Huesca ha vuelto a constituir este jueves el Laboratorio de la Ciudad de las Niñas y los Niños, un espacio estable de participación infantil que aspira a transformar la ciudad desde las ideas y necesidades de los más pequeños. La sesión inaugural, celebrada este 25 de noviembre, ha marcado el arranque de un nuevo curso de trabajo en el que la infancia volverá a tener voz en la planificación municipal.
El Laboratorio nace como un órgano que recuerda de forma permanente a las autoridades la importancia de que cada decisión urbana tenga en cuenta a la infancia, un principio recogido en los artículos 3 y 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU. Desde esta plataforma, se impulsará la autonomía en los desplazamientos, se defenderá el derecho al juego y se promoverá que sus propuestas avancen en los proyectos municipales.

A la sesión constitutiva han acudido los propios Consejeros de la Ciudad de las Niñas y los Niños, junto a representantes del Ayuntamiento de Huesca. El concejal de Infancia y Juventud, Guillermo Gómez, ha encabezado el inicio del encuentro, acompañado por la concejal Concha Bailac, quienes han destacado el valor de incorporar la perspectiva infantil como herramienta para construir una ciudad más democrática y humana.
Durante el arranque de curso se han fijado los dos pilares que guiarán el trabajo de este año: la seguridad en el entorno escolar, una de las principales preocupaciones trasladadas por los menores, y el impulso de parques inclusivos que permitan que todos los niños y niñas, con independencia de sus capacidades, puedan jugar en igualdad de condiciones.
Con la reactivación del Laboratorio, Huesca reafirma su compromiso con un modelo urbano diseñado también desde los ojos de la infancia, más accesible, amable y participativo. El Ayuntamiento señala que este órgano se consolida ya como un elemento fundamental para avanzar hacia una ciudad donde los niños y niñas no solo son destinatarios de políticas públicas, sino protagonistas activos en su construcción.