El Día Mundial del Veterinario, que se celebra el próximo 25 de abril bajo el lema “Veterinarios: guardianes de la alimentación y la salud”, pone el foco en una profesión cuya labor resulta determinante en ámbitos que van mucho más allá de la práctica clínica, con una incidencia directa en la salud pública, la seguridad alimentaria y la prevención de riesgos sanitarios.
La Organización Colegial Veterinaria (OCV) subraya que “desde la granja hasta la mesa, los veterinarios están en primera línea para garantizar que los alimentos de origen animal sean seguros, nutritivos y producidos de forma responsable”, destacando su papel en el control de toda la cadena alimentaria.
Además de su función asistencial, los servicios veterinarios intervienen en la prevención y control de enfermedades zoonósicas, en la lucha frente a la resistencia a los antimicrobianos y en el sostenimiento de sistemas alimentarios más seguros. En este sentido, la conmemoración de 2026 busca reforzar el reconocimiento institucional de la profesión como pieza clave en la salud global. “Al reforzar el vínculo entre la salud animal, la producción de alimentos y el bienestar humano, el tema subraya la contribución indispensable de la profesión veterinaria”, señalan desde la OCV.
Los datos avalan esa relevancia. Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el 75% de las enfermedades infecciosas tienen origen animal, y más del 60% de las enfermedades emergentes en humanos proceden también de este ámbito. A ello se suma que cada año más de 600 millones de personas enferman en el mundo por consumir alimentos contaminados, lo que evidencia el papel central de los veterinarios en la vigilancia epidemiológica y la inspección alimentaria.
En el caso de España, con uno de los mayores censos ganaderos de Europa —que representa el 21% del total comunitario—, la función veterinaria adquiere un valor estratégico, especialmente en sectores como el porcino y el ovino, donde el país ocupa posiciones de liderazgo. La supervisión de los profesionales contribuye a reducir el uso indebido de antimicrobianos y a garantizar alimentos inocuos, con impacto directo en la salud de la población.
Este enfoque se enmarca en el concepto One Health, que concibe la salud desde la interdependencia entre personas, animales y entorno, y que sitúa a la veterinaria en una posición central ante desafíos como las enfermedades emergentes, el cambio climático o la globalización de los mercados.
A estos retos se añaden cuestiones estructurales como el relevo generacional, la cobertura en el medio rural o la creciente especialización de la profesión, factores que condicionan su evolución en un contexto cada vez más exigente.
Desde la OCV insisten en que esta jornada es también una oportunidad para visibilizar una realidad a menudo poco conocida: “hablar de veterinarios es hablar de salud pública, de prevención, de alimentos seguros y de una manera responsable de cuidar la salud de la sociedad”, en una labor que resulta esencial para anticiparse a los riesgos y reforzar la protección del consumidor.
En este contexto, el Colegio Oficial de Veterinarios de la Provincia de Huesca se encuentra inmerso en la celebración de su 125 aniversario, con un acto previsto el próximo 17 de mayo en Almudévar, que incluirá distintas actividades conmemorativas.