La Diputación Provincial de Huesca ha editado 9.600 agendas para el curso 2026-2027 que han llegado a 36 centros educativos del Alto Aragón y que este año ponen el foco en jóvenes que han emprendido, innovado o dado continuidad a negocios y empresas desde sus propios pueblos. El acto de entrega se ha celebrado esta mañana en el IES La Llitera de Tamarite de Litera con la participación del diputado de Desarrollo de la DPH, José Cebollero, la alcaldesa de la localidad, Sandra González, y la directora del centro, Olga Gutiérrez.
Bajo una pregunta que recorre toda la publicación, “¿Y si el futuro no estuviera lejos de aquí?”, la agenda presenta trece historias que muestran diferentes maneras de abrirse camino en la provincia. Jóvenes que han emprendido desde cero, que han regresado después de estudiar o trabajar fuera, que han encontrado oportunidades profesionales en sus municipios o que han tomado el relevo de empresas y negocios ya existentes. El objetivo es que los estudiantes conozcan referentes cercanos y descubran que sectores como la agricultura, la tecnología, el diseño, la comunicación, la salud, el turismo o la logística también ofrecen posibilidades para construir un futuro en la provincia.
José Cebollero ha destacado que “queremos que los jóvenes conozcan todas las posibilidades que tienen a su alrededor. Marcharse para estudiar, formarse y conocer otros lugares es positivo, pero también queremos que sepan que volver, quedarse o emprender en un pueblo puede ser una opción de futuro”. Cebollero ha incidido además en que “una provincia con futuro necesita que sus jóvenes encuentren oportunidades para desarrollar aquí su talento, crear empresas, dar continuidad a negocios que ya existen y generar nueva actividad económica”.
Entre las historias aparecen ejemplos como el de Xabier Brun, que dejó Barcelona para regresar a Hecho y hacerse cargo de la panadería artesanal y del pequeño comercio familiar cuando su tío se jubiló; Alba y Juan Montori, que después de salir del valle para estudiar decidieron volver a Benasque y asumir el Hotel Vallibierna, anteriormente gestionado por sus padres; o Alfonso Ruiz, tercera generación de Pinturas Lepanto en Binéfar, que regresó después de estudiar y trabajar en Zaragoza para continuar desarrollando la empresa familiar.