Biscarrués ha vivido este martes 21 de julio una jornada para el recuerdo con la subida de las cuatro campanas restauradas a la torre de la iglesia. Tras varias horas de un laborioso trabajo, las piezas han vuelto a ocupar el lugar desde el que, durante siglos, han acompañado la vida cotidiana del pueblo.
La operación resultó especialmente compleja en el caso de las dos campanas de mayor tamaño, cuyo peso obligó a realizar delicadas maniobras de elevación mediante una gran grúa y un preciso trabajo por parte de los especialistas encargados de la instalación.
Con este momento culmina un proyecto que comenzó hace más de un año y que ha requerido meses de restauración artesanal y un intenso trabajo de coordinación. Cada una de las campanas fue desmontada, trasladada al taller, limpiada y restaurada cuidadosamente para recuperar su sonoridad original.
Además, los antiguos yugos deteriorados han sido sustituidos por nuevos yugos de madera, más respetuosos con el funcionamiento tradicional de las campanas. El proceso ha permitido conservar unas piezas de extraordinario valor histórico y garantizar que continúen formando parte del paisaje sonoro de Biscarrués durante muchas décadas más.

Entre las campanas recuperadas destaca Santa María, fundida en 1584, una auténtica joya del patrimonio histórico de Biscarrués y testigo de más de cuatro siglos de historia. Junto a ella volverán a sonar San Sebastián, de 1814; Santa Quiteria; y Jesús, José y María, estas dos últimas de época más reciente.
Las cuatro piezas conforman un conjunto campanero que, durante generaciones, ha anunciado las fiestas patronales, las celebraciones religiosas y los principales acontecimientos de la vida del municipio. Las campanas también han servido históricamente como medio de aviso y comunicación para los vecinos.
La restauración ha sido posible gracias al compromiso y la colaboración de numerosos vecinos, familias y personas vinculadas a Biscarrués, que han querido contribuir a conservar un legado recibido de sus antepasados para transmitirlo a las generaciones futuras.
El proyecto constituye un ejemplo de cómo la unión de un pueblo puede hacer realidad una iniciativa colectiva de la que todos los vecinos pueden sentirse orgullosos.

La celebración culminará el próximo sábado 1 de agosto, a las 20.00 horas, con la inauguración oficial de las campanas restauradas, la presentación del proyecto, la actuación del Coro de Biscarrués, el esperado primer bandeo y un encuentro popular para celebrar que las campanas vuelven a sonar sobre el pueblo.
Quienes todavía deseen colaborar con la restauración pueden seguir haciéndolo mediante donativos en las cuentas de la Parroquia de Biscarrués, sumándose así a este proyecto de recuperación patrimonial y dejando también su huella en esta historia colectiva.