Down Huesca convierte el juego tradicional en una herramienta de inclusión y convivencia

El programa Recreando Cultura reúne a escolares, voluntarios y usuarios de la entidad en actividades celebradas en Fonz y Huesca

12 de Junio de 2026
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La Asociación Down Huesca en el cierre del programa Recreando Cultura.
La Asociación Down Huesca en el cierre del programa Recreando Cultura.

La Asociación Down Huesca ha cerrado una nueva edición del programa Recreando Cultura con dos jornadas dedicadas al juego tradicional y a la convivencia intergeneracional. La iniciativa, desarrollada a lo largo del curso dentro del programa de Vida Independiente, ha permitido que los participantes se formen como auténticos conocedores de los juegos populares para después convertirse en dinamizadores de actividades abiertas a la comunidad.

El proyecto ha tenido como objetivo recuperar prácticas lúdicas transmitidas de generación en generación y utilizarlas como herramienta de inclusión social, aprendizaje y participación. Durante los últimos meses, usuarios de los centros de Huesca y Fonz han profundizado en el conocimiento de estas tradiciones para compartirlas posteriormente con escolares, familias, voluntarios y otros colectivos.

Una de las actividades de clausura tuvo lugar el 5 de julio en el entorno del albergue La Sabina, en la localidad de Fonz, donde alumnos de entre 3 y 11 años del CRA La Candeleta participaron en una jornada junto a los voluntarios y usuarios del programa. Las diferentes zonas habilitadas en las instalaciones acogieron juegos tradicionales como la pinta, la calva, el tiro al palo aragonés, distintas modalidades de bolos, la rayuela o el salto a la comba.

La Asociación Down Huesca en el cierre del programa Recreando Cultura.
La Asociación Down Huesca en el cierre del programa Recreando Cultura.

La cita se completó con una visita guiada por las calles de Fonz, una propuesta que permitió a los asistentes conocer parte del patrimonio histórico y cultural de la localidad y reforzar la dimensión educativa de la jornada.

El programa concluyó dos días después en el recinto de los Hermanos de la Cruz Blanca de Huesca, donde el grupo de participantes volvió a ejercer como anfitrión de las actividades. Usuarios del centro, familiares y colaboradores compartieron una mañana marcada por el juego, la convivencia y el intercambio de experiencias.

Más allá de su componente lúdico, la iniciativa ha servido para poner en valor el papel del juego tradicional como vehículo de integración y participación comunitaria. A través de dinámicas sencillas y accesibles para personas de diferentes edades y capacidades, el proyecto ha favorecido espacios de encuentro donde la inclusión se construye desde la práctica cotidiana.