El incendio de Tamarite pone a prueba el campamento internacional de Down Huesca en Fonz

El encuentro reúne a jóvenes y profesionales de Aragón, Sicilia y Francia para compartir experiencias sobre inclusión

27 de Junio de 2026
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Campamento internacional de Down Huesca en Fonz.
Campamento internacional de Down Huesca en Fonz.

Lo que comenzó como una semana de convivencia entre jóvenes y profesionales de España, Italia y Francia ha terminado convirtiéndose también en una lección de compañerismo ante una situación inesperada. El campamento internacional organizado por Down Huesca en el albergue La Sabina, de Fonz, ha reunido a 27 participantes procedentes de Aragón, Sicilia y la ciudad francesa de Pau con un objetivo claro: compartir experiencias, aprender unos de otros y seguir construyendo una red europea de inclusión. Sin embargo, el incendio de Tamarite de Litera introdujo un elemento de incertidumbre que todos recuerdan ya como uno de los episodios más intensos de la estancia.

El encuentro ha reunido a integrantes de Down Huesca, de la comunidad Sant'Egidio de Sicilia (Italia) y de la asociación francesa Trisomie 21, con sede en Pau, entidades que mantienen desde hace tiempo una estrecha colaboración. En total han participado unas 27 personas, entre usuarios, profesionales y monitores.

El psicólogo de Down Huesca, Jesús Falceto, explica que estos intercambios internacionales se celebran desde hace muchos años, aunque con estas entidades concretas se desarrollan de forma continuada desde hace aproximadamente cuatro. La relación con el grupo siciliano, sin embargo, se remonta a unos quince, periodo durante el que ambas organizaciones han realizado visitas recíprocas que también han llevado a miembros de la asociación oscense hasta la isla italiana.

La programación ha incluido excursiones, actividades culturales y momentos de ocio con espacios destinados a favorecer la convivencia. Tras la llegada de los participantes italianos el domingo y del resto de la expedición el lunes, el Ayuntamiento de Fonz les ofreció una recepción oficial presidida por la alcaldesa, que les dio la bienvenida y les entregó cestas con productos típicos de la localidad.

Durante los días siguientes, los asistentes descubrieron algunos de los rincones más representativos de la provincia. Han visitado Aínsa, donde Tono, padre de uno de los usuarios de la asociación, les acompañó como guía antes de compartir una comida y una tarde en las piscinas de Fonz. Posteriormente se desplazaron hasta Monzón y este viernes disfrutaron de una jornada en Benasque, donde el padre de Marcos Rufat les mostró los Llanos del Hospital para acercarles al paisaje pirenaico antes de finalizar el día en las piscinas del municipio.

La estancia concluirá con una visita guiada por Fonz, que permitirá conocer sus palacios renacentistas, las fuentes históricas y la conocida fuente subterránea. Después llegará el momento de las despedidas. Los participantes sicilianos emprenderán el viaje de regreso durante la madrugada del domingo, mientras que la delegación francesa partirá horas después, tras el desayuno.

EL INCENDIO

La jornada del miércoles estuvo por la evolución del incendio declarado en Tamarite de Litera, cuyo humo resultaba perfectamente visible desde Fonz. La preocupación fue creciendo conforme aumentaba el despliegue de medios aéreos y terrestres y las autoridades comenzaban a activar medidas preventivas en distintos municipios de la zona.

Jesús Falceto reconoce que fue el momento más delicado de toda la semana. Aunque los participantes permanecieron informados en todo momento y siguieron las indicaciones de los servicios de emergencia, el ambiente cambió por completo. "Veíamos muchísimo humo y, cuando llegaron los helicópteros, los aviones y todo el despliegue de la UME, algunos participantes empezaron a inquietarse", relata.

Las autoridades indicaron al albergue que mantuviera puertas y ventanas cerradas y que retirara cualquier material inflamable del exterior. Como medida preventiva, el equipaje quedó preparado por si durante la noche hubiera sido necesario abandonar las instalaciones.

Finalmente, esa evacuación nunca llegó a producirse. Para aliviar la tensión, los profesionales organizaron distintas actividades dentro del edificio y procuraron mantener un ambiente relajado. "Pasamos la tarde escuchando música, hablando y haciendo actividades con normalidad. Nuestra labor era transmitir calma", recuerda.

Paradójicamente, aquella situación terminó fortaleciendo aún más las relaciones entre todos los participantes. "Nos unió bastante. Aunque fue una situación complicada, todos estuvimos muy pendientes unos de otros y eso reforzó todavía más el grupo", afirma.

El responsable de Down Huesca explica, además, que otro campamento perteneciente a una asociación de Zaragoza, alojado también en La Sabina, decidió adelantar un día su regreso como medida preventiva. El grupo internacional, en cambio, permaneció en Fonz siguiendo en todo momento las instrucciones de las autoridades, que finalmente descartaron cualquier desalojo.

MUCHO MÁS QUE UN VIAJE

Más allá de las excursiones, el verdadero objetivo del encuentro ha sido favorecer la inclusión, el intercambio cultural y el aprendizaje mutuo entre personas con discapacidad intelectual de distintos países, además de compartir metodologías de trabajo entre los equipos profesionales.

Falceto destaca que, conforme avanzaban los días, las barreras del idioma prácticamente desaparecieron. Los traductores automáticos, las nuevas tecnologías y, sobre todo, las ganas de comunicarse facilitaron que surgieran amistades entre jóvenes que apenas unos días antes no se conocían. "Hemos visto cómo los chicos de Sicilia ayudaban a los nuestros, cómo los franceses apoyaban a otros compañeros y cómo todos terminaban relacionándose con total naturalidad", explica.

Ese aprendizaje también ha resultado especialmente enriquecedor para los profesionales, que han podido intercambiar experiencias sobre autonomía, inclusión y apoyo a las personas con discapacidad, comparando la forma de trabajar en los tres países.

Según el psicólogo, el encuentro ha permitido comprobar que Down Huesca cuenta con metodologías muy consolidadas. Mientras algunas de las prácticas que desarrolla la entidad comienzan ahora a implantarse en Francia, en otros aspectos Italia todavía se encuentra en una fase más inicial. "Nos ha servido para confirmar que estamos haciendo bien muchas cosas y, al mismo tiempo, para seguir aprendiendo de los demás", señala.

Con la despedida prevista para este fin de semana concluirá una nueva edición de un intercambio que habrá dejado mucho más que un programa de actividades. La experiencia se cerrará con nuevas amistades, lazos reforzados entre las tres entidades y la certeza de que, incluso en los momentos de mayor incertidumbre, la convivencia, la cooperación y el apoyo mutuo siguen siendo el mejor idioma común.