O, PIB per cápita. Ambos conceptos se usan como sinónimos para medir la riqueza media por habitante, y el nivel de vida de cada país. Aunque no son exactamente lo mismo, si están estrechamente relacionados. El PIB per cápita, se obtiene diviendo la producción total (PIB) entre la población, mientras que la Renta per cápita, se refiere al ingreso promedio recibido por los residentes.
Realizada esta modesta aclaración, indicar que decidí escribir sobre el tema, al leer el siguiente artículo: "Taiwan, adelanta a España en renta per cápita". La IA y los chips, supera al turismo y a los bares. "Tecnología vs hostelería". (Que actividades y tendencia más distintas, para generar recursos económicos).
Superada la primera sorpresa, la segunda reflexión: ¿Porqué comparar España con Taiwán? Taiwán (antes Formosa), es una isla asiática de 23 millones de habitantes (menos de la mitad de España), y una superficie de 36.000 km2 (un 7% de la española).
La organización que ha puesto el "tema sobre la palestra", ha sido el FMI (Fondo Monetario Internacional) al determinar que el PIB per cápita de los taiwaneses (39.488 dólares) ha superado al de los españoles (38.400 dólares), tras varios años similares e incluso por detrás.
Sigo interesado en ver la comparación y observo que, durante décadas, España y Taiwán fueron considerados dos casos de éxito económico con algunas similitudes temporales y productivas. Han resultado economías que salieron del subdesarrollo en la segunda mitad del siglo XX y convergieron con los países ricos gracias a un esfuerzo de inversión y de industrialización.
Sin embargo, tras unas etapas similares, los caminos se bifurcaron en lo que se refiere al tejido productivo de la economía de cada país, manteniendo estándares de vida similares en términos de PIB per cápita. Ahora las tendencias y los resultados son distintos.
Si observamos la evolución de los importes de renta per cápita de los españoles en los últimos años, podemos ver que en 1950, nuestra renta ascendía a 3.780 dólares. (En esta moneda se medía en aquellos años). Cada 15 años, prácticamente se iba duplicando, hasta los 26.440 euros en 2019. El año pandémico 2020, descendió a 23.640 euros, y no se recuperó hasta el 2025, que se cuatificó en los 34.210 euros (los citados 38.400 dus).
A modo de curiosidad, la renta media anual en la ciudad de Huesca ha mostrado una evolución positiva, alcanzando los 30.912 euros en 2025, con un crecimiento notable del 28,5% desde 2015. A nivel Aragón, la renta disponible bruta per cápita se sitúa en los 36.700 euros.
En este punto, me pregunto si también en este apartado existe "brecha generacional". Pues… sí. Según el Instituto Juan de Mariana, se determina que la media de cobro de los jubilados es de 19.711 euros, frente a los 16.603 de los ocupados. Lo que hace unos años era una brecha de aproximadamente 500 euros se ha convertido ahora en un diferencial de 3.000 euros.
El dato anterior, no me genera ninguna satisfacción. Y en ese estado mental, leo otra noticia que para nada me alegra. España, líder del ranking de "Pobreza infantil en Europa". La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social infantil, asciende al 33,80%. Y la siguiente: El 42% de los españoles mayores de 55 años ha ayudado económicamente a sus hijos en el último año. Sin duda vamos como un cohete… ¿hacia dónde?
Como todos ustedes saben, estamos inmersos en la Campaña de Renta e IRPF. Pagar, pagaremos lo que nos corresponda, pero coincidiran conmigo, que pagariamos más convencidos, si pudieramos opinar sobre el destino de nuestros impuestos. En mi opinión, independientemente de atender los servicios sociales, y a la vista del ejemplo Taiwan/España, mejor invertir en nuevas tecnologías que gastar en subsidios.