El envejecimiento demográfico en la provincia de Huesca ha alcanzado en 2025 uno de sus niveles más altos, situando al territorio entre los más envejecidos de Aragón y de España, con un desequilibrio generacional que ya condiciona el mercado laboral, el relevo de la población activa y la sostenibilidad del tejido productivo.
Así lo refleja un estudio elaborado en 2025 por la Fundación Adecco, que analiza la evolución demográfica y su impacto en el empleo a partir de datos oficiales. En la actualidad, Huesca registra un índice de envejecimiento del 169,8%, lo que equivale a casi 170 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, una proporción muy superior a la media nacional y solo superada en Aragón por la provincia de Teruel.
Este escenario evidencia una estructura poblacional muy envejecida, especialmente acusada en el Alto Aragón, que limita la disponibilidad futura de mano de obra y plantea retos de primer orden para el desarrollo económico y la continuidad de los servicios públicos.
El informe advierte además de una paradoja laboral: mientras la población activa envejece de forma progresiva, el mercado de trabajo sigue penalizando a los profesionales mayores de 45 años, que encuentran más dificultades para acceder o reincorporarse al empleo pese a su experiencia y cualificación.
La situación se refleja con claridad en el paro de larga duración, que afecta a casi la mitad de las personas desempleadas mayores de 45 años en Aragón, una proporción sensiblemente superior a la del conjunto de la población parada y que aumenta conforme avanza la edad.
El envejecimiento también se traduce en una fractura del relevo generacional. En la comunidad autónoma, por cada tres personas que se jubilan solo una se incorpora al mercado laboral, una dinámica que, de mantenerse, podría generar un déficit superior a las 79.000 personas en la próxima década, con especial impacto en provincias envejecidas como Huesca.
Desde la Fundación Adecco se subraya que el edadismo laboral resulta especialmente contradictorio en un contexto de escasez de talento y envejecimiento poblacional, y se advierte de que prescindir del conocimiento y la experiencia del talento sénior supone un freno para la competitividad empresarial.
El estudio estima que la incorporación al empleo de las más de 22.600 personas mayores de 45 años actualmente desempleadas en Aragón permitiría reducir la brecha de relevo generacional en torno a un 30%, una cifra que, aunque teórica, pone de manifiesto el potencial desaprovechado de este colectivo.
Como respuesta a este desafío estructural, se plantea la necesidad de eliminar los prejuicios de edad en los procesos de selección y avanzar hacia un modelo laboral más inclusivo, que combine la integración del talento sénior con la incorporación de personas con discapacidad, el impulso de políticas migratorias orientadas al empleo y el uso estratégico de la inteligencia artificial para sostener la productividad.
El envejecimiento demográfico se consolida así como una realidad estructural en la provincia de Huesca, cuyo abordaje desde el ámbito laboral se perfila como una de las claves para garantizar el futuro económico y social del territorio.