El colectivo Bienvenidos Refugiados Huesca ha celebrado este jueves un nuevo círculo de silencio en la plaza de Navarra, una concentración pacífica para “recordar a las personas que sufren la guerra. A las que huyen y encuentran la muerte. A las que tienen mejor suerte y reciben asilo en otros países. A las que siguen esperando una respuesta en las fronteras de Europa”.
El manifiesto, leído por Jesús Sanagustín, ha reiterado la exigencia de “investigación y justicia por todas las masacres (El Tarajal, Melilla, …) y vulneraciones de derechos humanos a las personas migrantes”. El texto ha denunciado “la inhumanidad y el cinismo del ‘Pacto europeo de migración y asilo’” y ha reclamado “una nueva política migratoria que respete el derecho de las personas a buscar una vida mejor, con una acogida digna a refugiadas y migrantes sin distinción”.
En relación con la situación administrativa en España, el colectivo ha pedido “aprobar la anunciada regularización de todas las personas sin papeles que viven en España”, recordando el respaldo de más de 700.000 firmas a esta iniciativa de regularización.
La lectura también ha denunciado el “gravísimo atropello de derechos que ha supuesto el nuevo reglamento de extranjería para las personas solicitantes de asilo y refugio”, en vigor desde el 20 de mayo del pasado año. Según el texto, la normativa “promueve la renuncia a la petición de asilo y ha forzado a personas con trabajo y papeles a renunciar a esa situación para volver a la irregularidad, la invisibilidad y la explotación”, en referencia al actual reglamento de extranjería.

Asimismo, el manifiesto ha señalado “el racismo institucional que supone la extraordinaria dificultad para lograr una cita en comisaría o extranjería para ejercer la solicitud de asilo, renovarla o ampliarla a familiares”, lo que, a juicio del colectivo, está dificultando “el derecho a tener derechos”. También se ha denunciado el racismo que enfrentan muchas personas migrantes y refugiadas “a la hora de buscar un alquiler digno”.
El colectivo ha defendido que “una acogida digna y humana es posible” y ha advertido de que “lo que está en juego no es solo su derecho a ser acogidos, también es nuestra dignidad como seres humanos”. El círculo se enmarca en una acción no violenta que se replica semanalmente en distintos lugares del mundo “en recuerdo y solidaridad con las personas refugiadas y migrantes que sufren el olvido y el abandono de la comunidad internacional”.
La concentración ha concluido con consignas como “Acogida digna ya!”, “Guerra no!”, “Ninguna persona es ilegal!!” y “No al Genocidio, boicot a Israel”, además de una referencia expresa a la situación en Gaza.