Hicieron grupo un año muy especial, como todos cada uno en su singularidad. Se conocieron en 1993, el año en que Checoslovaquia pasó a ser Chequia y Eslovaquia, en que Bush y Yeltsin firmaron el acuerdo de desarme nuclear, en que la Unión Europea abría las puertas a Noruega, Austria, Finlandia y Suecica, y cuando Isaac Rabin y Yaser Arafat se daban la mano con la declaración para la autonomía de Gaza y Jericó. Felipe González era reelegido presidente del Gobierno en España en unos comicios muy disputados. Eran tiempos de estrenos icónicos como La Lista de Schindler, y de lucimiento de los Alejandro Sanz, Bob Dylan, El Último de la Fila y Siniestro Total.
Una promoción se estrenaba en el Instituto de Educación Secundaria Lucas Mallada, cuya dirección, profesores y personal cuidaron para que esa singladura desembocara en 1997. En seis años el mundo avanza una barbaridad. Fue complejo el 97. El año del estreno del Titanic y de Parque Jurásico, Ana Belén, Ana Torroja y Celia Cruz ("Asúcar") en todo lo alto, y el estreno del Guggenheim. Un ejercicio duro con muertes como las de la Madre Teresa de Calcuta y Miguel Ángel Blanco, además del mítico James Stewart.
En ese espacio vital, se fraguó la amistad y los lazos que este sábado 26 de septiembre han celebrado sesenta antiguos alumnos del IES Lucas Mallada en el 30 aniversario. Han regresado al Instituto por todo lo alto, recibidos por el director, Eduardo Marsó. Una recepción emotiva en la que se cruzaban las imágenes que la memoria guía hasta nuestros días, con lo que se produce una renovación efectiva de las amistades y una recuperación de vivencias que han dejado huella en la personalidad de todos. La imagen de la remembranza sobre la remembranza, de todos los alumnos en las posiciones de hace treinta años en la fachada del centro.
Ha sido un encuentro muy oscense que ha proseguido con un vermut camino del Bar Jorge, para seguir dirimiendo las cuitas de antaño que brotan sobre la superficie de hoy acumulando recuerdos y sorprendiéndose por aquellos detalles que pudieran parecer difuminados por el tiempo, hoy ya presentes de nuevo. Un abrazo virtual, por videollamada, a los que no han podido estar presentes, para garantizarse que se veían entre todos.
A las 18 horas, tardeo en el Bar Al Fresco, en la Plaza de San Pedro, con DJ para prolongar una tarde que proyecta hacia la eternidad del valor de la amistad, entre lazo y lazo, abrazo y abrazo, beso y beso, animadas conversaciones en las que no falta una reivindicación de la calidad de la enseñanza pública y de la educación como concepto irrenunciable.
En comunión, en un salto de treinta años hasta este 2026 tan singular como los de 1993 y 1997, oscenses provenientes explícitamente para el encuentro de Alemania, de Barcelona, de Madrid y de otros mundos donde cada uno ha edificado su propia vida con los cimientos que, entre 1993 y 1997, forjaron en el Instituto de Educación Secundaria Lucas Mallada. Identificados desde la raíz. Felicidades.