José Torres Remírez. ¿Viven peor los jóvenes?

¿Viven peor los jóvenes?

Miembro de la Asociación Española de Derecho y Economía
09 de Mayo de 2026
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José Torres Remírez. ¿Viven peor los jóvenes?
José Torres Remírez. ¿Viven peor los jóvenes?

En estos días hay ciertos debates que nacen en las redes sociales, que acaban llegando a las calles y generan un clima en la población muy polarizado. Uno de ellos se resume en la pregunta “¿viven peor los jóvenes de hoy comparados con sus padres?” Aunque hay cierta controversia sobre este debate, no deja de ser una reflexión vacía ya que la actual situación económica demuestra que los jóvenes de hoy en día tienen peor calidad de vida que la que pudieron disfrutar sus padres en las últimas décadas del siglo pasado. Sin embargo, al parecer, no todo el mundo está de acuerdo con esa conclusión y prefieren eludir los datos para seguir sosteniendo su opinión. Es el caso del último episodio de “El Juicio” de RTVE, dirigido por José Luis Sastre y presentado, entre otras personas, por la polémica Ana Pardo de Vera. Este producto de la cadena pública ha sido objeto de un gran escrutinio público ya que la gente pensaba que iba a ser una herramienta propagandística del Gobierno de Pedro Sánchez.

El primer episodio de “El Juicio” versó sobre la sanidad pública y aunque llevaron a la ministra Mónica García y concluyeron que había que invertir más en sanidad pública, los argumentos que dieron eran perfectamente sostenibles en una conversación no sesgada y argumentativa. Por lo que nadie se llevó las manos. Caso distinto del segundo episodio. En él se preguntaban si los jóvenes de hoy en día vivían peor que sus progenitores y la conclusión a la que llegó el “jurado” fue: NO. Los jóvenes hoy viven mejor que sus padres.

Tras semejante afirmación no hubo ninguna persona que no se quedara con la boca abierta. En mi caso revisé el calendario para comprobar que no estábamos en el 28 de diciembre y todo fuera una inocentada.

No se entrará a valorar los argumentos ad hoc que se dieron en el episodio, ni la trampa argumentativa de poner al mismo nivel datos cuantificables y rebatibles con opiniones personales. Sin embargo, sí se mostrarán tres datos económicos y uno social que demuestran cómo los jóvenes viven peor hoy que sus padres.

  • El salario real de los españoles lleva estancado 30 años. El salario real se calcula descontando la inflación o, dicho de otro modo, mide la capacidad adquisitiva del tiempo trabajado. Desde 1995 hasta el 2025 sólo ha subido el salario real un 5%, mientras que la media de la OCDE es del 31%. Este dato no está sacado de ninguna página web liberal o contra el gobierno. Este dato se calcula con la información que proporciona el Instituto Nacional de Estadística (INE) y no va contra el gobierno de Sánchez (sólo ha gobernado 8 años), sino contra todos los gobiernos que hemos tenido en ese periodo: Felipe González (1 año), Aznar, Zapater, Rajoy y Sánchez. Más aún, de este dato se hizo eco el diario el País hace no más de un mes.
  • El precio de la vivienda es inasumible. De media, en los años ochenta y noventa, comprarse una casa requería el salario íntegro de una persona durante 4 años. Con la llegada de la burbuja, en la primera década del 2000 ese dato se elevó a un máximo histórico de 8 años. A día de hoy estamos en los 7 años. Por lo que el esfuerzo se ha duplicado. Sin embargo, la situación es peor comparativamente hablando porque la entrada a la vivienda (pago inicial) es ahora de media cuatro veces superior a la década de 1990, por lo que el tiempo que se ha de esperar para tener ese dinero ahorrado dificulta poder tener una vivienda en propiedad
  • Seguridad Laboral. El espíritu empresarial es un activo económico que hay que tener en cuenta. Durante las décadas de 1960 a 1990, las empresas facilitaban el crecimiento interno de sus empleados y tenían un abanico de complementos extrasalariales. Esto provocaba que el empleado que conseguía un puesto de trabajo tuviera una seguridad de permanencia en la empresa. Lo que se traducía en vidas laborales que se realizaban casi exclusivamente en una empresa. A día de hoy la rotación laboral es muy grande, provocando una inseguridad laboral que se traduce en salarios más bajos y que los contratos a tiempo completo ya no sean suficientes para obtener préstamos hipotecarios.
  • La formación de una familia se ha retrasado. Un indicador del bienestar de una persona es la formación de una familia. Este año por primera vez la edad media de las mujeres que tienen su primer hijo a superado la barrera de los treinta años. Más del 50% de los jóvenes entre 23 y 28 años viven aún con sus padres.

Si después de leer esto aún siguen creyendo que los jóvenes viven mejor de lo que vivían sus padres, aceptaré que hayan sacado esa conclusión. Porque a diferencia de “El Juicio”, en esta columna no se impone una conclusión, sino que deja que el lector saque las suyas propias. 

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