Aragón mantiene en el Informe Pisa 2025 una posición comparativamente favorable dentro del sistema educativo español, con resultados superiores a la media nacional y muy próximos a los registros de la OCDE y la Unión Europea. Sin embargo, detrás de esa fotografía positiva aparece un dato relativo a la evolución: la comunidad ha experimentado un retroceso especialmente intenso en los últimos años, con caídas que superan con claridad las registradas en el conjunto de la OCDE y, en varios ámbitos, también las de España. Los datos se han dado a conocer este martes, coincidiendo con la vuelta al cole.
La evaluación analiza la capacidad de los estudiantes para aplicar sus conocimientos a situaciones de la vida real. En Aragón participaron 1.729 alumnos, una muestra representativa de 12.831 estudiantes, con una tasa de respuesta del 88,68 %. El resultado dibuja una comunidad que conserva un rendimiento medio-alto, pero que llega a esta edición después de haber perdido una parte importante del terreno que había conquistado en años anteriores.
En Ciencias, el alumnado aragonés alcanza los 482 puntos, cinco más que España, que obtiene 477. La comunidad se inscribe además en el mismo nivel que la media de la OCDE y un punto por encima de la Unión Europea, situada en 481.
En Matemáticas, Aragón consigue 462 puntos, frente a los 457 de España y los 463 de la OCDE y la UE. La distancia con los referentes internacionales vuelve a ser mínima. En Lectura, la comunidad alcanza 460,7 puntos, mientras España se queda en 451; Aragón prácticamente iguala a la OCDE y supera la media europea, de 459.
La fotografía actual sitúa, por tanto, a Aragón entre las comunidades españolas con mejores resultados. Su posición relativa sigue siendo favorable pese al retroceso experimentado en los últimos años.
EL RETROCESO
Lo preocupante del informe es el retroceso que se advierte. Entre 2022 y 2025, Aragón ha perdido 24,8 puntos en Matemáticas, 26,9 en Lectura y 17,5 en Ciencias. El descenso adquiere mayor dimensión cuando se compara con el comportamiento internacional. La OCDE retrocede 9,3 puntos en Matemáticas, 14,6 en Lectura y apenas 2,7 en Ciencias. España, por su parte, pierde 15,7, 23 y 7,4 puntos, respectivamente.
La Lectura concentra la mayor caída del último ciclo, pero el deterioro afecta a las tres áreas. En Matemáticas, el retroceso aragonés es muy superior al promedio de la OCDE y también rebasa el nacional. En Ciencias, la distancia respecto al comportamiento internacional resulta todavía más acusada.
La perspectiva de una década refuerza esa tendencia. Entre 2015 y 2025, Aragón acumula una pérdida de 38,3 puntos en Matemáticas, 45,7 en Lectura y 25,7 en Ciencias. España desciende 28,4, 44,2 y 15,7 puntos, mientras que la OCDE pierde 27,2, 31,6 y 11,3, respectivamente.
La situación escolar previa constituye uno de los elementos más estrechamente asociados a las diferencias internas. El 71,3 % del alumnado se encuentra en el curso correspondiente a su edad teórica, mientras que el 28,7 % está escolarizado en un curso inferior por haber repetido.
Las distancias entre ambos grupos son apreciables. En Matemáticas, quienes están en el curso de idoneidad alcanzan 489,9 puntos, frente a los 392,8 de quienes han repetido, una diferencia de 97,1 puntos. En Lectura, la brecha llega a 92,2 puntos, mientras que en Ciencias alcanza 95,1.
Las cifras reflejan una de las principales fracturas del sistema: la trayectoria escolar previa está fuertemente asociada al rendimiento que muestran los estudiantes cuando llegan a Pisa.
El retroceso también se refleja en la distribución del alumnado por niveles de rendimiento. En Matemáticas, el 32,3 % de los estudiantes aragoneses se sitúa en el nivel 1, mientras que en Lectura alcanza el 28,6 %. En el extremo contrario, la excelencia tiene un peso muy reducido: apenas el 0,6 % alcanza el nivel 6 en Matemáticas y el 0,2 % lo hace en Lectura. El desplazamiento hacia los niveles inferiores convive así con una merma especialmente acusada de los resultados más altos.
En el conjunto de España, Aragón ocupa la octava posición en Matemáticas y Ciencias y la séptima en Lectura, una posición que confirma que la comunidad continúa entre las autonomías mejor situadas, pese al deterioro experimentado en los últimos años.
LAS BRECHAS
El nivel socioeconómico y cultural constituye uno de los factores que aparecen más claramente relacionados con los resultados. En Aragón, el 20,1 % del alumnado evaluado pertenece al nivel socioeconómico bajo; el 26,4 %, al medio-bajo; el 39,8 %, al medio-alto, y el 13,7 %, al nivel alto.
Las diferencias entre los extremos son considerables. En Ciencias, los estudiantes del nivel socioeconómico más alto obtienen 524,8 puntos, frente a los 445,5 de aquellos situados en el nivel más bajo: una distancia de 79,3 puntos. En Matemáticas, la separación alcanza 81 puntos, mientras que en Lectura se sitúa en 63,4.
Estas diferencias no implican, por sí solas, que Aragón presente una dependencia especialmente elevada del nivel socioeconómico. Las comunidades españolas presentan pendientes del gradiente socioeconómico de entre 22 y 31 puntos por cada unidad adicional del índice, frente a los 36 puntos de la OCDE y los 38 de la Unión Europea. España se sitúa en 27 puntos.
La lectura es, por tanto, doble: las desigualdades de origen siguen reflejándose en el rendimiento, aunque la relación entre el nivel socioeconómico y los resultados es menor en España que en la OCDE y la Unión Europea.
La transformación de la composición de las aulas también aparece reflejada en los resultados. El alumnado de origen inmigrante, considerando primera y segunda generación, ha pasado de representar el 5,4 % de la población escolar evaluada en Aragón en 2006 al 25,9 % en 2025. La proporción supera la media española, situada en el 20,3 %.
Las diferencias de rendimiento entre alumnado nativo e inmigrante alcanzan 57,9 puntos en Ciencias, 55,9 en Matemáticas y 48 en Lectura. Estas cifras requieren, sin embargo, una interpretación cuidadosa: una parte relevante de la distancia está vinculada a la situación socioeconómica de las familias. Cuando se tiene en cuenta estadísticamente este componente, las diferencias se reducen de forma notable.
El análisis por género ofrece un panorama diferente según la competencia. En Matemáticas, los chicos obtienen 466,4 puntos frente a los 457,2 de las chicas, una ventaja de 9,2 puntos. En Lectura ocurre lo contrario y con mucha mayor intensidad: las alumnas alcanzan 477,5 puntos frente a 445,6 de los alumnos, una diferencia de 31,9 puntos a favor de ellas. En Ciencias, la separación es mucho menor. Las chicas logran 484,5 puntos y los chicos 479,7, con una ventaja femenina de 4,8 puntos.
La titularidad de los centros tampoco permite una lectura sencilla. El 72,6 % del alumnado está escolarizado en centros públicos y el 27,4 % en privados. Las puntuaciones brutas son algo superiores en estos últimos: 487,7 frente a 475,3 en Ciencias; 466,6 frente a 456,2 en Matemáticas, y 463,5 frente a 455,4 en Lectura. El informe no considera estas diferencias estadísticamente significativas.
LAS FORTALEZAS
No todo el diagnóstico es descendente. Uno de los datos más favorables aparece fuera de las propias puntuaciones académicas: el sentido de pertenencia al centro educativo. Aragón alcanza un índice de 0,53, por encima del 0,46 de España y de los valores de referencia de la OCDE y la Unión Europea, situados en 0,09 y 0,12, respectivamente. El indicador refleja el grado de aceptación, integración y conexión social que perciben los estudiantes dentro de sus centros.
El resultado ofrece un contrapunto significativo a la evolución de las puntuaciones: el rendimiento ha descendido, pero el sentido de pertenencia del alumnado se mantiene elevado.
También resulta relevante la situación de los recursos. Los equipos directivos aragoneses manifiestan una elevada percepción de escasez de personal educativo, con un índice de 0,88, uno de los registros más altos del conjunto de España. La escasez de recursos materiales presenta, en cambio, una incidencia menor.
En cuanto a los medios digitales, el 29,7 % de los estudiantes asiste a centros cuyos directores consideran que la calidad o disponibilidad de las tecnologías supone algún obstáculo para la enseñanza.
La combinación de ambos factores dibuja una situación paradójica: Aragón conserva un rendimiento comparativamente elevado mientras sus centros afrontan una percepción notable de falta de recursos humanos. Pese a estas dificultades, el sistema mantiene fortalezas que contrastan con la evolución descendente de las puntuaciones.
El Informe Pisa incorpora además una nueva dimensión dedicada a las ciencias ambientales, concebida para evaluar los conocimientos de los estudiantes y su capacidad para comprender los desafíos medioambientales y climáticos.
En esta competencia no se dispone de una puntuación específica para Aragón. España obtiene 477 puntos, frente a los 480 de la OCDE y los 479 de la Unión Europea. El análisis muestra, además, una relación más débil entre el nivel socioeconómico y el rendimiento en esta materia en España que en la OCDE.
Otro dato resulta significativo: más del 63 % de los estudiantes españoles manifiesta interés por orientar su futura trayectoria profesional hacia la protección del medio ambiente.
CARMEN SUSÍN LO ACHACA A LA LOMLOE
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Carmen Susín, ha atribuido los resultados a la LOMLOE, que ha calificado de "sectaria y aprobada sin consenso", y ha considerado que el informe supone el "primer examen real" de una norma cuya implantación terminó en el curso 2023-2024. Susín ha defendido que PISA no evalúa únicamente al estudiante, sino también al sistema que lo educa, y ha descrito los datos aragoneses como una "caída libre provocada por un modelo pedagógico fallido".
La responsable autonómica ha situado el aprendizaje en el centro del sistema y ha criticado un modelo que, a su juicio, ha provocado una pérdida de excelencia y una transferencia de alumnos hacia los niveles de menor rendimiento. "El centro del sistema educativo debe de ser el aprendizaje", ha afirmado. En esa misma línea, ha defendido una educación "de calidad, digna y basada en el conocimiento y el esfuerzo" y ha asegurado que el Ejecutivo autonómico trabajará para "solventar el colapso educativo al que nos ha llevado el sanchismo".
Frente a ese diagnóstico, Susín ha anunciado varias actuaciones para esta legislatura. El Gobierno de Aragón prevé crear un grupo de trabajo integrado por profesionales con experiencia en el aula, gestión y evaluación para revisar el currículo autonómico y la enseñanza de las materias instrumentales. También plantea una reducción de la carga burocrática del profesorado, una reorganización de las cargas de trabajo en los centros y la creación de una unidad del dato que reúna y analice los indicadores de evaluación para orientar las decisiones educativas "basándose en el rigor y la ciencia, no con criterios sectarios".