La AMYPA del Colegio San Vicente ha reforzado su trabajo de sensibilización sobre el uso responsable de la tecnología con un encuentro dirigido a las familias para reflexionar sobre el impacto de los teléfonos móviles y las pantallas en la infancia y la adolescencia. La iniciativa volvió a poner sobre la mesa una preocupación cada vez más presente en muchos hogares: cómo acompañar a los menores en su relación cotidiana con las redes sociales y los dispositivos digitales.
La charla, celebrada el pasado 26 de mayo, contó con la participación de Javier Martínez Aznar, profesor del Departamento de Didácticas Específicas de la Universidad de Zaragoza y codirector de la Cátedra de Educación Ambiental y Transformación Social. Durante su intervención, el docente analizó las consecuencias que puede tener el acceso temprano a teléfonos inteligentes y plataformas digitales sobre el desarrollo emocional, social y educativo de niños y adolescentes, además de ofrecer pautas prácticas para gestionar el uso de la tecnología dentro del ámbito familiar.
El encuentro se desarrolló en un tono muy participativo y propició un amplio intercambio de dudas y experiencias entre las familias asistentes. Cuestiones como la edad adecuada para entregar el primer smartphone, el tiempo de exposición a las pantallas o la dificultad para establecer límites saludables en casa centraron buena parte del debate. La jornada permitió además compartir inquietudes comunes sobre un fenómeno que muchas familias afrontan con incertidumbre y sensación de desorientación.
Desde la AMYPA del Colegio San Vicente subrayaron que esta actividad daba continuidad al trabajo iniciado meses atrás junto a Esther Russo, impulsora del movimiento “Adolescencia Libre de Móviles”, con el objetivo de generar espacios de información, reflexión y acompañamiento dirigidos a madres y padres. La asociación consideró fundamental abordar el uso de la tecnología desde una perspectiva educativa y colectiva, favoreciendo hábitos digitales más conscientes, equilibrados y seguros entre los menores.
Más allá de las recomendaciones prácticas, la sesión dejó también una reflexión de fondo sobre el lugar que ocupan hoy las pantallas en la vida cotidiana y sobre la dificultad de encontrar un equilibrio entre las ventajas que ofrece la tecnología y la necesidad de preservar tiempos de descanso, conversación y relaciones personales fuera del entorno digital. Un debate que continúa creciendo en aulas, hogares y espacios educativos de toda la sociedad.