Ha fallecido Paco Lacau. Un golpe duro para muchos de los que le queríamos porque él era muy de querer. Se ha marchado discreta y levemente, y nos ha dejado huérfanos de su voz tronante y firme en sus convicciones, de la capacidad de recibir tanto afecto como cariño entregaba. Con 77 años, su gran músculo, el corazón, decidió que era momento de partir, para galopar seguramente sobrevolando la Sierra de Guara que tanto amó. Se imagina uno al gran Paco acompañado de la protagonista de "Si tuvieras que elegir" de Leonor Lalanne, en un retorno a la prehistoria y disfrutando a lomos de caballo gigante los agrestes parajes de ese territorio que convirtió en destino, Guara Somontano.
Paco Lacau vino al mundo para engrosar esa tribu que, jocosamente, la familia define como los "au" de Barbastro. Los Masgrau, los Pascau y los Lacau. Quizás falte alguno más, que se agregue. Familiares bien avenidos y de trato cordial. Paco aprendió académicamente y de la carrera de la vida en los Escolapios, que marcaron su existencia y su creencia hasta bien entrado en años, con su pertenencia a los antiguos alumnos del colegio de la orden pía de San José de Calasanz.
Altoaragonés de recias convicciones, Paco trabajó algunos años en Huesca, en una empresa de suministro de combustibles, y compartió piso de juventud con Antonio Angulo y Paco Pascau, otros dos grandes.
Era un hombre curioso y emprendedor, valores que desplegaba sobre todo en el contacto con la naturaleza, donde era feliz. Familia, montaña y amistades. Era su trinidad en torno a la que desarrollaba su vida, -casi- siempre sonriente dentro de una personalidad que no admitía dobleces.
Por eso, su orientación profesional se destinó a la empresa y a los servicios en la naturaleza, desde la que fue durante muchos años presidente de la Asociación de Empresarios de la Sierra de Guara, que asaltó altísimos predios aunando la fuerza de varias pequeñas sociedades en torno a todo lo que puede ofrecer el medio rural. Y creció, ¡vaya si creció!, la asociación y el propio territorio.
En su coherencia vital, quiso convertir Guara Somontano en paradigma del turismo para todos, con especial fuerza en el accesible para personas con movilidad reducida, que sienten especial excitación al disfrutar y temer espacios tan extraordinariamente hermosos y retadores. Ha llevado el destino por medio mundo y, de tanto sembrar, han cosechado todos. También ha sido motor de Montañeros de Barbastro donde la pasión se hermanaba con sus primos Masgrau, y que ahora deja las riendas de tan brioso corcel en las manos de su hija Ixeia.
Extraordinariamente reflexivo e inteligente, destinó una parte de su tiempo unos años a la política, como buen aragonesista en el Partido Aragonés con el que fue cabeza de lista al Ayuntamiento de Barbastro. Por aquello de los caprichos de la voluntad popular y porque esta formación ya cotizaba sustancialmente a la baja, sus resultados fueron más para la ironía y el humor que para la presuntuosidad. Pero la vida continuaba.
Paco ha sido siempre un hombre corajudo, valeroso, firme en su carácter, extraordinariamente sensible, capaz de elevar la voz y de desprender unas lágrimas ante las pérdidas de amigos, de emocionarse con sus hijos y sus nietos.
En este valle de lágrimas deja una gran familia con su inseparable Rosa y sus hijos Blanca, Ixeia y Francisco (que han propiciado a Paco essas alegrías que son Alejandra, Carlota, Nicolás, Jaime y Alicia), que han heredado la bonhomía y calidad humana del padre. Deja una profunda huella, una estela en el luminoso cielo de Guara Somontano, un recuerdo con sonrisa de serie en quienes disfrutamos de su excelencia ética y su fortaleza de espítitu. Paco, lleva paz y descansa allí donde las montañas son más livianas y las vistas alcanzan, incluso, a ver a quienes tanto te han amado.
El funeral por su eterno descanso tendrá lugar el 7 de febrero a las 12.45 horas en la Catedral. La familia recibe en el Tanatorio Funeraria Valle de la calle Corona de Aragón.