José Torres Remírez. San Sebastián y la gestión del ministro

San Sebastián y la gestión del ministro

Miembro de la Asociación Española de Derecho y Economía
25 de Julio de 2026
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José Torres Remírez. San Sebastián y la gestión del ministro
José Torres Remírez. San Sebastián y la gestión del ministro

No sólo los ministros de economía y hacienda inciden en la economía de nuestro país. Cada ministerio puede ayudar a que crezca un sector o, por el contrario, a hundirlo. Desde el ministerio de Cultura, Ernest Urtasun Domènech ha tenido una oportunidad para apoyar el cine español y al festival de San Sebastián, pero ha decidido no hacer nada.

Desde que obtuvo la cartera de ministro de cultura en el año 2023, este diputado de Sumar no ha tenido ninguna actuación reseñable en su cargo, y lo poco que ha hecho siempre ha sido polémico. No ha dejado de atacar a la tauromaquia, llegando su odio visceral a borrar al torero Sánchez Mejías de todos los homenajes de la generación del 27. Tampoco asistió a la reinauguración de Notre Dame, ya que era un acto religioso. Estas y otras actuaciones han provocado que en el mundo de la cultura muchos lo consideren un ministro sesgado por el fanatismo ideológico que está acabando con toda expresión cultural que no le gusta. Y a pesar de todo ello, el mundo del cine le seguía poyando ya que este ministro es un firme defensor del cine español (de boquilla). Entre sus reivindicaciones está la de subir las ayudas al cine patrio, pero la falta de presupuestos ha provocado que no se haya conseguido aún.

Este mes de mayo la academia de cine de Estados Unidos soltó un bombazo: las películas ganadores de festivales de cine entrarán a formar parte de la selección de películas que pueden ser seleccionables al Oscar de Mejor Película de Hablo no Inglesa. Hasta ahora, las academias de cine de cada país seleccionaban sólo una película y era la representante, sin posibilidad de llevar más. Con esta nueva regla de la academia si una película española gana el Festival de Venecia, también podrá competir haciendo que España lleve dos.

El anuncio de la academia de Hollywood estaba envenenado. Ha escogido a un grupo de festivales para que tengan esa característica de nominación instantánea. Estos festivales son: Cannes (Francia), Venecia (Italia), Toronto (Canadá), Sundance (Estados Unidos), Busan (Corea del Sur) y Berlín (Alemania). Todos estos festivales son considerados festivales clase A, igual que el Festival de San Sebastián, pero por alguna razón nuestro festival más antiguo no ha sido seleccionado.

El Festival de San Sebastián ha galardonado con su Concha de Oro a grandes directores americanos como Terrence Malick, Fred Zinnemann, Francis Ford Coppola o Stanley Donen, entre otros. Pero en cine no americano la lista es aún más espectacular: Giuseppe de Santis, Nikita Mijalkov, Andrzej Wajda, Diane Kurys, Adolfo Aristarain, François Ozon, Dino Risi y Éric Rohmer entre otros. La lista de españoles es igualmente deslumbrante: Rafael Gil, Alauda Ruiz de Azúa, Víctor Erice, Albert Serra, José Luis Borau, Juanma Bajo Ulloa o Imanol Uribe. Igual a ustedes no les dicen nada estos nombres, pero al ministro deberían decirle mucho. Esta lista de premiados no tiene nada que envidiar a los festivales escogidos por la academia americana.

El festival de San Sebastián tiene un impacto en la economía de la provincia de Guipúzcoa de más de cincuenta millones de euros al año. De los cuales ocho son impuestos o tasas que recauda la administración pública. Si el decano de nuestros festivales apareciera en la lista de candidatura directa, estoy seguro de que se incrementaría el impacto económico. No es intuición, es que el propio festival de Venecia (que deja 200 millones de euros en la región) ya ha afirmado que esta noticia hará que más gente acuda al festival y ayudará más a la ciudad.

Urtasun podría haberse reunido con la academia de Hollywood, invitarles al festival, haberles regalado todas y cada una de las películas ganadoras desde los años 50. En definitiva, podía haber luchado por la cultura, por San Sebastián, por el cine y por España. En cambio, ha decidido no hacer nada. Y si ese es el interés que pone en el festival más importante de nuestro país, ¿qué hará por Valladolid, Huesca, Málaga, Sitges o Arnedo? Ya se lo digo yo: nada.

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