El obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, ha respondido a la manifestación por parte de algunos vecinos de Monzón de cierto malestar por la presencia en la homilía del Día de San Mateo de la figura de San Ramón obispo, en el Año Jubilar de este patrón de toda la Diócesis y sus seis comarcas. Algunas voces han concebido como "falta de respeto" estas alusiones, así como el reparto de pulseras del admirable prelado de hace nueve siglos a las Zagalas, Zagal, Zagaletas y Zagaletes y el alcalde, Isaac Claver.
Tanto las pulseras como el cordón de la victoria son de San Ramón considerado como patrón del territorio diocesano global, obviamente Monzón y las seis comarcas. De hecho, de la homilía que reproducimos a pie de este artículo, se desprende el continuo protagonismo de San Mateo como una referencia inspiradora e ineludible, citado explícitamente más de diez veces, primero en alusiones exclusivas, posteriormente en una interrelación con el obispo.
Para que el lector pueda hacerse a la idea del contenido de la homilía, reproducimos a pie de este artículo el contenido de la homilía del obispo Ángel Pérez Pueyo.
En todo caso, el prelado de Barbastro-Monzón ha apostado en su respuesta por el camino de la reconciliación. "Si alguna persona se ha sentido molesta o herida porque en la homilía presenté también la figura de san Ramón, obispo y patrono de nuestra diócesis, le pido sinceramente disculpas. Nada más lejos de mi intención que restar protagonismo a san Mateo, patrono de Monzón, y mucho menos establecer comparación o confrontación alguna entre Monzón y Barbastro".
Recuerda el jerarca la celebración del Año Jubilar de San Ramón en el noveno centenario de su muerte, y en todas sus homilías, con tal motivo, ha procurado acercar su vida y su mensaje a cada fiesta patronal, "poniéndolo en diálogo (maridaje) con el santo o la advocación que celebrábamos. Eso mismo pretendí hacer con san Mateo".
Recuerda la dimensión del Año Jubilar y del propio santo. "San Ramón no es patrono de Barbastro, sino de toda la Diócesis de Barbastro-Monzón. Y Monzón, con su Concatedral de Santa María del Romeral, es no solo sede de nuestra Iglesia diocesana sino también templo jubilar de este Año Santo. Precisamente por eso quise subrayar que san Ramón pertenece igualmente a los fieles de Monzón y de todas nuestras comunidades".
Ese es el significado del detalle a los jóvenes: "Si a las damas de Barbastro les entregué los cordones de la victoria de san Ramón, a las zagalas y zagales de Monzón quise regalarles su pulsera. No para distinguir ni separar, sino para unir; no para establecer categorías, sino para expresar que todos formamos una misma Iglesia, una misma familia diocesana".

"Si no supe explicarlo suficientemente bien y alguien pudo interpretar otra cosa, reitero mis disculpas. Mi única intención fue poner a Monzón en el mismo rango y dignidad que Barbastro dentro de nuestra diócesis y hacer de san Ramón, también en la fiesta de san Mateo, un vínculo de comunión entre todos".
Dentro de la concepción de la Diócesis como un conjunto familiar y de comunión, concluye el obispo Pérez Pueyo con una convicción: "Nuestros patronos no compiten: nos reúnen. Y la fe, cuando es verdadera, nunca levanta fronteras; construye familia".