La Asociación Española Contra el Cáncer, a través del portal especializado Escrapalia, ha lanzado a subasta pública una finca de 5.938 metros cuadrados en Valle de Hecho (Huesca), en la llanura fluvial junto al río Aragón-Subordán.
Escrapalia ha explicado que se trata de un terreno Ideal para prados o cultivos extensivos. El precio de salida se sitúa en 1.045 euros, y su tasación está en 3.483 euros.
La subasta permanecerá abierta hasta el 8 de septiembre. Pueden participar, tras registrarse gratuitamente en Escrapalia, cualquier persona, empresa o inversor. Para pujar, deben realizar un depósito de garantía de 500 euros, cantidad que será devuelta íntegramente en caso de no resultar adjudicatario.
DOCE LOTES EN DIEZ LOCALIDADES
Se enmarca en el lanzamiento a subasta de 12 lotes de parcelas rústicas de su propiedad.
Un total de 109.150 metros cuadrados de terrenos agrarios, forestales y de pastos, ubicados en diez localidades de 8 provincias españolas: Capdepera (en la Isla de Mallorca, Baleares), Castellón de la Plana y Vilafamés (Castellón), Lantadilla (Palencia), Torrijo del Campo y Fuentes Claras (Teruel), Valle de Hecho (Huesca), Fuente de Cantos (Badajoz), y Moañan y O Grove (Pontevedra).
El precio de salida conjunto asciende a 18.300 euros con lotes que aceptan pujas desde tan solo 194 hasta 5.378 euros, y descuentos que superan el 70% respecto al valor de tasación oficial.
Estas propiedades forman parte del patrimonio legado por personas que han querido contribuir a la misión de la Asociación Española Contra el Cáncer para seguir avanzando en investigación, acompañamiento y prevención del cáncer.
“Las subastas permiten optimizar el patrimonio de la Asociación Española Contra el Cáncer, y destinar recursos directos a sus programas sociales y científicos además de dar una segunda vida a tierras que pueden seguir generando valor económico y ecológico en manos de nuevos propietarios”, señala Marta Casado, responsable de Real Estate en Escrapalia Inmuebles.
La operación puede resultar de interés para agricultores y ganaderos que busquen ampliar sus explotaciones; inversores en activos rurales con bajo riesgo y alta revalorización potencial; proyectos agroecológicos, forestales o de conservación del territorio y compradores locales que deseen adquirir patrimonio rural a coste simbólico.