La IV Promoción de la Escuela de Enfermería de Huesca celebra 50 años desde aquel 1976

Una veintena de enfermeras conmemora aquel inicio de vocación y profesión con una comida en el Bárrrbaro

10 de Junio de 2026
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La IV Promoción de la Escuela de Enfermería, en el Barrrbaro
La IV Promoción de la Escuela de Enfermería, en el Barrrbaro

1976 era un año lleno de vicisitudes. Primero de la nueva era en España. El de la fundación de la Unión de Centro Democrático y Social de Adolfo Suárez, de la Alianza Popular de Manuel Fraga, el congreso iniciático de la nueva etapa del PSOE, el de Santiago Carrillo sorprendido cuando clandestinamente había entrado con una peluca en España. Y el de la Ley de Reforma Política de la que mana todo lo que disfrutamos hoy.

El tiempo del estreno de "Un globo, dos globos, tres globos", El Circo de la Tele con Gabi, Fofó, Miliki y Fofito, el de Heidi en dibujos animados y José Luis Balbín con La Clave, los fenómenos paranormales de Jiménez del Oso, Curro Jiménez y Sandokán. Jarcha cantaba Libertad sin Ira, y las primeras urnas con la canción Habla Pueblo, Habla.. La  El desnudo de María José Cantudo en La Trastienda. La Naranja Mecánica y Cría Cuervos.

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En ese ambiente, cobraba vida propia Huesca y sus fiestas de San Lorenzo reunían por vez primera a todas las peñas en torno a un programa conjunto.

Y la atmósfera era la mejor para que un grupo de jóvenes iniciaran la cuarta promoción de la Escuela de Enfermería de Huesca, pletóricas de vocación, de alegría y de servicio a la gran causa de la salud.

En el Café del Arte con una buena sonrisa
En el Café del Arte con una buena sonrisa

En medio de los recuerdos de aquellas cuitas, este miércoles se ha celebrado el 50 aniversario de esa formidable promoción con una jornada que ha tenido su centro en la comida en el Bárrrbaro de Huesca. Eran treinta de la partida en aquel 1976, que, en su inmensa mayoría iniciaron y culminaron su vida profesional en Huesca y en Zaragoza, en diferentes hospitales de estas ciudades (también de otras de fuera de la comunidad), aportando una hoja de servicios colectiva sobresaliente.

Con la alegría que ofrece la nostalgia de los buenos momentos, han compartido remembranzas y también respeto por las que ya no están, con la certeza de que su ejecutoria ha servido para salvar muchas vidas y mejorar la salud de miles y miles de pacientes. Una labor impagable que bien merece un aplauso y una velada magnífica como garantiza siempre esa disruptiva apuesta que es el Bárrrbaro.

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