Coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra cada 1 de octubre, la empresa reivindica su servicio de atención domiciliaria como una forma de cuidar a los mayores sin que tengan que abandonar la casa, el barrio y la vida que conocen.
Hay algo que todos entendemos, aunque cueste ponerlo en palabras: una casa no es solo un lugar donde vivir, es memoria. Es la cocina donde se han preparado miles de comidas, el sillón junto a la ventana, las fotos en la pared, el vecino que saluda cada mañana. Para una persona mayor, seguir en su hogar no es un capricho ni una comodidad: es seguir siendo quien es. Y, sin embargo, cuando llega la edad en que el cuerpo empieza a fallar, muchas familias sienten que no les queda otra opción que la residencia, no porque lo deseen, sino porque no saben cómo sostener el cuidado en casa. Interdomicilio Huesca nace precisamente para cambiar esa ecuación.
Una provincia que envejece más deprisa que la media
Huesca no es una provincia cualquiera en este sentido. Los datos hablan claro: su índice de envejecimiento se sitúa en el 169,8%, es decir, casi 170 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, una cifra muy por encima de la media española y solo superada, dentro de Aragón, por Teruel. Es la fotografía de un territorio con muchos pueblos pequeños, mucha dispersión geográfica y, sobre todo, muchas personas mayores que han decidido quedarse, que han construido su vida aquí y que merecen envejecer con dignidad en el lugar que es suyo.
Cuidar a esta generación no es solo una cuestión de servicios: es una cuestión de justicia y de memoria colectiva. Son quienes levantaron los pueblos, sostuvieron las familias y, en muchos casos, hoy sostienen todavía a sus propios hijos y nietos. Que una sociedad envejecida como la oscense cuide bien de sus mayores no es un gesto opcional, es una responsabilidad compartida entre las instituciones, las empresas y cada una de las familias.
Un apoyo a medida de cada casa, de cada persona
Interdomicilio Huesca ofrece multiservicios para el hogar desde limpieza doméstica, a cuidados de niños o mantenimiento del hogar. El servicio siempre pensado para adaptarse a cualquier situación familiar ofrece cuidadoras internas para quienes necesitan acompañamiento las 24 horas, atención por horas para quien solo precisa un apoyo puntual, y un servicio diario que se ajusta al ritmo de cada hogar. Más allá del cuidado en sí, las profesionales ayudan también con la compra, la cocina o simplemente estar ahí, charlando, paseando, haciendo compañía en las tardes largas que a veces pesan más que cualquier otra cosa.
Porque el cuidado no es solo curar heridas o administrar medicación: es también compañía frente a la soledad, es la conversación con quien ya no tiene con quien hablar, es la mano que ayuda a levantarse sin quitarle a nadie su independencia.
El otro lado del cuidado: las familias
Detrás de cada persona mayor que necesita ayuda hay, casi siempre, un hijo o una hija que intenta llegar a todo. Este enfoque responde también a una realidad que viven muchas familias: la dificultad de conciliar el cuidado de un familiar mayor con el trabajo y la vida personal. Interdomicilio Huesca trabaja también para ellos: para devolverles la tranquilidad de saber que, aunque no puedan estar allí cada día, alguien de confianza sí lo está.

Mika Lucaci, al frente de un equipo que acompaña de verdad
La oficina de Interdomicilio Huesca está liderada por Mika Lucaci, una profesional con una amplia trayectoria, que conoce de primera mano lo que significa entrar en la casa de alguien y ganarse, poco a poco, su confianza y la de su familia.
"Cuando entramos en una casa no vamos solo a cuidar, vamos a formar parte de la vida de esa persona. Escuchamos sus rutinas, respetamos sus tiempos, aprendemos qué le gusta y qué le incomoda. El objetivo siempre es el mismo: que sigan siendo ellos mismos, en su casa, con su gente, y que sus familias puedan respirar tranquilas sabiendo que no están solos en esto", explica Mika.
Un Día de las Personas Mayores para pensar en todos los días del año
El 1 de octubre es una buena fecha para pararse a pensar en algo que deberíamos recordar cada día: el envejecimiento no es un problema que resolver, es una etapa de la vida que merece ser vivida con la misma dignidad que cualquier otra. Desde Interdomicilio Huesca lanzan un mensaje claro a las familias oscenses: no tienen que enfrentarse solas a esta etapa. Hay ayuda, hay experiencia y hay un equipo cercano dispuesto a acompañar, en casa, a quienes más lo necesitan.
Interdomicilio Huesca nos encontrará en la Plaza Luis López Allue 2, 2º, Tlf.: 974 492 211