Antonio Biescas, alcalde de Ayerbe.

El respeto no puede ser una exigencia unilateral

Alcalde de Ayerbe
13 de Octubre de 2026
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Antonio Biescas. El respeto no puede ser una exigencia multilateral
Antonio Biescas. El respeto no puede ser una exigencia multilateral

En política se puede discrepar de casi todo. Se pueden defender proyectos diferentes, tener ideas opuestas y debatir con firmeza. Eso es la democracia. Pero el respeto no puede convertirse en exigencia a los demás, ni puede reclamarse desde una tribuna de opinión mientras se ignoran las propias responsabilidades.

Cuando Isaac Claver habla de respeto, diálogo y responsabilidad entendemos que hemos de practicarlos todos, desde la oposición pero también desde la Presidencia de la DPH.

En el pleno del 8 de octubre, los 12 diputados del PSOE abandonamos el pleno de la Diputación de Huesca tras ser interrumpidos por el autoritarismo, el tono elevado y sobreactuado de su presidente, Isaac Claver, que impidió a mi compañero Quique Pueyo hacer referencia al fallecimiento de Maricarmen Abascal durante un debate relativo a vivienda. El PSOE exigió una disculpa para reincorporarse al pleno; ni la hubo entonces ni después.

No puede reclamar respeto quien visita municipios en calidad de presidente de la DPH y no avisa al alcalde o alcaldesa por ser del PSOE.

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No puede reclamar respeto quien a los pocos días de tomar posesión, apuntando ya a la confrontación de su mandato, en los premios Pirineos Sur nos marginó de cualquier imagen con la premiada, Luz Casal, no volviendo a invitarnos nunca a los mencionados premios, como a tantos otros actos a los que tampoco invita a cargos institucionales de otros partidos.

No puede reclamar respeto quien utiliza el Palacio Provincial como escenarios de rodaje, un día transforma la Sala Saura en una pista de badminton, otro día convierte los despachos en platós.

A Isaac Claver, más que el respeto, lo que le gusta es hacer anuncios. No puede reclamar respeto quien no planifica actuaciones que anuncia pero no luego no se ejecutan, ejemplos tenemos muchos, el proyecto “Agua de Vida”, de atención a la soledad no deseada, con casi 80.000 euros en publicidad y en el que no se ha hecho nada, o el proyecto innovador del Flor, o la Escuela Infantil de Valencia afectada por la Dana, que ni está ni se espera.

Somos nosotros, el grupo socialista, quienes exigimos respeto al señor Claver. La Diputación debe estar al servicio de los 202 municipios de la provincia por igual. No es buena política primar subvenciones para estatuas, mobiliario u otras actuaciones en ayuntamientos del Partido Popular mientras otros, con necesidades básicas, como agua potable ruinas o accesos, gobernados por otros partidos, se quedan sin ayudas para garantizar cuestiones esenciales.

Le exigimos respeto a la propia Institución,  no puede ponerla como ha hecho al servicio de unas siglas, de una estrategia electoral ni por supuesto al servicio de la promoción personal de quien la preside. 

Los socialistas seguiremos trabajando pese a las puertas cerradas y la ausencia de diálogo. La falta de transparencia es la seña de identidad de Isaac Clave a pesar de que la intenta suplir con decenas de fotografías y vídeos en las redes, destinando alrededor de 400.000 euros a sueldos vinculados a comunicación, redes sociales e imagen. Es evidente la prioridad personal.

Seguiremos trabajando por la igualdad de trato de todos los municipios. Y por supuesto, para garantizar el respeto que merecemos: sean Maricármenes que se quedan en la calle, sean los 202 alcaldes y alcaldesas que no reciben respuesta a sus peticiones.

Los ciudadanos necesitan menos enfrentamientos y más soluciones, pero debe recordar el señor Claver que quien preside una institución tiene la primera responsabilidad de generar un clima de respeto, diálogo y convivencia y desde el primer día el clima en la Diputación ha estado marcado por la tensión y la confrontación.

Una recomendación para el señor Claver: más trabajo, más diálogo, menos hacer trabajar a su equipo de comunicación para su ego personal y menos victimismo.

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