“Hablar de homosexualidad fomenta que exista”, “al colectivo LGTBIQ+ se le nota que lo es” o “las parejas homosexuales reproducen siempre roles masculinos y femeninos”. Estas son algunas de las afirmaciones que Cruz Roja Juventud desmontó en la plaza Navarra de Huesca durante una jornada de sensibilización organizada con motivo del Día Internacional contra la LGTBIfobia.
La actividad, celebrada entre las 11:00 y las 13:00 de este martes, buscó combatir prejuicios y promover valores de igualdad y respeto a través de dinámicas participativas abiertas a personas de todas las edades. La iniciativa se programó unos días después del 17 de mayo, fecha en la que se conmemora internacionalmente la lucha contra la discriminación hacia el colectivo LGTBI.
Durante la jornada, los participantes, además de recibir información, debían distinguir entre afirmaciones verdaderas y falsas relacionadas con la orientación sexual, la identidad de género o los estereotipos sociales más habituales. También pudieron dejar por escrito compromisos personales vinculados al respeto y la convivencia, con mensajes como “no reírme de chistes LGTBIfóbicos”, “no prejuzgar sin conocer” o “respetar a todas las personas sin importar su género”.

Paula Cebollero, integrante de Cruz Roja Juventud, explica que el objetivo principal de la campaña es “sensibilizar, normalizar y promover unos valores cívicos y ciudadanos” que permitan construir “una sociedad un poco más justa”. La organización alerta además del aumento de situaciones de acoso sufridas por personas del colectivo LGTBIQ+. Según expone, hace tres años los estudios situaban en un 22 % las personas afectadas por algún tipo de discriminación por ese motivo, mientras que actualmente esa cifra alcanza el 54 %.
Cebollero reconoce que no existe una explicación única para ese incremento, aunque apunta a factores como la desinformación o la persistencia de determinados prejuicios y construcciones sociales. En este sentido, defiende la necesidad de reforzar la educación y la sensibilización desde edades tempranas.
La integrante de la entidad insiste además en que las agresiones que sufren las personas del colectivo pueden ser “verbales, físicas, psicológicas, económicas o sexuales” y lamenta que todavía haya quienes padecen rechazo “por determinarse de algo que se sale de la normativa que se considera normal”.

Las dinámicas organizadas en la plaza Navarra sirvieron también para abordar algunos de los mitos más frecuentes relacionados con la homosexualidad o la identidad de género. Entre ellos, la falsa idea de que hablar abiertamente sobre diversidad sexual “promueve” determinadas orientaciones o que las personas homosexuales tienen más posibilidades de contraer infecciones de transmisión sexual. Los voluntarios insisten en que el riesgo depende de las prácticas y la prevención, no de la orientación.
Otro de los mensajes en los que hace hincapié es la necesidad de distinguir entre identidad de género, orientación sexual o expresión de género, conceptos que, según señalan los organizadores, continúan generando confusión incluso entre población joven.
Andrés Torres, también de Cruz Roja, incide además en cómo muchos roles sociales y estereotipos afectan también a quienes se consideran dentro de la norma heterosexual. A su juicio, determinadas ideas preconcebidas sobre cómo deben comportarse hombres y mujeres limitan igualmente la forma de expresar emociones o construir relaciones personales.
Agrega, finalmente, que la labor de Cruz Roja se centra sobre todo en la sensibilización y la derivación hacia recursos especializados cuando detectan posibles casos de discriminación o violencia. La entidad defiende que visibilizar estas realidades sigue siendo fundamental para avanzar hacia una convivencia más inclusiva y libre de prejuicios.