Alzheimer Huesca saldrá a la plaza Luis López Allué el próximo 21 de septiembre para convertir el Día Mundial del Alzheimer en una jornada de sensibilización, encuentro intergeneracional y reivindicación. La asociación ha preparado una mañana abierta a la ciudadanía que comenzará a las 9:30 con un taller en el que participarán escolares de diferentes centros educativos de la ciudad junto a personas usuarias y profesionales de la entidad, y que culminará a las 11:30 con el acto central y la lectura del manifiesto de este año.
El primer tramo de la jornada estará dedicado a acercar a los niños y niñas a la realidad del envejecimiento, el deterioro cognitivo y las demencias mediante actividades cognitivas, manipulativas, lúdicas y de estimulación similares a las que habitualmente se desarrollan en el Centro Terapéutico Recuerdos. La propuesta busca que los más pequeños conozcan de manera natural el trabajo de la asociación y descubran recursos sencillos que puedan compartir también con sus abuelos y abuelas.
El encuentro pretende, además, favorecer el vínculo entre generaciones y contribuir a que las nuevas generaciones se familiaricen desde edades tempranas con las necesidades de las personas mayores y de quienes conviven con una enfermedad neurodegenerativa. La actividad permitirá mostrar de forma práctica cómo mantener activas determinadas capacidades y cómo el acompañamiento puede formar parte de la vida cotidiana.
EL NO YA NO ES RESPUESTA
A las 11:30 llegará el acto central del Día Mundial del Alzheimer, con la participación de la presidenta de Alzheimer Huesca, Irene San José, representantes institucionales y, especialmente, el testimonio de una de las personas usuarias de la asociación. La jornada incluirá asimismo la lectura del manifiesto elaborado con motivo de esta conmemoración.
El lema elegido este año por CEAFA, organización a la que pertenece Alzheimer Huesca, es "El no ya no es respuesta". La campaña pone el acento en los avances que se están produciendo después de décadas de investigación y en la aparición de nuevas opciones terapéuticas capaces de ralentizar la evolución del Alzheimer en determinados pacientes y en fases iniciales de la enfermedad.
Estos tratamientos no constituyen una cura ni están indicados para todas las personas, pero su aparición supone, según la entidad, un cambio relevante en el abordaje de la enfermedad. CEAFA reclama que las condiciones económicas o la organización de los sistemas públicos no se conviertan en un obstáculo para que las personas que puedan beneficiarse de estos avances tengan acceso a ellos.
Alzheimer Huesca quiere ampliar, además, el significado del lema al conjunto de necesidades que rodean a la enfermedad. "El no" tampoco puede ser la respuesta ante la falta de un diagnóstico precoz, una familia que necesita apoyo, una persona cuidadora sobrecargada o la necesidad de recursos sociales, sostiene la entidad, que reclama una respuesta adecuada también ante las situaciones de dependencia y ante unos procedimientos administrativos que deben adaptarse a la evolución de una enfermedad progresiva.
La dimensión del Alzheimer se refleja en las cifras. En España se estima que alrededor de 1,2 millones de personas viven con Alzheimer, mientras que, si se incorpora a sus familiares cuidadores, el impacto directo alcanza aproximadamente a 4,8 millones de personas. La enfermedad constituye además la principal causa de demencia y puede representar hasta alrededor del 70 % de los casos.
Uno de los principales retos continúa siendo el infradiagnóstico, especialmente en las fases leves. En este contexto, Alzheimer Huesca insiste en la importancia de detectar la enfermedad cuanto antes, ya que un diagnóstico temprano permite iniciar intervenciones, preservar durante más tiempo capacidades y autonomía, planificar el futuro y organizar los apoyos que necesitarán tanto la persona afectada como su entorno.
En Aragón, los últimos datos disponibles del registro autonómico de prevalencia de demencia corresponden al 31 de diciembre de 2024 y reflejan un incremento notable de la prevalencia con la edad, además de una incidencia registrada superior entre las mujeres. La tasa bruta fue entonces de 19,5 casos por cada 1.000 mujeres frente a 9,4 por cada 1.000 hombres.
Estas cifras corresponden a diagnósticos registrados en el sistema sanitario y, por tanto, no necesariamente reflejan toda la dimensión de las demencias, especialmente ante la existencia de casos todavía no diagnosticados o que se encuentran en fases iniciales.
La asociación considera igualmente prioritario mejorar la respuesta en materia de dependencia y atención social. La evolución progresiva del Alzheimer puede modificar las necesidades de una persona en periodos relativamente cortos, por lo que las valoraciones, revisiones y recursos deberían adaptarse a esos cambios y estar disponibles cuando realmente resulten necesarios.
Alzheimer Huesca trabaja desde una perspectiva integral y cuenta actualmente con 21 profesionales y un equipo multidisciplinar que atiende tanto a las personas usuarias como a sus familias. Entre sus servicios figuran la intervención terapéutica no farmacológica, atención domiciliaria, orientación y apoyo social, terapia ocupacional, fisioterapia, cesión de ayudas técnicas, grupos de apoyo y formación para familiares y cuidadores.
El objetivo de la entidad trasciende, de este modo, la atención individual a quien recibe un diagnóstico. El Alzheimer afecta a todo el entorno familiar, y la asociación plantea su trabajo desde el acompañamiento a las personas afectadas y a quienes afrontan junto a ellas las distintas etapas de la enfermedad.
La cita del lunes 21 de septiembre en la plaza Luis López Allué permitirá trasladar estas reivindicaciones al espacio público y poner el foco en una enfermedad cuya respuesta, defiende Alzheimer Huesca, exige investigación, diagnóstico temprano, tratamientos cuando estén indicados y una red de apoyos capaz de acompañar a las familias durante todo el proceso.