El IES José Mor de Fuentes de Monzón celebró la pasada semana sus primeras jornadas de salud mental y digital adolescente, una iniciativa abierta a toda la comunidad educativa que reunió a profesionales de la psicología, docentes, familias y estudiantes para analizar el impacto del entorno digital en el bienestar emocional de los jóvenes.
Bajo el lema “Comprender y acompañar”, el encuentro congregó a más de cuarenta participantes en distintas actividades centradas en la relación entre adolescencia, pantallas y salud mental. El instituto defendió un enfoque basado en el diálogo y la prevención, alejado del alarmismo y orientado a construir respuestas colectivas frente a un problema cada vez más presente.
“Ya no podemos separar la salud emocional de los jóvenes de su vida digital. Son la misma cosa”, señaló la orientadora del centro, Noemí de Diego, mientras que la jefa de estudios, Laura Sallén, destacó la necesidad de crear espacios donde familias, adolescentes y educadores puedan “hablar juntos, aprender juntos y comprometerse con respuestas concretas”.
Las jornadas partieron además de una realidad respaldada por los datos. Según recordó el centro, uno de cada cuatro adolescentes en España presenta síntomas de ansiedad o depresión y las urgencias psiquiátricas juveniles han aumentado más de un 40 % en los últimos cinco años. La investigación científica relaciona estos problemas con factores como la falta de sueño derivada del uso nocturno del móvil, la pérdida de autoestima provocada por la comparación constante en redes sociales o las dinámicas de dependencia asociadas al diseño de determinadas plataformas digitales.
La programación comenzó el martes 12 de mayo con la conferencia “Cerebro y emociones en adolescentes”, impartida por el psicólogo y profesor universitario Sergio Benabarre, quien analizó los cambios cerebrales propios de esta etapa y alertó sobre la creciente soledad no deseada entre los jóvenes. El especialista incidió además en la vulnerabilidad de los adolescentes ante determinadas conductas de riesgo y recordó que “cuanto peor se portan, más necesitan que los queramos”.
La jornada incluyó también la participación de varios integrantes de la mesa MIA, un espacio conjunto entre la Comarca, el Ayuntamiento y los centros educativos destinado a coordinar actuaciones dirigidas a adolescentes. La directora de Servicios Sociales del Cinca Medio, Yolanda Encinas, defendió la importancia de construir redes de colaboración para abordar una realidad compleja “desde diferentes perspectivas” y lograr así una visión integral del entorno juvenil.
El miércoles 13 de mayo tomó protagonismo la conferencia “Pantallas y salud digital”, a cargo de Ana González, que reflexionó sobre el ritmo acelerado de la vida actual y la influencia del ejemplo adulto en el comportamiento adolescente. La especialista subrayó el papel de las familias y recordó que muchas conductas se aprenden “por imitación” a través de las llamadas neuronas espejo.
Uno de los momentos más destacados de las jornadas llegó con la participación de dos alumnos del centro, que ofrecieron la visión de los propios jóvenes sobre el uso de los móviles y las redes sociales. “Cuando sea madre, no le compraré el teléfono móvil a mis hijos”, afirmó una de las estudiantes durante el coloquio. Otro de los participantes consideró necesario “educar primero a los padres sobre cómo ayudar a los hijos”. Ambos reconocieron además su sorpresa por la enorme cantidad de horas que muchos adolescentes pasan conectados cada día.
El debate entre familias y alumnado abrió incluso la puerta a crear una futura escuela de padres en el instituto para continuar trabajando estas cuestiones. Además, representantes de asociaciones de madres y padres de distintos colegios de Primaria de Monzón recogieron información sobre iniciativas como el Pacto Sin Móviles impulsado por el movimiento Adolescencia Libre de Móviles.
El centro educativo aprovechó también las jornadas para reflexionar sobre su propio papel como institución “digitalmente responsable”. En este sentido, el instituto anunció que incorporará las aportaciones de las familias al futuro Plan Digital del próximo curso y avanzó que trabajará en la adaptación a las nuevas directrices sobre el uso de dispositivos individuales en horario lectivo. El impacto de la inteligencia artificial en los sistemas de evaluación será igualmente otro de los asuntos que abordará el profesorado durante el próximo curso escolar.