La Farmacia Compairé de Huesca, el gimnasio Be24Fit y el restaurante La Cocinilla de Torla han recibido este martes los primeros sellos de “Establecimiento más inclusivo”, una iniciativa promovida por la Comisión de Accesibilidad de Cadis Huesca junto al Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Huesca y la Asociación de Comercio y Servicios de Huesca. El reconocimiento culmina más de un año de trabajo desarrollado dentro del proyecto Huesca más inclusiva, orientado a impulsar espacios comerciales y hosteleros más accesibles y adaptados a toda la ciudadanía.
La entrega de las placas ha protagonizado el Café del Comercio correspondiente al mes de mayo, una jornada especialmente concurrida que se ha desarrollado entre el Salón Azul del Casino de Huesca y la Farmacia Compairé, donde se ha celebrado el acto final de reconocimiento. El encuentro ha estado conducido por la responsable de Accesibilidad de Cadis Huesca, Beatriz Celorrio, y ha contado con la participación de Susana Lacostena, presidenta de la Asociación de Comercio y Servicios de Huesca; Juan Gastón, en representación del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Huesca; y Sara García, responsable de Be24Fit.
La gerente de Cadis Huesca, Marta Peña, ha explicado que el proyecto comenzó con un análisis previo sobre la percepción de la accesibilidad en comercios y negocios de hostelería de la provincia, tanto desde un punto de vista técnico como desde la experiencia de las propias personas con discapacidad. A partir de ese diagnóstico se seleccionaron tres establecimientos con perfiles distintos para desarrollar una experiencia piloto que permitiera aplicar mejoras concretas y evaluar sus resultados.
Durante todo el proceso participaron técnicos especializados, integrantes de la Comisión de Accesibilidad de Cadis Huesca y personas con discapacidad pertenecientes a distintas entidades sociales. Las visitas realizadas a cada establecimiento sirvieron para detectar barreras, elaborar informes personalizados y plantear propuestas adaptadas a las necesidades de cada espacio. Según ha destacado Marta Peña, los negocios participantes ya han incorporado distintas medidas sugeridas durante las evaluaciones, algo que considera “un gran avance para la provincia”.
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa ha sido abordar la inclusión desde una perspectiva amplia, incorporando no solo cuestiones físicas, sino también aspectos cognitivos, sensoriales y relacionados con la atención al público. Marta Peña ha subrayado especialmente la importancia del trato y de la capacidad de los establecimientos para atender con naturalidad a cualquier persona. “También es una cuestión de actitud”, ha señalado, insistiendo en que muchos negocios necesitan acompañamiento y herramientas para afrontar este proceso con seguridad.

La responsable de Cadis Huesca ha reconocido además que numerosos comerciantes todavía perciben la accesibilidad como un proceso complejo o excesivamente costoso, una idea que la entidad quiere desmontar mediante ejemplos prácticos y acompañamiento técnico. Marta Peña ha recordado que existen subvenciones municipales y del Gobierno de Aragón destinadas a facilitar este tipo de actuaciones y ha subrayado que tanto la Asociación de Comercio y Servicios de Huesca como el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica colaboran asesorando a los negocios interesados. “Muchas veces el problema es el miedo a no saber cómo afrontar estos cambios”, ha explicado, insistiendo en que numerosas mejoras pueden implantarse de forma progresiva y sin necesidad de grandes inversiones.
El proyecto contempla también la creación de una red de establecimientos más inclusivos, identificados mediante placas con códigos QR instaladas en cada negocio participante. A través de ellas, cualquier usuario podrá acceder desde la página web de Huesca más inclusiva a información detallada sobre las condiciones de accesibilidad de cada establecimiento, incluyendo aspectos relacionados con accesos, movilidad interior, señalización o recursos adaptados.
La iniciativa comenzó a gestarse hace varios años gracias a la colaboración entre Cadis y el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica, aunque fue durante 2024 cuando empezaron a materializarse las distintas fases del proyecto. Entre ellas figuraron el estudio inicial sobre accesibilidad en el comercio, la selección de establecimientos, las revisiones técnicas realizadas por el grupo evaluador y sesiones formativas centradas en la atención adecuada a personas con discapacidad.
Las actuaciones se desarrollaron a lo largo de 2025 en los tres establecimientos participantes, que han ido aplicando distintas mejoras planteadas por el grupo evaluador de accesibilidad. Precisamente, uno de los aspectos más valorados por los negocios implicados ha sido la posibilidad de conocer de forma directa las necesidades reales de las personas con discapacidad y comprender mejor las adaptaciones necesarias para avanzar hacia entornos más cómodos, comprensibles e inclusivos.
Tras la experiencia desarrollada con estos tres establecimientos, Cadis Huesca quiere ahora ampliar progresivamente la iniciativa al resto de la provincia. Según ha explicado Marta Peña, la entidad trabaja junto a la Asociación de Comercio y Servicios para realizar un nuevo llamamiento dirigido a negocios interesados en incorporarse a esta red de espacios más accesibles. La gerente de Cadis ha asegurado además que el proyecto ha despertado ya un notable interés entre comerciantes y hosteleros, muchos de los cuales “empiezan a plantearse cambios y mejoras” tras conocer los resultados de esta experiencia piloto.

FARMACIA COMPAIRÉ
Ignacio Compairé ha detallado que la reforma de la Farmacia Compairé se concibió desde el primer momento con una premisa clara: convertir el establecimiento en un espacio más amable, funcional y accesible para cualquier usuario. Las actuaciones comenzaron con la eliminación de los desniveles de entrada mediante la instalación de una rampa y continuaron con la sustitución de las antiguas puertas manuales por sistemas automáticos que facilitan el acceso autónomo al local. La redistribución interior permitió además generar recorridos más despejados y cómodos, favoreciendo una circulación más sencilla dentro de la farmacia.
Entre las mejoras incorporadas figura también un bucle magnético destinado a personas con hipoacusia que utilizan implantes cocleares o audífonos, una herramienta que mejora notablemente la calidad de la comunicación en el espacio de atención farmacéutica. A ello se suma la instalación de un mostrador adaptado para usuarios en silla de ruedas, pensado para ofrecer una atención más cercana y natural. “Pueden situarse a nuestra altura y relacionarse con nosotros en igualdad de condiciones”, ha señalado Ignacio Compairé, quien también ha destacado el trabajo realizado para facilitar la orientación de personas con discapacidad visual mediante itinerarios claros y la eliminación de obstáculos innecesarios.
El titular de la farmacia ha reconocido que las obras se ejecutaron sin ayudas económicas específicas, principalmente porque desconocían entonces la existencia de subvenciones destinadas a este tipo de actuaciones. Aun así, considera que incorporar criterios de accesibilidad dentro de una reforma general no implica necesariamente un desembolso desproporcionado. A su juicio, muchas de estas soluciones pueden integrarse de forma razonable cuando existe voluntad de crear un entorno verdaderamente inclusivo y adaptado a las necesidades reales de la ciudadanía.
La decisión de acometer estas adaptaciones surgió tras constatar las dificultades que encontraban algunos usuarios para acceder al establecimiento con normalidad, especialmente personas mayores, usuarios con movilidad reducida o familias con carritos infantiles. Ignacio Compairé ha explicado que tanto la experiencia cotidiana en la farmacia como la visión profesional de su mujer, terapeuta ocupacional, contribuyeron a impulsar el proyecto. Posteriormente, el contacto con Cadis Huesca, la participación en talleres formativos y el trabajo desarrollado junto a la Comisión de Accesibilidad terminaron de dar forma a una experiencia que el farmacéutico define como “muy enriquecedora” tanto a nivel profesional como humano.

GIMNASIO B2FIT
Sara García, responsable de Be24Fit, ha explicado que buena parte del trabajo desarrollado en el centro no se ha limitado únicamente a eliminar barreras físicas, sino también a transformar la manera de comunicarse con los usuarios. “Yo soy sorda de un oído y ya buscaba espacios donde pudiera comunicarme mejor”, ha señalado durante la presentación del proyecto.
A partir de esa experiencia personal, el equipo detectó que un gimnasio puede convertirse fácilmente en un entorno incómodo debido al ruido, la rapidez de la atención o la dificultad para comprender determinados servicios. Por ese motivo habilitaron una zona tranquila destinada a ofrecer una atención más personalizada y adaptaron los materiales informativos para facilitar explicaciones más claras y comprensibles.
“Si alguien tiene dificultades visuales ampliamos el tamaño de la letra; si existe una barrera idiomática hacemos dibujos o utilizamos pizarras”, ha explicado Sara García, quien también ha destacado la incorporación de apoyos visuales, sistemas de orientación intuitivos y una señalización reforzada mediante cartelería, marcas en el suelo e indicaciones específicas para facilitar los desplazamientos dentro de las instalaciones. El centro aprovecha además la accesibilidad de la estación intermodal y de las plazas de aparcamiento adaptadas próximas al gimnasio para facilitar la llegada de usuarios con movilidad reducida.
El establecimiento ha trabajado además de manera específica el componente sensorial y emocional de sus espacios. La reducción del volumen de la música en la sala principal, la mejora de la calidad del sonido y la creación de zonas exteriores más tranquilas responden a la necesidad de generar ambientes menos agresivos para personas con sensibilidad auditiva, ansiedad o dificultades relacionadas con espacios cerrados y estímulos intensos. “Hay usuarios a los que determinados ambientes les generan mucho agobio y queríamos que aquí se sintieran cómodos”, ha señalado la responsable de Be24Fit.
Uno de los aspectos que más valoran desde el gimnasio ha sido el cambio de perspectiva dentro del propio equipo humano. “Lo más importante era perder el miedo”, ha reconocido Sara García, quien considera que la experiencia desarrollada junto a Cadis Huesca les ha permitido adquirir nuevas herramientas para atender con naturalidad a personas con necesidades muy diversas. El centro ya contaba desde su apertura con distintos elementos inclusivos, como vestuarios individuales unisex, recorridos amplios o accesos adaptados, aunque el proyecto ha servido para reforzar especialmente la comunicación, la atención personalizada y la comprensión de los espacios.

LA COCINILLA DE TORLA
Montse Lardíes, responsable de La Cocinilla de Torla, ha explicado que el restaurante ya incorporaba desde hace años distintas medidas relacionadas con la accesibilidad física, puesto que el establecimiento abrió hace casi dos décadas con rampas, espacios amplios y recorridos cómodos para facilitar el acceso de cualquier cliente. Sin embargo, reconoce que la experiencia junto a Cadis Huesca le ha permitido descubrir que la inclusión “no solamente son las barreras físicas”, sino que también existen otros aspectos vinculados a la atención, la señalización o la comodidad de los usuarios.
“Para mí el trato con la gente es lo principal”, ha señalado Montse Lardíes, quien considera fundamental que cualquier persona pueda sentirse cómoda y bien atendida dentro del restaurante. “La gente no entra por obligación, entra porque quiere estar a gusto”, ha explicado, defendiendo que la hostelería debe generar espacios agradables y accesibles para todos los públicos.
Las actuaciones desarrolladas dentro del proyecto han sido relativamente sencillas y se han centrado especialmente en mejorar la visibilidad y evitar posibles tropiezos o dificultades de orientación. Entre otras cuestiones, el establecimiento ha reforzado distintas señales mediante vinilos y elementos visuales que facilitan la circulación dentro del local. La responsable del restaurante ha destacado además que las inversiones realizadas han sido reducidas y asumibles. “No han sido grandes cosas y lo hemos hecho nosotros mismos”, ha afirmado.
La propietaria de La Cocinilla de Torla considera que buena parte de estas mejoras ya forman parte de la filosofía habitual del negocio y de su manera de relacionarse con la clientela. El restaurante cuenta desde hace tiempo con recursos como cartas accesibles mediante códigos QR, diseños con contrastes visuales pensados para facilitar la lectura y espacios adaptados para personas con movilidad reducida. “Intentamos facilitar siempre las cosas a quien viene”, ha resumido.