El alumnado de 4º de ESO del Colegio Santa Ana ha vivido este mes una experiencia inolvidable al acoger durante diez días a estudiantes del Masconomet Regional High School, dentro del programa de intercambio que ambos centros mantienen desde hace años.
La visita ha supuesto la segunda parte de esta enriquecedora aventura internacional. El pasado mes de octubre fueron los estudiantes oscenses quienes viajaron a Estados Unidos, donde pudieron convivir con las familias americanas, asistir a clases y conocer de primera mano el sistema educativo y la cultura del estado de Massachusetts. Ahora, en un ambiente de ilusión y reencuentro, Huesca ha devuelto la hospitalidad recibida.
Durante su estancia, los jóvenes estadounidenses se han integrado plenamente en la vida cotidiana de sus compañeros. Han compartido la convivencia con las familias, participando en sus rutinas y costumbres, y han asistido a la actividad lectiva del centro, incorporándose a las clases junto al alumnado español. Además, han ofrecido charlas en inglés a estudiantes desde 3 hasta 16 años, acercándoles aspectos de la cultura, las tradiciones y el día a día en Estados Unidos. Estas intervenciones han sido especialmente valoradas por el profesorado, al convertirse en una oportunidad real de aprendizaje y práctica del idioma.

La experiencia no se ha limitado al ámbito académico. El grupo visitante ha podido descubrir la riqueza cultural y patrimonial de la provincia, recorriendo algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad como la Catedral de Huesca, el casco histórico y el estadio El Alcoraz, disfrutando del patrimonio, la gastronomía y el paisaje oscense.
Desde el centro destacan que este tipo de iniciativas fomentan no solo la mejora de la competencia lingüística, sino también valores como la autonomía, la tolerancia y la apertura cultural. “Es una experiencia que va mucho más allá de lo académico; crea vínculos personales que perduran en el tiempo”, señalan desde la dirección del colegio.
Sin duda, estos quince días han dejado recuerdos imborrables tanto en el alumnado como en las familias anfitrionas, consolidando un puente educativo y humano entre Huesca y Estados Unidos que promete seguir fortaleciéndose en los próximos cursos.