La fiesta de la Escuela Pública se ha celebrado este 10 de abril junto al Palacio de Congresos de Huesca, en una jornada con propuestas culturales y un acto central de lectura en defensa del sistema educativo. La cita ha reunido a familias, alumnado y profesorado en torno a actividades como el Coro, el concierto Jazz for Kids, iniciativas de la Red de Ocio Joven y una chocolatada, en un programa abierto que ha acompañado el carácter reivindicativo del encuentro.
Durante el acto se ha dado lectura a un texto en el que se reivindica el derecho de todas las personas a una educación “reglada, equitativa, inclusiva y de calidad”. En él se define la escuela pública como “mucho más que un lugar donde se adquieren conocimientos”, al considerarla el eje de una sociedad “justa, diversa y democrática”, donde cualquier persona, “sin importar su origen, sus recursos o su historia”, puede acceder en igualdad de condiciones a su formación.
El contenido insiste en el carácter integrador del modelo, al señalar que en las aulas conviven realidades distintas que enriquecen el aprendizaje y permiten interiorizar valores como el respeto, la convivencia, la igualdad o la justicia. Cada centro educativo, se apunta, refleja una sociedad plural, abierta y solidaria. Desde esa perspectiva, se subraya que la educación no puede entenderse como un privilegio, sino como un derecho que debe ser protegido y reforzado.
El texto introduce también una dimensión centrada en las personas, al destacar que cada familia aporta un contexto propio y que cada alumno o alumna requiere un acompañamiento ajustado a sus necesidades. En este sentido, se plantea la necesidad de garantizar recursos suficientes. Asimismo, se pone en valor la labor del profesorado, descrito como un colectivo en formación constante que no solo transmite contenidos, sino que contribuye a desarrollar pensamiento crítico, creatividad y empatía.
El documento adopta un tono explícito al abordar el contexto actual, al afirmar que “la educación no es un negocio, sino un derecho fundamental”. A partir de esta premisa, se expresa un rechazo directo a la concertación del Bachillerato, señalando que en Aragón existen “más de 2.300 plazas […] vacantes en centros públicos”, y que financiar plazas privadas supone un uso inadecuado de los recursos públicos, cifrado en más de 7 millones de euros por curso.
En la misma línea, se cuestiona la subvención del tramo de 0 a 3 años cuando no se articula como un servicio público universal, al defender una red pública suficiente en esta etapa.
A partir de estos argumentos, la plataforma plantea un modelo basado en tres ejes: inclusivo y diverso, democrático y laico, y con una financiación suficiente. En este último aspecto, se reclama inversión en infraestructuras, refuerzo de plantillas y estabilidad para los docentes.
La jornada se sitúa como cierre de varias semanas de concentraciones celebradas en la provincia, en defensa del modelo público como garante de la equidad. El acto ha concluido con una declaración: “No vamos a dar un paso atrás” y el lema final, “la enseñanza pública se defiende”.