El pasado dia 1 de mayo, el pueblo de Estopiñán del Castillo, en la comarca de la Ribagorza, celebró la tradicional romería en la ermita de Sant Quilis, para venerar a sus santos Santa Julita y Sant Quilis (San Quílez en castellano).
Pero la celebración de este año ha sido doble porque se inauguró la restauración de la ermita, que sufrió las consecuencias de la lluvia y los fuertes vientos de los últimos meses y porque, por primera vez en su historia, se celebró el bautizo de un niño vecino del pueblo, Gerard Aguilà Torruella. Sus padres, Laia y Roger, descendientes de Cerdanyola y Balaguer respectivamente, y que viven en Estopiñán desde hace 4 años, ya se casaron en el pueblo y ahora su ilusión era bautizar al pequeño Gerard en la ermita de Sant Quilis, que data del siglo XVIII y que está ubicada a 1.084 metros de altitud.
Lo que desconocía todo el mundo es el regalo que el Coro de Estopiñán quiso hacer a la familia y a todos los asistentes a la misa.
Con la compañía de cuatro músicos (David Gimeno y Pep Picas, en la guitarra, Joaquin Rius con la bandurria y el acordeonista Josep Costa 'Giuseppe'), interpretaron dos versiones de la conocida habanera "La Bella Lola", con la letra que el coro adaptó para la ocasión.
Y, para cerrar la celebración del bautizo, a la salida, bailaron una polca con tono festivo interpretada por el grupo "Los Tiruliros" que también amenizaron el almuerzo posterior que se celebró con regocijo generalizado.
Una romería que, un año más contó con la presencia del consistorio de Estopiñán y diferentes autoridades de la comarca de la Ribagorza. Todos los asistentes a la celebración felicitaron al pequeño Gerard ya su familia.
Como curiosidad, esta ermita tiene una baldosa en el interior que, según reza la leyenda, quien la pisa se casará al año siguiente.