El Centro de Aragón en México celebró el sábado la Comida del Pilar dentro de las fiestas de la patrona aragonesa, en el céntrico restaurante Loie de la capital centroamericana en la que no faltaron buenos vinos de Enate y Laus, gastronomía de su tierra de origen y brindis finales con tequila, mezcal y otras bebidas características de su país de acogida. Fueron 35 los aragoneses que disfrutaron de una velada bonita y elegante.
Los congregados, que son de los habituales en todas las actividades que organiza el centro (en la celebración laurentina fueron ochenta los que se sentaron a la mesa), disfrutaron de unos pimientos del piquillo relleno de ragú de cordero y puré papa, una escalopa de ternera al limón con arroz meloso con hongos, una Crema Catalana y Café, con opción también de menú vegano y para celíacos.
A los postres, Juanma Abad, de Lanaja, uno de los grandes activos del centro junto al panticuto Miguel Velar, leyó un Saluda que pidió el Centro al director de EL DIARIO DE HUESCA, Javier García Antón, con el que los aragoneses en México querían por su parte desear la mejor suerte al nuevo medio. Rezaba así.
"LA PILARICA, LA VIRGEN DE TODOS, EL PRINCIPIO DE TODO
La Virgen del Pilar es de todos los aragoneses. Y de todos los Españoles. Y de la Hispanidad entera. Entendamos la Hispanidad como un destino único de la fraternidad. De los lazos como hermanos.
Los aragoneses en México no sois la diáspora. Sois la extensión del carácter universal de esta tierra de reyes, que no renuncia a acoger a quienes nos honran con su presencia, ni a prolongar su bonhomía y su carácter recio y entrañable por todas las latitudes. Le acompaña su vocación espiritual, no estrictamente religiosa. Y, sin embargo, sentimos profundamente a nuestros santos. Al Ángel de Teruel. A Lorenzo, que es santo principal en Aragón y España porque es santo de Huesca. Y a la Virgen del Pilar, en la que confluye el calendario de lo mejor que podemos ofrecer los humanos: la convivencia, el abrazo, la fiesta.
México es casa de los aragoneses igual que Aragón es casa de los mexicanos gracias al lazo indisoluble que perfiláis y aferráis desde el Centro Aragonés en México. Hoy, gracias a Dios o más bien a Tim Berners-Lee que en 1989 creó el gran lazo internacional que es internet, no hay más fronteras que las que estamos dispuestos a interponer los terrícolas en nuestra condición de homo burrus, también conocido como homo asnus. Y, sin embargo, quienes habéis tenido la grandeza de buscar nuevos horizontes sin dejar las raíces de los sentimientos, sois homo sapiens y homo sentiens. Sapiens porque de vuestra sabiduría y prosperidad nos nutrimos acá. Sentiens porque, por activa y por pasiva, sois hermanos de todos nosotros.
Sé que vais a brindar con Enate y subsecuentemente con tequila o mezcal. Yo he quedado con el teniente coronel de la Guardia Civil y un puñado de amigos a quienes les voy a hablar de vosotros para establecer una conexión tan indeleble como la que Ramón J. Sender creó a través del océano. Somos más humildes que el escritor de Chalamera, o el cineasta Buñuel. Pero, porque nos ha enseñado nuestra cultura en torno a las buenas causas que son Aragón y la virgen del Pilar, nuestros brindis de esta noche van a traspasar las aguas y los aires para estar con vosotros. Y, con cuidado de no ofender a la autoridad, vamos a gritar alto y claro desde nuestras entrañas que ¡viva los aragoneses de México! Y ¡que viva Aragón! ¡Y que Viva México! ¡Y que viva la virgen del Pilar! ¡Y que sigan siendo ustedes tan chingones, por Dios!"