La Plaza Número 6 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Zaragoza ha dictado sentencia condenatoria in voce contra G. I. I. a la pena de dos años de prisión así como a la indemnización de 1720 euros más los intereses legales por los delitos de atentado a agente de la autoridad, una condición reconocida al personal sanitario, y lesiones de caracter menos grave, La sentencia es firme y no cabe recurso contra la misma.
La sentencia da por probados los hechos denunciados que indican que, en la mañana del 13 de agosto de 2024 sobre las 12 horas, la doctora se encontraba pasando consulta en el centro de salud de Mallén cuando la condenada llegó tarde a su cita médica y pretendió ser atendida de inmediato.
Ante esta reacción, la doctora le indicó que sería atendida más tarde, cuando acabaran con los pacientes que sí habían llegado puntuales a su cita y estaban esperando. La respuesta de la galena encolerizó a G.I.I., que persiguió a la doctora (que activó la grabación de audio de su teléfono al sentirse en peligro) por dos consultas del centro de salud, amenazando que o la atendía o se la iba a “liar”.
Proferida la amenaza, posteriormente la agresora procedía a golpearla con la puerta de la consulta, darle varios puñetazos en el brazo y lanzarla violentamente contra la mesa de la consulta. Afortunadamente, en ese momento la doctora pudo ser auxiliada por los otras dos personas de enfermería del centro de salud, que la separaron para que la agresora depusiera su actitud, y. a continuación, llamaron a la Guardia Civil.
Jorge Piedrafita, letrado oscense que representa a la doctora agredida, considera que se ha conseguido una buena resolución que reconoce probados unos hechos que son muy graves e inaceptables, con una notable pena que se espera que sea lo suficientemente disuasoria para la protección y salvaguarda de los sanitarios que cuidan de la salud de la ciudadanía.