La Iglesia de San Vicente el Real ha sido escenario de la presentación del Informe Libertad Religiosa en el Mundo 2025 de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, bajo el eslogan de "Libertad Religiosa: Tu derecho, no un privilegio", presidida por el obispo de Huesca, Pedro Aguado Cuesta.
Conducido por Miguel Barluenga, responsable de Comunicación de la Diócesis de Huesca, se han ofrecido detalles del 17 Informe que revela que, por persecución o discriminación, los cristianos ven vulnerada su libertad religiosa en 62 países de los 196 que hay en el mundo.
El obispo de Huesca, Pedro Aguado Cuesta, ha abierto el acto calificándolo de reunión eclesial para “compartir este informe y una reflexión sobre la Iglesia Necesitada y la libertad religiosa”. Ha pronunciado el texto de la Eucaristía de hoy: “No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otro”.
El mundo, ha agregado el Padre Pedro, a veces se defiende de muchas maneras, pero “la Iglesia debe trabajar por su misión con libertad y paz”. Ha leído el artículo 18 de la Declaración de Derechos Humanos y ha concluido que la Iglesia trasciende el fin propio, para trabajar por los demás. "La religión es fuente de vida para todos, pero también es sufrida en su expresión".
A la pregunta de Miguel Barluenga ha hecho la pregunta de si en 2025 es necesario un informe sobre la libertad religiosa, la oscense afincada en Alemania María Lozano, responsable de prensa de la Fundación Pontificia, estimaba que “la situación en el mundo no ha cambiado a mejor” sino a mal. “La libertad religiosa es el avance necesario para los cristianos y todos los humanos, es una cuestión muy íntima para cada persona”. “Luchar por la libertad religiosa es luchar por los derechos humanos básicos”, sostuvo el Papa León XIV tras recibir el informe en octubre, que definió como “un trabajo exhaustivo que merece la pena porque somos la única organización no gubernamental que hace este estudio”.
Ha recordado, como ejemplo, que la libertad de rezar el rosario no es posible en muchos países, y de ahí emerge el sentido de la pontificia. “La Fundación tiene proyectos en 150 países del mundo”, y ha recordado el espíritu que alumbra desde los mártires oscenses San Lorenzo y San Vicente. “Es necesario dar una voz a personas que dan un testimonio íntimo”.
LA TRIPLE DIMENSIÓN
José Fernández Crespo, responsable del Departamento de Promoción de Ayuda a la Iglesia Necesitada, también ha aludido al artículo 18 de la Declaración. “Esto no viene de la nada”, ”ya los papas en sus encíclicas Dignitatis Humanae hablaban de que todo el mundo, por el mero hecho de nacer, tiene una dignidad que implica la libertad desde el nacimiento. Podemos optar por creer o no creer, mantener o no la fe, incluso cambiarla, pero siempre de una manera libre”.
“La libertad religiosa es la libertad de pensamiento, de conciencia y la religiosa en sí mismo, lo que llamamos el sentido religioso, son tres dimensiones en una. Cuando hablamos con otro somos pensamiento, conciencia y sentido religioso”, ha agregado Fernández Crespo.
“Ser católico significa que lo soy como esposo, padre, hijo o trabajador. No podemos disgregar estas dimensiones”. Dignitatis Humanae y el artículo 18 dicen que la podemos vivir de manera “individual o colectiva. No deberíamos vivir la fe de una manera individual, sino también colectiva. Cuando venimos a misa lo hacemos de manera comunitaria”. Ha recordado viajes en que “todos se ayudan unos a otros y no conciben otra forma de vivir”.
Pero, además, la fe se vive “en privado en público”, rezar privadamente pero hemos de vivirla públicamente, por ejemplo en el trabajo, porque “no me puedo disgregar y cuando lo hago con un amigo lo hago de forma pública”. Ha mencionado Nicaragua, donde la Semana Santa está prohibida, “no se puede vivir la fe comunitariamente”.
Ha metamorfoseado la libertad religiosa a través de la imagen un tejado cuyas tejas se mueven con ataques como los que recibe la iglesia a través de la conculcación de la libertad de enseñanza o la eutanasia.

Ha aludido María Lozano al concepto de “persecución educada”. “Empieza a haber unas formas de limitar nuestra libertad”, no necesariamente a través de leyes, como sucede en Francia con sacrilegios y ataques con iglesias quemadas. No sólo de persecución cristiana, sino también antisemita. “Las guerras agudizan la persecución religiosa”, como sucede con la de Rusia y Ucrania.
EL MAPA DE LA VERGÜENZA
Crespo ha afirmado que el que refleja el Informe es “el mapa de la vergüenza”. Países donde se discrimina o donde se persigue. La libertad religiosa es vulnerada en 62 de los 196 países del mundo, con 24 por persecución y 38 por discriminación. “Cada vez América Latina está más coloreada”, con Nicaragua o México (los cárteles de la droga son hostiles con los católicos) que se ha sumado a Cuba o Venezuela. Todo el Sur de Asia, con el comunismo y el autoritarismo tienen una gran fuerza, porque “el poder va contra la libertad”. China o Corea del Norte son ejemplos. Y están los nacionalistas etnorreligiosos, como la India donde es ciudadano de segunda el que no es hindú, sólo ellos pueden acceder a un trabajo público.
En África se está produciendo el avance cada vez más radical del yihadismo que hasta 2017 amenazó a los cristianos de Irak y Siria, y ahora avanza en el continente africano, con democracias más frágiles, con mucha pobreza y tienen lugares con mucha riqueza natural. Los yihadistas están en países y zonas con recursos. En Nigeria o Mozambique están en el norte, en el segundo lugar con mucho gas donde está Al Shabaab, o en el Congo con el material para los móviles.
Los 62 países, con una alta demografía, suponen dos tercios de la población mundial. El 65 % vive en países donde se viola sistemáticamente la libertad religiosa y en más de cuarenta la situación empeora. “Los cristianos son la religión más afectada”. Uno de cada 6 cristianos vive en países donde la libertad religiosa está afectada, 413 millones, 220 millones son perseguidos. Uno de cada diez cristianos.

María Lozano ha ejemplarizado con la realidad de Mozambique. “Los cristianos son más perseguidos donde son minoría”, ha sostenido, también en Burkina Faso o Nigeria.
El Padre Pedro ha puesto un ejemplo muy concreto. Hace diez años, inauguró una misión en el norte de Mozambique. Iglesia, parvulario, colegio… “La gente emocionada porque era la primera vez que veían un cirio pascual encendido”. Hace un mes quemaron todo. En parte el yihadismo, el gas, el petróleo y las tierras raras, todo ha quedado arrollado. “Hace días conseguí hablar con mis hermanitos, no son números, son personas masacradas”, ha añadido el obispo.
Crespo añadía que “somos la religión más perseguida porque vivimos en estos países donde hay discriminación”. Ha desgranado las amenazas. La mayor parte, por el autoritarismo, donde los gobiernos hacen un marcaje férreo por leyes o por sus fuerzas policiales o militares. En 25 países, a través del yihadismo a través de sus múltiples facetas y que quieren hacer un califato. En 6, como India y Pakistán, nacionalismo etnorreligioso. Y en 3, violencia extrema por bandidos, como en México, donde los sacerdotes, en su pastoral social, están en lugares donde los narcotraficantes no quieren que estén.
“Las guerras están fulminando la libertad religiosa”, ha ratificado Crespo, con Tierra Santa o Gaza con los cristianos o los musulmanes como uno de los ejemplos.
LA PERSECUCIÓN DIGTAL
Y aparece una nueva violencia a través de la “persecución digital, cómo nuestros jóvenes o adultos a través de la búsqueda en internet perciben que su libertad religiosa está amenazada”, y ha citado el caso de un joven que preguntó si se tenía que suicidar. “La IA no acompaña, pregunta cómo se siente pero no aconseja”.
En la sucesión de relatos, Fernández Crespo se ha detenido en Nigeria, donde encontraron jóvenes secuestradas, violadas y obligadas a cambiar de religión por Boko Haram. “Muchas de ellas volvían a sus comunidades con hijos que eran de Boko Haram y eran desterradas de la comunidad”.
María Lozano ha estado hace un mes en Nigeria. “Es un país con más de 200 millones de habitantes, mitad musulmana y mitad cristiana”, mayorías en el norte y sur respectivamente. Ha contado la historia del padre Félix que apenas puede andar. “Son los mártires de nuestros días”. Diez años de sacerdocio en zona rural, con su propio coche y atención a sus fieles en el norte. Se empezó a empeorar la atmósfera con yihadistas o bandidos. Fue conminado a ir a una zona tranquila por la iglesia. Y replicó: “No puedo irme, soy un pastor”.
Un domingo por la mañana, jugando a fútbol, llegaron yihadistas y mataron a 52 hombres, y al padre Félix se lo llevaron preso. “Viven de los rescates de secuestros”. Tras semanas, le pegaron un tiro en el pie y lo dejaron en el lugar de origen. Cuando le liberaron, decía que, aunque estuviéramos heridos, podemos curar a otros. Ha aludido la oscense a otros personajes en el país africano, que constatan que “sin la fe la vida no tiene sentido” para muchas personas.
María Lozano ha expuesto la realidad de los cristianos en Pakistán o en India, donde los dalits son intocables, doble discriminación por su fe y su casta. “Nosotros luchamos para que estas personas puedan vivir la vida que quieren”.

EL DERECHO EN ESPAÑA
El Padre Pedro Aguado se ha adentrado en la situación en España. “La libertad religiosa siempre es un desafío”. Está reconocida en la Constitución, pero ha aludido a leyes que la condicionan. “Tenemos que saber vivir la pluralidad y defender la libertad”. Se ha referido a la recomendación desde determinados sectores a los obispos y curas de que se circunscriban a la sacristía y no penetren en debates públicos, “cuando nosotros precisamente lo que tenemos es que salir”.
“Hay que trabajar para que la libertad religiosa se entienda como un cimiento”. En España “tenemos mucho que aprender, y no sólo en España sino en todos los países del mundo”. Ha entendido el Padre Pedro que hay que respetar la pluralidad de credos, pero hay que exigir que se respete a los cristianos. “Esto no va en contra de nada, sino a favor de la libertad. Lo más progresista es lo que más humanos nos hace”, ha añadido.
También ha profundizado en este asunto María Lozano, que ha afirmado que hay un “sentimiento de inferioridad” en los cristianos, “luchamos menos por defender nuestro derecho personal. ¿Por qué no me atrevo a decir que soy católico ejerciente?”, se ha preguntado, aludiendo también a esta sensación en su residencia en Alemania. “A veces no somos capaces de exigir la libertad religiosa como un derecho, no como un privilegio”, de reivindicar que cristiano significa que “yo soy libre, porque la libertad interior nos la da la fe”
Crespo ha asegurado que “los cristianos tienen muchas cosas que enseñarnos”: el perdón, la generosidad, la valentía o la sencillez.
El penúltimo paso ha sido la palabra de Pablo Rivero, responsable de la Fundación en Huesca, quien ha explicado el funcionamiento a través de voluntarios que se encargan de repartir boletines que se pueden coger con total libertad. “Llévenselos, repártanlo, conmuévanse con historias como las que han contado hoy”.
Promueven en la Diócesis una “pastoral más sentida que llegue a más gente”. Y también impulsan la Caridad con lo que cualquiera desee aportar.
Ha anunciado que el 29 de junio se va a celebrar en el Perpetuo Socorro “La gota de leche”, en que un sacerdote de Alepo (Siria) va a exponer su testimonio.
INFORMACIÓN, CARIDAD Y ORACIÓN
Ha cerrado el acto el prelado oscense, que ha estimado que hay tres palabras que se resumen todo lo que significa Ayuda a la Iglesia: información, caridad y oración. Información para conocer y tomar conciencia. Caridad es colaborar en nuestra medida de nuestras posibilidades porque que hace cosas increíblemente buenas. Y oración, que es lo que vamos a hacer, para que el Señor sostenga y fortalezca a tanta gente buena.
Todos los feligreses han recibido el Informe y el Boletín de Ayuda a la Iglesia Necesitada con el título "Que la persecución no tenga la última palabra: Sana Nigeria". Igualmente, el Manifiesto por la Libertad Religiosa dirigida a organizaciones globales, gobiernos y embajadores, con la condena de todas las formas de persecución, la exigencia de que la libertad religiosa sea una prioridad en política exterior, que se apliquen medidas contra los regímenes que la violan y adopten decisiones para prevenir violaciones y para garantizar la protección efectiva del derecho.