Amnistía Internacional Huesca escenificó este viernes su rechazo al "aparheid" que ejerce Israel sobre Palestina, en un acto desarrollado en la plaza de Navarra, con la colaboración del Colectivo Feminista, Bienvenidos Refugiados, el Colectivo Ciudadano y la Universidad Ciudadana.
En este escenario, los participantes levantaron "el muro de la vergüenza" con cajas de cartón y papel, donde se fueron colgando mensajes con los diversos motivos que han llevado a Amnistía Internacional a denunciar "el crimen que está cometiendo Israel con las personas de Palestina".
José Manuel Mur, miembro de este grupo y vicepresidente de Amnistía Internacional España, recordó que "el relator de la ONU ya se ha referido en estos términos a esta situación y son muchos los países que están empezando a utilizar el término "aparheid" y a denunciar sin tapujos la política de Israel", que causa "gran sufrimiento y derramamiento de sangre".
Al término de la performance, los participantes echaron abajo las cajas de cartón al grito de: "Derribad los muros, no las casas. Stop aparheid".
También se recogieron firmas en contra de estas políticas discriminatorias contra Palestina y se repartieron postales que se enviarán a la embajadora de Israel en España, Rodica Radian-Gordon.
Asimismo, José Manuel Mur leyó un manifiesto, en el que se aludía a la campaña iniciada hace un año por Amnistía Internacional, tiempo en el que las fuerzas israelíes han matado a casi 220 personas palestinas, 35 de ellas sólo en enero de 2023. "Los homicidios ilegítimos contribuyen a mantener el sistema de apartheid de Israel y constituyen crímenes de lesa humanidad, al igual que otras violaciones graves y continuas de derechos humanos por parte de las autoridades israelíes, como son la detención administrativa y los traslados forzosos", señaló.
El hecho de que la comunidad internacional no obligue a las autoridades israelíes a rendir cuentas por el apartheid y otros crímenes, "les da vía libre para segregar, controlar y oprimir a la población palestina a diario y contribuye a perpetuar una violencia mortal", consideran. El apartheid es "un crimen de lesa humanidad y, francamente, resulta escalofriante ver que sus autores eluden la justicia año tras año”, según Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.
El manifiesto denuncia las "campañas de difamación selectivas" de Israel y la actitud de la comunidad internacional, que se deja amedrentar con estas tácticas.
La población palestina que reside en los Territorios Palestinos Ocupados está segregada en enclaves separados y Amnistía Internacional denuncia que las personas que habitan en la Franja de Gaza están aisladas del resto del mundo bajo el bloqueo ilegal de Israel, que ha provocado una crisis humanitaria y es una forma de castigo colectivo.
El 1 de febrero de 2022, Amnistía Internacional publicó un informe en el que se explica que Israel aplica un sistema institucionalizado de opresión y dominación contra la población palestina allá donde tiene control sobre sus derechos: en Israel, en los Territorios Palestinos Ocupados y contra las personas refugiadas desplazadas, al negarles su derecho a regresar. En él se exponía que las leyes, políticas y prácticas israelíes se concebían con el objetivo primordial de "mantener una mayoría demográfica judía y de maximizar el control de la tierra y los recursos" para beneficiar a la población israelí judía en detrimento del pueblo palestino.
En el año 2022 se constató un elevado número de muertes entre la población palestina de Cisjordania, una de las cifras más altas desde al menos 2005. Las fuerzas israelíes mataron a unas153 personas palestinas, incluidas decenas de menores. Una investigación de Amnistía Internacional reveló que 33 personas palestinas, entre ellas 17 civiles, habían muerto a manos de las fuerzas israelíes durante su ofensiva de agosto de 2022 contra Gaza y que los cohetes lanzados por grupos armados palestinos habían matado al menos a 7 civiles.
La violencia de los colonos israelíes contra la población palestina aumentó por sexto año consecutivo en 2022, con agresiones físicas, daños a la propiedad y olivares arrasados. "Está ampliamente documentado que las autoridades israelíes consienten y facilitan esta violencia -afirma AI-, en especial cuando detienen a personas palestinas que están siendo atacadas, cuando proporcionan escolta armada a los colonos o cuando simplemente se limitan a contemplar cómo se golpea al pueblo palestino y se destruyen sus propiedades. Esta cultura de impunidad ha engendrado aún más violencia"
RECONOCIMIENTO CRECIENTE
A pesar de todo, está creciendo el reconocimiento internacional de que las autoridades israelíes están cometiendo apartheid, según Amnistía Internacional. La población palestina lleva largo tiempo exigiendo que el régimen de Israel se considere apartheid; varias organizaciones palestinas —como Al Haq, el Centro Palestino de Derechos Humanos y Al Mezan— se sitúan a la vanguardia de la acción en defensa de esta iniciativa ante la ONU.
En 2022, dos relatores especiales de la ONU concluyeron que las autoridades israelíes estaban cometiendo apartheid. Se duplicó el número de Estados que hicieron referencia en el Consejo de Derechos Humanos al apartheid cometido por Israel: la cifra pasó de 9 en 2021 a 18 en 2022.
Sudáfrica y Namibia se hallan entre los Estados que han expresado su preocupación ante la posibilidad de que el trato que dispensa Israel a la población palestina constituya apartheid. Varias organizaciones de derechos humanos internacionales e israelíes han pedido también el fin del apartheid, entre ellas Human Rights Watch, B'Tselem y Yesh Din.
"Las autoridades israelíes han hecho todo lo posible por suprimir y desacreditar las conclusiones acerca del apartheid -señala el manifiesto-.Las consecuencias son especialmente graves para quienes defienden los derechos humanos en Palestina: en agosto del año pasado, las autoridades israelíes irrumpieron en las oficinas de siete destacadas organizaciones no gubernamentales palestinas, tras calificarlas de “entidades terroristas” y declararlas ilegales. En diciembre, Salah Hammouri, investigador de campo de Addameer —organización que defiende los derechos de las personas privadas de libertad—, fue desposeído de su permiso de residencia en Jerusalén y deportado a Francia tras nueve meses de detención administrativa israelí.
LAS VIVIENDAS PALESTINAS
En el centro de este sistema discriminatorio se encuentra la negación de un hogar, la confiscación de propiedades y las leyes y políticas de planificación del gobierno israelí hacen imposible que los y las palestinas construyan viviendas, ya sea en la Cisjordania ocupada o en el propio Israel.
La población palestina de Israel soporta políticas de vivienda discriminatorias que en algunos casos desembocan en desalojos forzosos, sobre todo en el Néguev/Naqab, en el sur de Israel, pero también en Jerusalén Oriental.
En Gaza, Israel ha destruido viviendas palestinas durante campañas de bombardeos o al llevar a cabo operaciones militares a lo largo de las fronteras de Gaza con Israel y Egipto.