Jaca llena sus calles en un Primer Viernes de Mayo multitudinario y de emoción desbordante

Cerca de mil participantes recrean la victoria del conde Aznar en un desfile seguido por miles de vecinos y visitantes y que culmina con el emocionante canto del himno

D.H.
01 de Mayo de 2026
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Jaca llena sus calles en un Primer Viernes de Mayo multitudinario y de emoción desbordante.
Jaca llena sus calles en un Primer Viernes de Mayo multitudinario y de emoción desbordante.

Jaca ha vuelto a latir al unísono en su día más emblemático. El Primer Viernes de Mayo ha llenado las calles de ambiente y emoción en una edición marcada por la gran afluencia de público, favorecida por la coincidencia con jornada festiva. La ciudad se ha volcado con cada acto en una celebración que, más allá de su carácter histórico, se vive como una reafirmación de identidad.

A primera hora, algunas gotas han hecho temer por el desarrollo de la jornada, pero el cielo ha terminado abriéndose para dejar paso a un día soleado que ha hecho olvidar la lluvia del año pasado y ha acompañado esta fiesta que mantiene el entusiasmo jacetano intacto.

Cerca de un millar de participantes han tomado parte en el gran desfile que conmemora la victoria del conde Aznar Galíndez frente al ejército musulmán que trató de conquistar la ciudad. Un episodio que la tradición ha transformado en una de las fiestas más sentidas de la provincia y que este año se calcula que habrá reunido en torno a 50.000 vecinos y visitantes en las calles.

Las escuadras de la Caballería, el Cortejo Histórico, el séquito del Conde Aznar, Labradoras, Labradores, Artesanas y Artesanos han recorrido el casco histórico entre aplausos y vítores, con claveles y olor a pólvora. El público es parte activa en este estallar la ciudad con la emoción a flor de piel.

Uno de los momentos más intensos ha llegado con los saludos de respeto ante la bandera de Jaca, portada por la síndico Laura Climente. El ondear de las enseñas, las salvas de pólvora y el inconfundible olor que queda suspendido en el aire han marcado una escena que se repite cada año, pero que nunca pierde fuerza.

La entrada triunfal del conde Aznar ha vuelto a ser uno de los instantes más esperados, seguida por las salvas de honor y el canto del himno en la puerta del Ayuntamiento. Allí, la emoción ha alcanzado su punto álgido con la interpretación de la Banda Municipal de Música Santa Orosia, dirigida por Rafael Mayayo, que ha acompañado toda la celebración. La ciudad, entregada, ha acompañado cada nota saltando y haciendo renonar en toda la ciudad que Jaca libre sabe vivir a la sombra del monte Oroel, declarado Himno Oficial por el Ayuntamiento de Jaca.

La jornada había comenzado mucho antes, con la diana musical recorriendo las calles al amanecer y la peregrinación de las escuadras hasta la ermita de Nuestra Señora de la Victoria, donde se ha celebrado la misa. Actos que combinan tradición religiosa e historia en una secuencia que da sentido a toda la jornada.

Más allá del viernes, la fiesta se extiende durante varios días con un programa que ha ido sumando actividades desde finales de abril. El mercado artesanal y de oficios perdidos, reforzado este año, se ha consolidado como uno de los grandes atractivos, junto a propuestas culturales, música, juegos infantiles o actuaciones populares.

La celebración ha contado además con un dispositivo específico de control y seguridad en uno de sus elementos más singulares, la arcabucería, donde el uso de pólvora negra y armas de avancarga exige una supervisión exhaustiva. Agentes del Equipo de Inspección de la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil de Huesca han sido los encargados de velar por el cumplimiento de la normativa vigente, garantizando que el desarrollo del acto se realizara sin riesgos tanto para los participantes como para el público.

Durante la jornada, los efectivos han controlado la distribución, el reparto y el trasvase de los 10 kilos de pólvora autorizados para el desfile, además de supervisar las 72 armas de avancarga , los trabucos, que han tomado parte en la recreación, ocho de ellas inutilizadas. También han verificado la documentación de los participantes y de las propias armas, así como el correcto precintado de las polvoreras.

Este seguimiento forma parte de las competencias que la Guardia Civil ejerce en materia de armas y explosivos, a través de sus Intervenciones de Armas, encargadas de regular su tenencia y uso, así como todas las actividades relacionadas con cartuchería, pirotecnia y explosivos. Gracias a este control, y al cumplimiento de los requisitos legales por parte de la organización y los escuadristas, el desfile se ha desarrollado sin incidentes reseñables, permitiendo que la pólvora, uno de los símbolos más característicos de la fiesta, se integrara en la celebración con total seguridad.

 

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