Cuarte homenajea a Vicenta Carruesco y reivindica el papel de las mujeres que sostienen la vida rural

El proyecto "La Olivera" reúne a los ocho barrios rurales de Huesca e incluye la plantación de un árbol como símbolo de permanencia y fortaleza

17 de Octubre de 2026
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Vicenta Carruesco, que ha recibido un homenaje de Cuarte, y Susana Oliván.
Vicenta Carruesco, que ha recibido un homenaje de Cuarte, y Susana Oliván.

El núcleo rural de Cuarte ha acogido este sábado la celebración conjunta del Día Internacional de la Mujer Rural, una jornada organizada en el marco del proyecto "La Olivera" que ha tenido como protagonista a Vicenta Carruesco Campo, vecina de 96 años que ha recibido un reconocimiento por su trayectoria y por su contribución a la convivencia y la vida comunitaria del pueblo. La jornada ha incluido también un encuentro dedicado al arte y la cultura en el medio rural, la entrega de dos medallones conmemorativos y la plantación de una olivera como símbolo del papel de las mujeres en los pueblos.

La iniciativa reúne a los ocho barrios rurales del municipio de Huesca: Apiés, Banariés, Bellestar del Flumen, Buñales, Cuarte, Fornillos de Apiés, Huerrios y Tabernas de Isuela. El proyecto pretende poner en valor el papel fundamental que han desempeñado las mujeres en el sostenimiento de la vida y de las relaciones sociales en los pueblos, reconociendo especialmente la aportación de las generaciones que han contribuido durante décadas a mantener la actividad y los vínculos comunitarios.

Cuarte ha celebrado el Día de la Mujer Rural.
Cuarte ha acogido la celebración del Día Internacional de la Mujer Rural.

La concejala de Participación Ciudadana y Barrios del Ayuntamiento de Huesca, Susana Oliván, ha destacado el simbolismo de la olivera, que representa "esa permanencia y ese aguante que tienen las mujeres en los pueblos".

Susana Oliván, concejala de Barrios.

La jornada ha comenzado con un conversatorio sobre cultura y arte en el medio rural, en el que han participado tres creadoras vinculadas a distintos núcleos rurales. Se trata de Ana Giménez Betrán, escritora en lengua aragonesa y vecina de Cuarte; Estel García González, autora de pódcast y vecina de Huerrios; y Ana Escar Puisac, artista plástica con orígenes en Tabernas de Isuela.

Durante este encuentro, las participantes han abordado la influencia del entorno rural en su manera de entender y desarrollar la creación artística y cultural, además de analizar los retos a los que se enfrentan las distintas manifestaciones culturales en los pueblos.

La segunda parte de la jornada se ha centrado en el homenaje a las denominadas "Oliveras", las mujeres mayores que, a través de su trabajo, sus cuidados y su participación en la comunidad, han contribuido a sostener la vida de los pueblos y de sus habitantes. En esta ocasión, el reconocimiento individual ha recaído en Vicenta Carruesco Campo, nacida el 24 de marzo de 1930, que durante años se dedicó a coser para los vecinos de Cuarte.

Homenaje a Vicenta Carruesco.
Homenaje a Vicenta Carruesco.

La trayectoria de Vicenta ha estado estrechamente vinculada a la vida comunitaria y a la participación en las actividades del pueblo, desde los talleres de manualidades y las sesiones de gimnasia hasta las tradicionales partidas de parchís en casa de las vecinas. Su implicación se ha desarrollado también desde un ámbito más cotidiano, ligado a las relaciones personales y a la atención a quienes formaban parte de su entorno.

Siempre dispuesta a ayudar y con las puertas de su casa abiertas para recibir a quienes se acercaban, Vicenta representa a una generación de mujeres que han hecho de la cercanía, la solidaridad y las relaciones vecinales una parte esencial de la vida rural. Su figura se ha convertido así en el referente elegido este año para reconocer la aportación de las mujeres mayores de los barrios rurales.

Durante el homenaje, Vicenta ha recibido un medallón individual, mientras que otro, de carácter colectivo, permanecerá en las escuelas de Cuarte como símbolo de reconocimiento a las mujeres que han contribuido a la vida de los pueblos. La doble distinción permite vincular el reconocimiento personal a la memoria colectiva de las mujeres de los núcleos rurales.

El acto ha incorporado además la plantación de una olivera, concebida como símbolo de la permanencia y la fortaleza de las mujeres en el medio rural. La concejal de Participación Ciudadana y Barrios del Ayuntamiento de Huesca, Susana Oliván, ha explicado que este árbol representa "esa permanencia y ese aguante que tienen las mujeres en los pueblos".

Oliván también ha destacado el significado de los medallones conmemorativos, entregados como reconocimiento a la contribución de estas mujeres a la vida de las comunidades rurales. De este modo, los distintos elementos del acto han quedado vinculados a una misma idea de permanencia, reconocimiento y arraigo en los pueblos.

Conversatorio sobre cultura y arte en el medio rural.
Conversatorio sobre cultura y arte en el medio rural.

La celebración ha contado asimismo con la presencia de alcaldes pedáneos de otros barrios rurales de Huesca y de numerosos asistentes que han querido sumarse a la conmemoración. La jornada ha incluido igualmente la entrega de una lona conmemorativa a los barrios rurales, concebida como símbolo de confraternización entre los distintos núcleos del municipio.

EL PROYECTO "LA OLIVERA"

El proyecto "La Olivera" fue acordado en la Comisión de Representantes de Alcaldía de Los Barrios Rurales y recupera el espíritu de las celebraciones del Día de la Mujer Rural desarrolladas entre 2005 y 2017, impulsadas entonces por la antigua Comisión Rural del Foro Municipal de Mujeres.

La iniciativa establece un reconocimiento anual a las mujeres mayores de los barrios rurales, consideradas símbolo de sabiduría, fortaleza y arraigo, y recupera una tradición de participación femenina y de encuentro entre los distintos pueblos del municipio.

El medallón conmemorativo del proyecto ha sido diseñado por Olaya Palacín Martín, alumna de Diseño de Producto de la Escuela Superior de Diseño de Aragón. La pieza representa la figura de la olivera como símbolo de las raíces compartidas y de la contribución de las mujeres a la vida de sus comunidades.

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