cielo los contempla y bajo que estrellas duermen? Las de Huesca. ¿Sabe dónde entierran a sus muertos y a sus sueños? En Huesca.

Estas personas, Sra. Alcaldesa, son sus vecinas, y viven y conviven en Huesca enriqueciendo a la ciudad que usted está llamada a gobernar y mejorar. Haciéndonos mejores, por lo que aportan económica y socialmente por supuesto, pero y también, porque nos dan la oportunidad de preguntarnos cómo queremos vivir en sociedad, si despreciando al otro o acogiendo a quien lo necesita y aprendiendo de sus dones.

Pero claro, nuestra Alcaldesa, según dice, consciente ella de sus deberes para con la ciudad exige al Gobierno aclaraciones por la regularización de inmigrantes; advirtiendo, en sus palabras, de inseguridad jurídica, falta de financiación y sobrecarga de los servicios municipales. Advierte -cómo no en una persona de orden- que asumirá sus responsabilidades, pero con condiciones ¿cuáles condiciones? ¿crear alarma y sobresalto y lucha partidista en una cuestión de todas?

Lástima Sra. Alcaldesa que usted no le pidió nunca aclaraciones al Gobierno Central, que bien pudo y puede hacerlo, por la persistente vulneración de los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas. Lástima Sra. Alcaldesa que no haya encontrado en tres años un hueco para convocar la Mesa municipal de refugio o dos minutos para apoyar desde el Ayuntamiento a las 2003 personas oscenses, de nacionalidad española, que firmaron el manifiesto por la Regularización Ya.

Sra. Alcaldesa: Háganos y hágase el favor de preocuparse por el respeto de los derechos humanos de sus vecinos y vecinas y, por ello, impulse toda la maquinaria municipal para conseguirlos y preservarlos, tal y como el derecho a tener un permiso de residencia y trabajo en el lugar en el que viven. Cambie el tono y la actitud. Es un momento de acogida. Un momento de alegría, seguro que con dificultades, pero de alegría. Así, con su impulso y ejemplo, seguro que el personal municipal se sentirá motivado y orgulloso de participar activamente en mejorar la vida de la ciudadanía, y esta, por fin, que ya toca, orgullosa de su ayuntamiento.

¡Que no son inmigrantes, Sra. Alcaldesa! ¡Que son vecinas!

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