El colegio Juan XXIII de Huesca ha celebrado este viernes un Carnaval cargado de simbolismo en su patio, donde ha rendido un emotivo homenaje a Federico, referente cotidiano de la cocina escolar y figura clave en la vida del centro. Bajo el lema de la “receta para crecer bien”, la comunidad educativa ha puesto en valor el cuidado, la dedicación y el trabajo compartido que sostienen el crecimiento de su alumnado.
El acto ha girado en torno a una idea que el propio centro ha resumido así: “Crecer bien no es solo aprender, es también comer con cariño y saber que hay adultos que ponen el corazón en ello”. Federico, junto al equipo de cocina y comedor, ha sido reconocido por su labor diaria, preparando cada jornada los menús con esmero y contribuyendo de manera decisiva al bienestar de los niños y niñas.
El Carnaval se ha concebido como una invitación simbólica a “entrar en la cocina” y participar en la elaboración colectiva de esa receta fundamental para el desarrollo integral. La propuesta ha identificado tres ingredientes esenciales: los niños y niñas de Infantil, que aportan frescura y curiosidad; el alumnado de Primaria, como manos atentas que aprenden a cocinar la vida; y las familias y adultos, representados como el fuego lento que acompaña y cuida sin prisa.
La jornada ha salido adelante gracias a la implicación de numerosas personas y entidades. El centro ha agradecido especialmente la labor del personal de cocina, comedor y limpieza, así como la colaboración de voluntarios ajenos a la comisión organizadora.
También han participado la A.D. Juegos Tradicionales Altoaragoneses, la Charanga La Ganga, que tenía prevista su presencia en el desfile, Inmenta Huesca, que ha cedido su estudio y taller, Tecmolde, por el material aportado, la Escuela de Hostelería, por los elementos elaborados, y Fango Estelar, por facilitar espacio, material y tiempo.
El componente solidario ha estado presente en la donación de las raciones sobrantes de chocolatada y bizcocho a Cruz Blanca, donde 80 usuarios podrán beneficiarse de esta aportación. "Estábamos tristes por el tiempo, pero ahora contentas; al menos, algo han tenido de carnaval los críos", han señalado.