Con fe y emoción, Antonio Mozás, párroco in solidum de la Unidad Pastoral de Barbastro, ha bendecido las candelas en el acto tradicional de apertura de la fiesta de la Candelera en la Catedral de Barbastro: "Concédenos que seamos iluminados por la luz de Cristo y caminemos siempre como hijos de la luz. Que estas candelas encendidas en tu honor nos recuerden que Cristo vive en medio de nosotros y que perseverando en la fe y en las nuevas obras lleguemos un día a la luz eterna".
La seo barbastrense rezumaba alegría con la presencia de niños de Tercero y Sexto que han repetido con el sacerdote varias veces "Gracias, mamá" en homenaje a las madres, en primer plano el Grupo Tradiciones y en los bancos autoridades con el alcalde, Fernando Torres, en cabeza de la corporación municipal. El templo estaba ajeno en este momento al gentío en las calles desde primera hora de la mañana, con grupos políticos en plena campaña electoral, como el presidente Azcón que ha recorrido la Candelera.

Tras la bendición de las candelas, situadas entre el altar y el público, y un breve diálogo del cura con los jóvenes, Antonio Mozás ha recordado el sentido de la "fiesta de la purificación según la tradición judía", a la que acudió la virgen María con José, de la estirpe de David, para cumplir la costumbre de ofreder el primogénito a la vez que se purificaba. "La maternidad es una bendición y un gozo" y la virgen, una más del pueblo, había de presentar al Hijo en sociedad.
Jesucristo va a ser "la luz que alumbre el camino para llegar a Dios, luz verdadera, luz que bendecimos en la fiesta de la luz, la Puriificación. Un día para darle gracias a mama porque os cuida, os mima y os anima. Gracias mamá", a lo que han respondido los escolares.
Antonio Mozás ha remembrado los orígenes, 514 años antes con la concesión del Privilegio de Germana de Foix, esposa de Fernando II de Aragón, or el que se celebraban el 2 de febrero y luego 12 jornadas consecutivas. "Eso sí que son fiestas, señor alcalde", ha bromeado el sacerdote.
El privilegio contemplaba la bendición de candelas y la entrega de máscaras, y que tuvieran fiesta los estudiantes para que se convirtiera en una expresión de zagales, bufones y músicos entre tiendas en la calle, coinmcidiendo en sus primeros años con la consrrucción de la Catedral, de 1517 a 1532.
Ha tirado el oficiante de metáfora para exponer que es un motivo de alegría, "tenemos que ser para la gente esa luz chiquitita que alumbra y guia el camino, con cosas pequeñitas para la vida".
Antonio Mozás ha leído dos expresiones del obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo: "Ser luz no es brillar, sino arder sin consumirse". Y una consigna: "Ilumina a alguien en tu vida, purifica y alumbra el mundo que te rodea. Es un camino para encontrar nuestra luz".
Palabras finales para Tradiciones, el grupo "que mantiene encendida esa llamita. Trabajad para que nos sintamos orgullosos de nuestro pasado".